tag:blogger.com,1999:blog-176778202008-05-10T22:03:31.524+02:00Basket-feelingsEl baloncesto no es solo basket, es algo más. Dentro esconde muchos otros factores como son los sentimientos o las emociones, pues al fin y al cabo, los jugadores también son personas. Aquí descubrirás todo eso y más.baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comBlogger15125tag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1164148796948744392006-11-21T23:38:00.000+01:002006-11-21T23:43:25.676+01:00Posición a posición: Aleros (2)<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.nba.com/media/act_dwyane_wade.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 315px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 270px; TEXT-ALIGN: center" height="274" alt="" src="http://www.nba.com/media/act_dwyane_wade.jpg" border="0" /></a> <p class="MsoNormal">Después de los bases, pasamos hoy a analizar las posiciones de escolta y alero, englobadas en una sola, pues son cada vez más parecidas, apenas diferenciándose en la estatura de uno y otro. Sin embargo, si que es verdad que a uno le conviene más controlar unas habilidades que otras y viceversa, pero todo a su debido tiempo. Así pues, siguiendo el orden del artículo sobre los bases, empezaremos viendo qué es un alero. </p><p class="MsoNormal"><?xml:namespace prefix = o /><o:p></o:p></p><p class="MsoNormal">El alero es exactamente la unión del juego. Me explico. Parece que la posición del alero es la menos importante, ya que, si tenemos en cuenta que los bases se dedican a dirigir y los pivots a rebotear, te queda la función de anotar (son las tres más importantes del baloncesto), pero esa la puede hacer también cualquiera de los otros. Sin embargo, la función del alero es la más importante de todas, pues sin él no podría haber equipo. Es la coordinación entre bases y pivots: recibe (normalmente) el primer pase, y de ahí comienza la jugada. Decide si pasa dentro al pívot, si invierte el balón, o directamente se la juega él. Por tanto, podemos decir que por mucho que el base dirige la situación del equipo, si el alero no la efectúa no ha servido para nada. Además, también debe correr los contraataques (y, por tanto, finalizarlos).</p><p class="MsoNormal"><o:p></o:p></p><p class="MsoNormal">Una vez llegado a ese punto, hay muchísimos tipos de aleros. El más común es el anotador, como Kobe Bryant. Su misión es meter la mayor parte de los puntos del equipo. Esto se debe a que los aleros suelen tener la mejor unión entre velocidad y fuerza, pues son la media de una y otra, sin embargo, cada vez surge más gente alta con gran coordinación, como Nowitzki. Estos se suelen dividir en dos tipos, los penetradores (como Wade) o los tiradores (como Ray Allen).</p><p class="MsoNormal"><o:p></o:p></p><p class="MsoNormal">Otro tipo es el alero reboteador. Su juego se basa más en los tableros, ayudando a los pivots en la labor reboteadora. Un claro ejemplo es el español Carlos Jiménez. Suelen venir muy bien para controlar los rebotes, y la mayoría de sus puntos los anotan debajo canasta. </p><p class="MsoNormal"><o:p></o:p></p><p class="MsoNormal">Por último, muchos aleros (en este caso los escoltas) suelen dedicarse también a ayudar al base a subir el balón, y también dirigen al equipo.</p><p class="MsoNormal"><o:p></o:p></p><p class="MsoNormal">Pasamos ya a las habilidades. Aquí no hay una especial, pero sí que los aleros son jugadores muy polifacéticos hoy en día, pues tienen diversas habilidades por su función dentro del equipo. Empecemos por la función del tiro. Cuando hablamos de tiro siempre nos vienen a la cabeza los triples, pero el tiro no solo es eso (que también). Al hablar de tiro estamos nombrando también las penetraciones, el tiro a tres metros, etc. Por lo tanto, se divide en tiros de campo y tiros de tres. Por otra parte, el bote es bastante importante, no solo para ayudar al base, sino para las penetraciones (siempre un bote agresivo y adelantado que nos permita dar directamente los pasos sin tener que dar otro más). Si hablamos de rebote también hablamos de la habilidad para cogerlos, y por supuesto, del salto. Pero, lo más importante para un alero podemos decir que es la velocidad, pues un alero lento, poco sirve.</p><p class="MsoNormal"><o:p></o:p></p><p class="MsoNormal">Si bien la posición del base, era la que más cabeza exigía, al hablar de alero hablamos de polifacético, pues a no ser que destaques en una habilidad en concreto, necesitarás de todas.</p>baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1163630311086271872006-11-15T23:20:00.000+01:002006-11-15T23:38:31.140+01:00Posición a posición: Bases (1)<a href="http://www.basket.de/basketball/personal/portrait/ridnour.