tag:blogger.com,1999:blog-17888947.post-1147309980490683652006-05-11T10:13:00.000+09:002006-05-11T10:13:00.000+09:00Hola Óscar (Schlinder), si lo que te interesa es l...Hola Óscar (Schlinder), si lo que te interesa es la actitud ambigua o misteriosa del gobierno Japonés, ya me contarás que piensas del que fue nuestro y solo nuestro por 40 añitos de historia.<BR/>El incombustible Generalísimo, parece que instó en los años 60 al diplomático Sanz Briz cónsul en USA a lavar la piel fascista de su gobierno durante la segunda guerra mundial, recomendándole contar sus acciones para salvar judíos y decir que fue algo planeado por Franco, (¿se le había pedido guardar silencio sobre estos hechos hasta que se le ordenase lo contrario?, también guardó silencio sobre su colaborador Perlasca y otros protagonistas… ¿porqué?, en fin así, son los diplomáticos peor que espías y mafiosos…). Todo viene de cuando joven con 32 años era representante en la embajada de España en Budapest durante 1944 y sus acciones permitirían robar más de 5000 judíos húngaros (sefardíes y no) a los trenes de la muerte.<BR/>Era importante para Franco a partir de los años 50 ganar simpatías, sobre todo debido a la presión de Israel y judíos como lobby en USA y otros países, los cuales seguían bloqueando la incorporación de España en los circuitos internacionales, por su claro historial de régimen fascista y de simpatías al eje Nazi.<BR/>Este pasado hizo que trabajasen en el retoque de la imagen de la dictadura en el exterior y que se empezó a preparar con “un pie en tierra y otro en el estribo”, cuando a finales del 1943, todos los países que querían asomarse y verlo, tenían pruebas irrefutables de la “solución final” nazi. Más aún cuando se vio quienes serían los vencedores.<BR/>Parece que España aprovechando y no desautorizando las iniciativas personales de diplomáticos, con leyes previas emitidas en los años 20, a favor de la nacionalidad española de los judíos sefardíes, se dio cobertura con ambigüedad diplomática de uno u otro modo a un número que podría haber sido entre ¿30.000 ó 40.000? judíos sobre todo sefardíes a través de consulados y embajadas españolas, claro según algunas investigaciones solo los judíos sefarditas ejecutados en campos de concentración fueron más de ¿150.000?, y quizás se hubiesen salvado sin esa ambigüedad… y que se sepa documentalmente el gobierno alemán había preguntado ¿qué hacer con ellos? al español, la respuesta fue el silencio oficial (quizás nunca sabremos cuáles fueron los comunicados o decisiones secretas entre gobiernos). <BR/>Había pasado igual que con los refugiados republicanos, hubo silencio por respuesta, pero es verdad que después de una visita de Serrano Suñer a Alemania, se empezaron a trasladar a campos de concentración y de la muerte. (¿fue casualidad o limpieza planeada?). <BR/>Lo que se puede saber con seguridad es lo que sucedió en algunos casos y lo que nos cuenta la historia fue, que hechos aislados como los de Sempo Sugihara o el diplomático español Sanz Briz (del que no hay película), no fueron la vía de escape a un holocausto, ignorado por el resto de países, con excepciones escasas realizadas por algunos países a dar refugio sistemáticamente a los perseguidos por los nazis. <BR/><BR/>El caso de Sanz Briz en Hungría, y seguramente el de Sugihara en Lituania, resultó ser una inmersión personal, aplastantemente cruda, vivida en directo, sobre la persecución y guetos en los países ocupados, esto unido a lo que se sabía que sería su destino final, debió significar una presión importante en su íntima moral, pero que no creo que bastase para espolear su acción, más bien intuyo que fueron decisiones desde mi punto de vista encadenadas entre amistades de consulados y acciones de salvamento que iban catalizando una red de solidaridad que a pesar de no ser coordinada, y esto fue más evidente en los países donde había más de una cancillería salvando judíos como ocurrió en Budapest. <BR/>Mencionar a diplomáticos loables como Aristides de Sousa Mendes cónsul Portugués en Bordeaux, Feng Shan Ho cónsul Chino en Viena, Raoul Wallenberg secretario Sueco en Budapest, etc. No contrarresta el número de gentes igualmente y teóricamente sanas y no locas, que apoyaron precisamente el contrario la reclusión, trabajos forzados y envío consciente a la muerte. <BR/>Resumiendo, según mi opinión y a pesar que salvar una vida es un hecho indiscutible en si mismo, y muchos salvaron miles. Otros tantos igualmente humanos parece que ayudaron a matar millones. <BR/>Y la cuestión no es si unos eran psicópatas, enfermos, cobardes o ignorantes y los otros santos, sabios, honrados o héroes. Ser ángel o diablo, es casi la misma cosa…pienso que alas y rabos se esconden en nuestra condición genética.<BR/>Sino, ¿Dónde estaban los gobiernos?, ¿Dónde estuvieron durante el holocausto entre hutus y tutsis?, por poner un ejemplo de hace solo 12 años, y ¿dónde están ahora, en otros exterminios controlados?... ¿cuál es la proporción de visados como refugiados y política de defensa a gente que se juega la vida en países con persecuciones o guerra +hambre?, pues la respuesta también la sé, simplemente no están.<BR/><BR/>Por cierto, hace poco y con nuestros últimos gobiernos democráticos, Ángel Sanz Briz (murió en Roma1980) fue el primer diplomático con sello recuerdo en el 2002, condecoración en la orden de Isabel la Católica (suena a guasa, ya que se le concedió por salvar a los descendientes de algunos judíos expulsados por la citada), y reconocimiento oficial con un busto en el palacio de Santa Cruz, etc., después de ser nombrado “Justo de la humanidad” por Israel en 1991.<BR/>Así que atormentados japoneses adoptivos desde mi desautorizada posición de juez, os digo que mal de muchos consuelo de conformistas.<BR/>Pues lo dicho, a consolarse con un futuro tan negro como siempre, al menos por las noches.<BR/><BR/>Abrazos, RafaAnonymousnoreply@blogger.com