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 172px; CURSOR: hand; HEIGHT: 215px" height="215" alt="" src="http://www.basket.de/basketball/personal/portrait/ridnour.jpg" border="0" /></a>Empezamos hoy una serie de tres artículos para analizar a fondo cada una de las principales posiciones del jugador de baloncesto (bases, aleros y pivots). Por mucho que en realidad son cinco, la verdad es que cada vez más las labores de escoltas y aleros, y las de ala-pivots y pivots se parecen entre sí, si bien es cierto que no tiene porqué. En esta primera sesión veremos las funciones del base. Pero para poder comprenderlo a fondo primero debemos ver que es exactamente un base.<br /><br />El base es la continuación del entrenador en la pista, o lo que es lo mismo, el cerebro del equipo. Su labor no se limita a subir el balón y ya en campo de ataque actuar como un jugador más. Él se ocupa en todo momento de controlar al equipo, de que todo esté en orden en ambos lados de la pista, que no haya errores, y de elegir como se juega. Si atendemos bien a estos cuatro factores, se puede concluir en que la labor del base es organizar al equipo hablando en la pista.<br /><br />Un buen base no debe dejar de hablarle al equipo sobre como tiene que jugar, la jugada que se hace, etc. Por eso el base no solo debe estar atento al equipo rival, sino también a todos sus compañeros y al tempo del partido. Parece muy difícil, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta las habilidades que debe tener un base.<br /><br />Si ya hemos dicho que debe estar siempre pendiente de lo que pasa a su alrededor, un punto fundamental del base será la visión de juego. Debe poder analizar rápidamente toda la información que le llega, y en vistas de eso, tomar la decisión más adecuada. Pasemos ahora a cosas más evidentes, como es el bote. Un buen base debe tener un gran manejo de balón, de forma que pueda subir la bola o escapar de la presión sin problema alguno, y de esa manera evitar muchas pérdidas. También clara es la habilidad de pase, que unida a una gran visión de juego pueden hacer una máquina demoledora de hacer asistencias.<br /><br />Esas tres son las tres virtudes más importantes del base, pero no hay que quedarse ahí. Un buen tiro de lejos siempre viene bien, por no hablar de los tiros libres, pues casi siempre que se hacen faltas en finales apretados se les hacen al jugador con balón, y ése es, por supuesto, el base. La velocidad es otro factor que ayuda mucho, y además suele ser habitual, pues normalmente el base es el jugador más pequeño y ágil (siempre hay excepciones como el gran Magic Johnson).<br /><br />Claramente, la posición de base no es nada fácil, y hace falta mucho trabajo (como en todo), pero con esfuerzo y dedicación se puede conseguir.baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1162300142424171682006-10-31T13:58:00.000+01:002006-10-31T14:09:02.450+01:00Ya esta aquí!Llega noviembre, llegan cada vez más examenes, llegan entrenos más duros... llega la NBA! Por fin empieza una nueva temporada en la mejor liga del mundo, y es para no perderselo. Miami intentará repetir título (y yo confío en que así sea), pero seguro que equipos como Dallas o Phoenix no se lo ponen nada fácil. Gasol lesionado hasta enero se perderá con casi total seguridad el all-star, y lejos queda el Play-off. A cambio estará junto a Calderón el gran Garbajosa, y llega a Portland Sergio "jugón" Rodríguez, aunque parece que acabará en la NBDL. Nuevos rookies como Andrea Bargnani, primer europeo número 1 del draft, Adam Morrison o Randy Foye. Ojito a las progresiones de gente como JR Smith o Darko Milicic tras el cambio de equipo, o sophomores como Gerald Green. La vuelta de Amare a la vuelta de la esquina. Ben Wallace en Chicago. Nuevos equipajes, nuevos logos....<br /><br />Y no solo eso, en <a href="http://www.ligafanatica.com">www.ligafanatica.com</a> podrás vivir la NBA más a fondo participando en el divertido juego, un acierto más de UltimateNBA (<a href="http://www.ultimatenba.com">www.ultimatenba.com</a>), donde podrás demostrar lo que sabes de NBA.<br /><br />Por último, espero que perdoneis estas semanas que he estado ausente, pero no he tenido apenas tiempo de escribir (de hecho cada vez tengo menos), pero pronto llegarán nuevos temas, como por ejemplo...baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1160138375798358022006-10-06T14:36:00.000+02:002006-10-06T14:39:35.810+02:00Condenado a muerte<a href="http://www.plus.es/media/deportes/baloncesto/nba/Temporada2005_06/SheedWallacePistons_arbitro_A.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.plus.es/media/deportes/baloncesto/nba/Temporada2005_06/SheedWallacePistons_arbitro_A.jpg" border="0" /></a> Finales de partido, minutos en los que todo se decide en la mayoría de partido, y en los que cualquier decisión multiplica por mil su importancia. Donde una canasta vale una victoria, o una pérdida te puede hacer las cosas imposibles. Tiempo de tensión, con el público gritando sin cansar, en los que se te pone la piel de gallina. El cansancio aflora y por mucho que no quieras se nota. Es también tiempo de jugones, de tomar responsabilidades y ganar el partido por medio de una canasta imposible. En definitiva, donde sale a relucir la pura esencia del basket. ¿Pero qué ocurre cuándo el señor de gris te complica las cosas? ¡Ay, amigo! Y es que si una decisión arbitral es decisiva siempre, ahora lo es aún más.<br /><br />Los nervios a flor de piel, un ruido ensordecedor y las cosas se ponen feas. La labor del árbitro se complica, y muchas veces por querer hacerlo bien lo acaban haciendo mal. Por intentar igualar una cagada se hace otra. Por acabar de pitar una técnica te perdonan una falta clara, o al menos se lo piensan. Es así. Tan sencillo como eso, y aunque no debería serlo, todos sabemos que casi todos los árbitros lo hacen. ¡Bendito el que no!<br /><br />Con el marcador igualado, que te piten campo atrás (por poner un ejemplo), y que encima no sea, es lo peor que te puede pasar. Dobles, pasos, acompañamiento, zona…, son muchas las posibilidades, proporcionales a la posible equivocación de un árbitro encima caldeado por la jugada anterior en la que le has protestado otra acción. Una tras otra, 3 ataques sin marcar y vete despidiendo. De ir a 4 puntos te pones a 10, y se convierte en un mundo. La dichosa barrera psicológica, tan verdadera como la vida misma, pero eso ya será para otro día.<br /><br />La cuestión que nos aborda es, ¿qué hacer en estos casos? Hablar mucho con el colegiado puede ser bueno o malo; depende del momento y de la persona. Bueno, porque te puede favorecer en la siguiente jugada, y de la misma manera que antes te han pitado falta, la siguiente no, en una situación casi idéntica. Pero siempre hay que hacerlo de buen rollo, pues si no se puede convertir en lo contrario. El rigor arbitral sube y las faltas en contra van en aumento, solamente por una charla. Todos somos personas y ellos no lo son menos, y si les cabreas irán a por ti.<br /><br />Poco más se puede hacer. Muchos entrenadores, al ver complicarse el arbitraje provocan una técnica, para dos cosas: cambiar el criterio y motivar a sus propios jugadores. De hecho, muchas protestas al llegar a cierto punto se enfocan de esa manera. Un claro ejemplo es Alfred Julbe, entrenador español, que llegaba a hacer de forma excesiva esa técnica, de modo que acabó por conseguir en la liga LEB con el CAI Zaragoza que no existiera ese cambio a favor de su equipo.<br /><br />Así pues, hay que resignarse, y seguir luchando por el partido. Es inevitable. Forman parte del partido sin estar en él, pero a la vez son la persona más importante en la pista. Los errores a la vez se intentan remediar y ya se han incluido en la NBA (y posteriormente en la ACB) los tres árbitros por encuentro, de forma que es mucho más fácil acertar en las decisiones.<br /><br />De todas formas, te pueden condenar a morir, pero siempre se puede salir a flote.<br /><br />P.D: este tema no es una crítica a los árbitros ni mucho menos, de hecho suelen hacerlo mejor de lo que creemos. Yo como jugador me he acabado dando cuenta después de muchos partidos jugados y vistos de que todo depende del punto de vista de la persona. En un mismo encuentro, los aficionados de un equipo ven el arbitraje de distinta manera a los del otro, hasta tal punto que los dos piensan que han favorecido al rival. Es cierto que en ocasiones se equivocan, pero todos nos equivocamos, y por supuesto hay algunos mejores y otros peores. Cuando se oye aquello de… “Perdimos por el árbitro”, casi siempre será verdad. Puede que una mala decisión en una acción quedando 20 segundos te haga perder, y ahí sería verdad la expresión, pero normalmente es el propio equipo el que se acaba condenando a sí mismo.baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1159285729228381112006-09-26T17:28:00.000+02:002006-09-26T18:03:47.780+02:00¡Bilma, ábreme la puerta!<a href="http://nandotimes.nandomedia.com/ips_rich_content/291-nba.jpg"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://nandotimes.nandomedia.com/ips_rich_content/291-nba.jpg" border="0" /></a><br />¿Qué relación tiene LeBron James con el título de hoy? La misma que Dwyane Wade, Kobe Bryant o Tracy McGrady, todos ellos grandes anotadores, pero... ¿hay alguien que no tenga de vez en cuando un mal día? Hasta las mismísimas estrellas de la NBA tienes sus noches de fallos interminables, de series de tiro en las que el porcentaje da más sensación de ser los puntos anotados que otra cosa. ¿Y bien? ¿Qué podemos hacer? Un jugador nunca debe dejar de tirar, nunca jamás. Si no tiras no fallarás, pero... ¿de qué sirve? Para nada. Por eso nunca les verás acorbardarse en el tiro, aunque acaben de fallar cuatro triples consecutivos.<br /><br />La clave está en buscar una canasta. Tan sencillo como eso. Una vez anotada la primera, la motivación que habías perdido al verte errar una y otra vez se recupera, y eso es incluso más importante a la hora de anotar que haber practicado el tiro. ¿Por qué todos los jugones sonríen igual? Que bien lo sabía Andrés Montes. Esa sonrisa que te evita la frustración y que te puede ayudar en el momento más difícil a realizar una gran racha de acierto.<br /><br />Tiras a canasta... y fallas. No importa, vuelves a intentarlo... vuelves a fallar. No puedes seguir así y no hay manera de conseguir ese punto extra. Basándonos en algunos aspectos el resto puede venir rodado. Y es que aunque no lo parezca la defensa no solo es defensa, pues puede conseguirse en el mejor ataque posible. España ha ganado hace apenas un mes el mundial de basket de esa manera. Aunque no estuvieran acertados, y Calderón reconoció que al principio de los primer y tercer cuarto, por medio de una gran defensa desatascaban el ataque con rápidos contraataques, con los que gracias a canastas simples consigues entrar en una dinámica ganadora en la que parece que te entra todo, y la misma defensa se ve aumentada al reflejar buenos resultados. Después parece que entran solas.<br /><br />O la simple motivación al realizar un tapón o un mate, esos gritos que se hacen después, esa alegría que le sigue, nunca es en vano. Siempre conlleva una mejora en el juego del mismo jugador o todo el equipo en general; a no ser que sea contrarrestada. Una buena acción se puede venir al carajo si el otro equipo contesta con otra, y nos dejamos llevar por el entusiasmo del rival para decaer, algo casi peor que la propia frustración, pues mientras que ésta última te puede servir para intensificar tu juego por la propia inercia del cabreo hacia uno mismo, la desilusión deja la moral muy baja (por los suelos), de tal forma que cuesta mucho levantarte. Muchos equipos, sobre todo los acostumbrados a ganar, lo sufren, y cuando ven que les van ganando les cuesta reaccionar y meterse en el partido, de tal forma que la diferencia en el marcador se sigue ampliando hasta llegar a un punto en el que es imposible recuperarla. En esos casos lo mejor es aprovechar el momento en el que está igualado y no dejarte llevar por cómo va el partido, sino seguir luchando hasta el final.<br /><br />Así que ya sabes, si fallas, no te preocupes, síguelo intentando, hasta que empieces a meter, y busca una forma de estimularte, pues lo primero en el basket es divertirse, ya que si no te alegras jugando... ¿para qué jugar?baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1158852913776969082006-09-21T17:00:00.000+02:002006-09-21T17:35:13.820+02:00Practice makes perfect<a href="http://www.byuh.edu/whatsnew/whatImage.jsp?whatId=3800"><img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.byuh.edu/whatsnew/whatImage.jsp?whatId=3800" border="0" /></a><br />Es un simple eslogan, pero define claramente la intención del artículo: “Practice makes perfect”, o lo que es lo mismo: “La práctica hace la perfección.” Así de simple, aunque no lo parezca, son tantas cosas en la vida, tantos deportes, y en concreto, el baloncesto.<br /><br />La temporada no se puede realizar bien sin entrenamientos previos, sin partidos de preparación y en general, sin una adecuada pre-temporada. Por eso mismo el primer artículo del curso baloncestístico 06/07 (como diría Andrés Montes) se basa en como mejorar, ya que sin esto no puede venir lo siguiente.<br /><br />Todas las grandes estrellas del basket se han basado en eso: entrenar, entrenar y entrenar. Michael Jordan, por poner un ejemplo, siempre era el mejor, incluso en los entrenamientos. No había día en el que no se esforzará al máximo, ni siquiera una pachanga. Drazen Petrovic llegaba hasta el extremo, e incluso a decir que cuando no entrenaba se sentía miserable. De hecho, siempre al acabar el entrenamiento no se iba a casa hasta que no metía una cierta cantidad de triples (siempre altísima), y se levantaba en ocasiones a las seis de la mañana a tirar. Eso mismo es lo que hace Gilbert Arenas, que siempre que tiene no puede dormir se va a la pista auxiliar de su casa y se pone a tirar, sin importar la hora que sea. Por todo eso no es de extrañar ver a Wade obligar a un niño (entre risas, eso sí) a hacer flexiones un día en la calle por fallar una canasta bajo el aro.<br /><br />Basándonos en eso, ¿cómo entrenamos si no hay un entrenador cerca? Es muy sencillo. Hay muchísimos tipos de entrenamiento, según lo que queramos entrenar. Lo más fácil es el físico, pues aunque siempre es mejor ir al gimnasio, simplemente yendo a correr al parque ya estaremos mejorando. Otro punto en el mismo sentido es la flexibilidad. Basta con hacer estiramientos realizando diferentes tipos según el músculo.<br /><br />Pero centrémonos en el juego que es lo que más nos importa. Con un balón y una canasta nos sobra, o a veces simplemente con lo primero. El bote es una habilidad para lo que lo único que necesitamos es eso mismo: botar. En cualquier superficie, a cualquier velocidad y en cualquier momento; todo sirve. Cuánto más difícil sea el ejercicio mejor para aprender, pero poco a poco. ¿Y qué hay del pase? Frente a una pared practica todos los tipos de pase alternando manos: de frente, picado, de espaldas… Pasemos al tiro, el más claro ejemplo de que cuanto más se practica mejor se hace. Series continuas alternando posiciones. De cinco metros, de triple o cerca de la botella; todo vale. Ya sólo nos queda de lo importante el rebote, el tapón y el robo, pero para esas es más difícil sin nadie que te acompañe. Sin embargo todas vienen relacionadas con la condición física: las dos primeras con el salto, y la última con la agilidad, y todas ellas con la coordinación. Mejorando eso estarás mejorando inconscientemente la habilidad de juego.<br /><br />Así que ya sabes, si quieres mejorar entrena. Dará sus frutos, te lo aseguro.baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1157904599989055362006-09-10T17:59:00.000+02:002006-09-10T18:10:00.000+02:00Nueva temporadaYa falta poco para que empiece una nueva temporada, y será entonces cuando el blog volverá.<br /><br />Además, quizás haya algún pequeño cambio en el modelo de las entradas.<br /><br />Hasta entonces, a seguir disfrutando de lo que queda de vacaciones y...<br /><br />ENHORABUENA A LA SELECCION!!!!baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1152719025922770362006-07-12T17:29:00.000+02:002006-07-12T17:43:45.936+02:00Como si de una silla se trataraEl título puede ser confuso, pues no estamos hablando del típico jugador pasota que no se mueve en el campo, sino de aquel que sí que lo hace, pero sus compañeros hacen que parezca una silla.<br /><br />Parecerá que me he vuelto loco, pero en el baloncesto estos jugadores suelen abundar, sobre todo en las selecciones. ¿Por qué? Puede haber varias razones: envidia, desconfianza, odio... Lo que sea, pero los compañeros no cuentan contigo.<br /><br />Así pues es dificil identificar a un jugador, pues suelen ser etapas pasajeras, pero en realidad todo jugador del baloncesto ha pasado por esto alguna vez.<br /><br /><br />...por fin empieza el partido. Cuánto tiempo esperándolo. Y encima sales de titular. Sabes que hoy va a ser tu día, no tienes la menor duda... hasta que ves la actitud de tus compañeros. Todo empieza como un partido cualquiera, pero hay cosas que no encajan. Como si algo le hubiera pasado al equipo, o mejor dicho a ciertos jugadores. Sólo así se entiende que en un contraataque en 2 contra 1 te quedes solo y no te la pasen. O que en una transición de balón, por no darte el balón, realicen un pase más largo y la bola se pierda.<br /><br />Al principio te cabreas. Estás esforzándote duro atrás y sin embargo delante no puedes aportar. Podrías meter tanto o más que los demás, pero no puedes tirar porque la bola no pasa por tus manos. Aún así apareces en cada jugada pidiendo el balón. Te desmarcas una y otra vez, y cuando recibes no dudas en tirartela, porque sabes que puede ser la última.<br /><br />Sin embargo, conforme va pasando el tiempo te resignas. El entrenador lo ha notado y te dice que tranquilo, incluso les pide al resto que te la pases, pero nada. Así pues el ataque te va importando poco. Ya casi ni subes porque sabes que no va a servir de nada, y te guardas las fuerzas para la defensa que es donde estás descansando. De hecho eres de los pocos que está defendiendo.<br /><br />Cuando acaba el partido habéis perdido, y no ha sido un partido ajustado precisamente. En parte sigues cabreado con tus compañeros porque no han contado contigo, pero en parte de alegras de perder. "Que se jodan"- piensas. Porque sabes que tú has cumplido, que has hecho tu trabajo, y que la culpa no es tuya.baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1149621977770277742006-06-06T21:00:00.000+02:002006-06-06T21:26:17.963+02:00Jugando duro<a href="http://www.nba.com/media/pistons/rwallace_140_050619.jpg"><img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 153px; CURSOR: hand; HEIGHT: 208px" height="318" alt="" src="http://www.nba.com/media/pistons/rwallace_140_050619.jpg" border="0" /></a> El baloncesto no sólo es juego limpio. Siempre se pueden ver a los típicos Bowen o Artest, o a equipos que juegan siempre provocando. El más claro ejemplo de ello fueron los "Bad Boys". El grupo liderado por Isiah Thomas siempre será recordado por ese nombre, aunque bien es cierto que ese juego les sirvió para ganar dos anillos consecuivos.<br /><br /><br />Un partido como otro cualquiera... o no. Dos equipos de la parte alta de la clasificación, y los dos decididos a ganar como sea... bueno, uno más que otro. El partido empieza normal, pero desde el primer momento se noat algo en el ambiente. Continuos roces, empujones y agarrones marcan los primeros minutos. Cuando el árbitro ya acepta ese tipo de juego se produce un cambio. Entra el número 4 de ellos. Parece un tipo normal, pero solo parece. Nada más salir tú pasas por ahí, y el aprovecha para empujarte y tirarse al suelo como si el que hubiera dado fueras tú. El partido sigue. La jugada siguiente tienes el balón y de nuevo lo mismo. Que casualidad que te vaya a defender. Después de un par de jugadasde continuos choques y quejas ellos roban un balón. Concretamente... exacto el 4. Tú no dudas en parar el contraataque haciendo falta, aunque un poco dura. Él hace acto de volverse con el puño, y seguido todo el mundo llega a separar. El partido sigue. Un par de minutos después el partido sigue empatado. Los golpes ahora se los está llevando tu pívot, que no duda en soltarle un empujón. Tú pasas por ahí, y el tío como no se deja llevar hasta ti y la misma historia. Entonces de nuevo el 4 alza el puño. Tú no quieres saber nada y solo le miras mientras él quiere ir hacia ti. El entrenador rival se ríe contento. El árbitro no espera más. Descalificante para ambos y a ver el partido desde la grada. Ellos se alegran, pero en tu equipo la sensación es toda la contraria.<br /><br />Coges la camiseta y te vas, no puedes hacer nada más sin jugarte una sanción. Llegas al vestuario. Te quedas pensativo. Te cagas en todo e incluso sueltas un par de patadas a un pobre banco. Ahora ya no puedes aportar y el partido da igual. Pero te abarca una sensación enorme de malestar. Te duchas tranquilamente y te vas a la grada. Allí te dan ánimos los que han ido a verte, pero de nada de sirven. El marcador señala que tu equipo pierde de 10, y poco a poco se va alargando hasta los 20. Desde ahí un intercambio de canastas. El partido está ya decidido y nadie se esfuerza.<br /><br />Ellos han conseguido sacarte del partido y han ganado fácil. Vosotros os lleváis una dolorosa e importante derrota y un buen cabreo. Está claro quien sale ganando. El juego duro no debería usarse hasta tal extremo, pero a veces, sirve para mucho.baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1143822753655590722006-03-31T18:12:00.000+02:002006-07-12T17:57:38.806+02:00En el fondo del banquilloDoce jugadores. Cinco salen de titular. Otros tres son habituales en la rotación. Quedan cuatro. Cuatro jugadores en el fondo del banquillo, que únicamente disfrutan de los minutos “de la basura”.<br /><br />Es una sensación extraña. Pasarse todo el partido en el banco, pudiendo solo llevar el agua a los compañeros y animar al máximo. Como mucho puedes jugar cinco minutos, y eso siempre que el equipo gane o pierda de bastante, y a veces ni aun así. Peor aún es si un partido juegas mucho y al siguiente nada (sino que se lo digan a algunos jugadores de los Knicks). Además, nunca sabes si entraras en un traspaso como relleno y te tocará hacer las maletas. Así es el mundo de los “calientabanquillos”.<br /><br /><br />Empieza el partido. Tú en el banquillo como siempre. Los minutos van pasando lentamente mientras se hacen relevos en la pista. Pero tú sigues sentado. Te mueves para ofrecerle ánimos a un compañero que acaba de fallar una canasta solo, o en los tiempos muertos para darles agua y dejar que se sienten los de pista. Eso es todo.<br /><br />El partido está muy difícil y quieres ayudar, mas no puedes. Sabes que si salieras al campo meterías canastas. Estás convencido de que es tu día, pero eso al entrenador le da igual.<br /><br />Llega el descanso y el marcador señala un 35-46 en contra. El equipo no está jugando a nada. Dos jugadores con tres faltas. El mejor del equipo apenas lleva 4 míseros puntos y no tira del carro. El vestuario parece un velatorio. Cae la bronca del siglo. Eso sí, bronca para todos, y piensas:<br />- ¿Qué cojones habré hecho mal si no he jugado?<br /><br />La segunda parte lleva la misma tónica que la primera. Siguen jugando los mismos y el rival sigue alejándose en el marcador.<br />- ¿Por qué no prueba a sacar a otro? – piensas – No sé, quizás a mí.<br /><br />Cuando comienza el último cuarto ganar ya es una utopía. Perdemos de 22, pero un parcial nos pone a 27. Un desastre vamos. La distancia no sigue aumentando con el paso de los minutos solo porque ellos ya han sentado a todos los buenos, pero tampoco se recorta. Te cabreas con el entrenador. Pasas del partido y ya todo te da igual. Quedan 5 minutos y 30 abajo.<br /><br />Entonces sucede un milagro. El entrenador te llama y te señala a la mesa. Corriendo te acercas y pides el cambio. Calientas un poco y enseguida entras. El partido está ya acabado así que sales a divertirte. Te llega un balón al triple. No te lo piensas y tiras. Se sale de dentro. No pasa nada, el siguiente ya entrará. Defendéis y robas el balón. Cuando la vas a meter te hacen falta. Fallas el primero, pero te concentras y metes el segundo. Poco a poco se acaban esos 5 minutos, te han sabido a poco, pero te han bastado para meter 6 puntos y jugar bien.<br /><br />El partido ha acabado. Te diriges hacia el vestuario. Llegando al túnel de vestuarios ves al entrenador a un lado hablando con el segundo. No estás de acuerdo con él, pero hoy le perdonas. A fin de cuentas, has jugado, y solo eso te importa ya.baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1140988005688289272006-02-26T21:07:00.000+01:002006-02-26T22:06:45.753+01:00Aprendiendo del maestroUna de las cosas más importantes que tiene que hacer un jugador si quiere llegar a triunfar es prestar atención a todos los pequeños detalles e indicaciones que se le hacen, y llegar a poner en práctica todas las que pueda. Pero no solo del entrenador, sino tambiénn las de los veteranos del equipo, y en especial de aquel jugador con gran experiencia y calidad que posee el equipo.<br /><br />Muchos jóvenes jugadores así lo hecho, y no hay que irse muy lejos. Por ejemplo, "El otro" O'Neal, que en su llegada a Indiana procedente de Portland aprendió muchísimo de Reggie Miller, y despuntó hasta llegar a lo que es hoy, una estrella. Además, muchas franquicias se han percatado de esta situación, y contratan a grandes ex-jugadores como asistentes. El caso más reciente es el de la contratación de Abdul-Jabbar por parte de los Lakers, pero no es el único Pat Ewing o Mutombo (aunque este de momento aún juega, pero hace labores y hará cuando se retire con Yao) son otros.<br /><br /><br />...Te sientas para atarte las botas. Pronto empezará el entrenamiento. A tu lado, un compañero tuyo hace lo mismo. Pero no cualquier compañero, sino el mejor del equipo. Te llevas muy bien con él, y siempre está ahí para ayudarte a mejorar. Te saluda.<br />- "¿Cansado?"-te pregunta.<br />- "Con ganas de entrenar".<br />- "Me alegro- sigue diciendo-. Recuerda que debes seguir practicando los tiros libres, el último partido fallaste demasiados."<br />Agradeces su interés. Sabes que tiene razón, todos los días lo practicas pero nada, siguen sin entrar.<br />- "De todas formas, has mejorado mucho el tiro exterior y las penetraciones."<br />Te sientes alabado. Siempre es agradable saber que el trabajo realizado está dando sus frutos y además es reconocido por los demás.<br /><br />El entrenamiento empieza. Después del calentamiento y un pequeño ejercicio de contraataque llega uno de tiro. Cada uno puede tirar desde donde quiera. Te centras en los lanzamientos de tiro libre. Fallas los dos primeros. Tu compañero se acerca.<br />- "Doblas la muñeca hacia la derecha al lanzar-te dice-, intenta soltar más el brazo y enfocar la muñeca hacia el aro, como una prolongación del balón."<br />Pruebas a ver. Fallas el primero, pero sigues tirando igual. Él no falla ningún tiro libre, así que debe saber lo que dice. Tiras otro y.... entra. Te coge el rebote y te la devuelve. Tiras tres más y también entran. La primera de suerte (tras tocar el aro varias veces), pero las otras dos limpias.<br /><br /><br />...16 segundos para el final. Empate en el marcador. Todo el mundo pendiente de la ultima posesión que nos corresponde a nosotros. Necesitamos gaanr el partido si queremos seguir con opciones en la liga. Balón para tu compañero. Los segundos pasan, pero cuando va a tirar le cierran entre dos y es imposible. Busca a algún compañero libre, y te pasa el balón. 5 segundos. El tiempo se acaba. Todo el equipo rival hacia ti. ¿Qué puedes hacer? Entonces te la juegas. Amagas el tiro y vas decidido hacia dentro. Vas a hacer una bandeja. Recibes un golpe y fallas. Suena la bocina, pero el árbitro ha pitado falta. Son dos tiros libres.<br /><br />Recibes la bola. No hay rebote. Todo el pabellón pendiente de ti. No te lo piensas y tiras. Fallas. Te queda uno. Los nervios se te apoderán. Oyes a tu compañero gritarte y te giras.<br />- "¡Recuerda el entrenamiento de ayer!"<br />Te acuerdas. Soltar más el brazo y enfocar la muñeca al aro. Por un momento todo se paraliza mientras te concentras. Eludes los gritosde los rivales. Solo existes tú, la pelota y la canasta. Botas un par de ves y tiras. Y... entra. El pabellón estalla, y tus compañeros se te acercan a abrazarte. A tu lado está el capitán, ese compañero que te ayudó.<br />- "Gracias por todo."baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1133445220244280452005-12-01T14:44:00.000+01:002006-01-23T21:52:51.056+01:00Trofeo para las vitrinasEse es el objetivo de cualquier jugador o equipo. Quedar grabado para siempre en la lista de campeones. Mirar las vitrinas y poder decir: "Ese trofeo lo gané yo .<br /><br />De hecho, muchas estrellas NBA han cambiado de equipo para ganar el preciado anillo. Algunos lo lograron, pero otros no, y grandes jugadores como Stockton, Karl Malone o Barkley, serán recordados como jugones, pero jugones sin anillo. Recientes tenemos casos como el del propio Karl y Payton que emigraron a Los Angeles, para intentar el título final junto a Kobe y Shaq (que como todos sabréis fracasaron), o el de Michael Finley, que pese a tener miles de cartas de aficionados de los Suns pidiéndole que aceptara la oferta de Phoenix, optó por la de los Spurs, debido a que estos eran los últimos campeones, y tenían muchas posibilidades de repetir. En el otro extremo nos encontramos a gente como Phil Jackson, al que casi no le caben los anillos en las manos (6 con los míticos Bulls de Jordan, y otros 3 con el dúo Shaq-Kobe en Lakers). Pero en cualquier caso, todos queremos ganar.<br /><br /><br />...por fin. Acaba de sonar el pitido final. Estallas de emoción. Todos tus compañeros corren hacia ti dando saltos de alegía después de que has metido el tiro de la victoria. Por otro lado, el equipo rival se encuentrs por los suelos, lo han tenido tan cerca que podían sentrilo, pero una mala defensa en la última posesión se lo ha arrebatado. Eso, y un gran tiro realizado por ti. Así que dejas por un momento la alegría aparte, y te acercas a animar a un ex-compañero que ahora juega en el otro equipo, el cual jugó contigo la pasada temporada. Precesimente, él se cambió de equipo con el objetivo de ganar ese mismo título que acabáis de conseguir. "No pasa nada -le dices-, otra vez será."<br /><br />Vuelves al círculo central con tu equipo. El público entero celebra de pie la ansiada victoria. Os juntáis todos con las manos en el centro y pegáis un grito. Acto seguido, os giráis y aplaudís a todos esos fieles seguidores que os han apoyado en todo momento: en los buenos, pero sobre todo, también los malos. Y ellos os lo agradecen aplaudiendo aún más fuerte.<br /><br />Llega así la entrega de trofeos. En primer lugar, un reconocimiento al subcampeón, que lo ha dado todo en el partido, aunque sin conseguir el premio final. Y por fin anuncian el nombre del ganador. Como capitán, tienes el honor de salir a recibir la copa. Le estrechas la mano al presidente de la Federación, y acto seguido alzas la copa. La emoción y los aplausos se multiplican al instante. Ningún espectador puede estar tranquilo, ni tan siquiera los que lo estan viendo desde sus casas, pues es un título muy importante para el club. Cuando el ambiente parece algo más calmado, anuncian el nombre del MVP, el nombre del mejor jugador de la final, que con su esfuerzo ha conseguido llevar a su equipo a lo más alto de la competición. El público corea tu nombre. ¡Y tu nombre es el que suena a través del micrófono! No te lo esperabas. Simplemente no pensabas en ello, sino en la victoria del equipo, el cual sabes que tiene el mérito de tu trofeo. Del trabajo de cada uno de tus compañeros y las enseñanzas de tu entrenador y sus asistentes. No hay palabras para describir lo que sientes. Ni sentimientos que muestren como estas. Solamente eres el hombre más feliz del mundo. Bueno, tú y miles de seguidores del club. Se realiza la foto del equipo, con los dos trofeos delante. Todos los medios pendientes. Cuando acaban los fotógrafos de hacer fotos (y eso que no son pocos), se te acercan varios periodistas para entrevistarte. Solo dices tres palabras: "Gracias a todos."baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1132337651627273042005-11-18T18:55:00.000+01:002005-11-18T22:42:26.936+01:00Clutch-TimeLa hora de la verdad, el momento donde todo se decide; canastas imposibles, mates increíbles y remontadas de ensueño. Así es el clutch-time, los dos minutos finales de partido.<br /><br />Y es en esos instantes, cuando si el encuentro va igualado, puede no servirte nada de lo que hayas hecho hasta entonces. Es tambíén tiempo de jugones, donde mucha gente se diluye y le quema el balón en las manos, pero donde triunfan los que no tienen miedo a tirar, a decidir el partido hacia un lado u otro. Solo hay que mirar leyendas como Reggie Miller con actuaciones como la del Madison Square Garden con 8 puntos en 8 segundos, para decantar el encuentro a favor de Indiana en el 95.<br /><br /><br />...miras el marcador, ganáis de dos puntos, concretamente el electrónico marca un 77-75. Queda apenas 1.53 para que acabe el juego. Sacáis de banda, después de un tiempo muerto, con doce segundos de posesión por delante. El balón rueda en las manos del base. Jugada ensayada, exactamente un doble bloqueo al alero por el fondo para salir a tirar un triple, sin embargo, mientras sales del bloqueo, este, que se preparaba para pasarte botando pierde la bola. Contraataque y canasta. Empate en el marcador. Te cabréas con el equipo, y no es para menos, pues ya son tres balones seguidos regalados al rival. Para colmo en la jugada siguiente se sale de la presión con cierta facilidad, pero en el segundo cinco un compañero se tira un mal tiro sin posibilidad de rebote ofensivo y lo falla. De nuevo tiempo muerto. Queda 1.28. 77-77. Cae bronca en el banquillo. Sabes que debes asumir la responsabilidad.<br /><br />Te centras en defensa. Rompen al escolta, pero llega la ayuda, y consigues robar el pase de salida. Rápidamente sales botando y te encuentras en un 2x1. Atraes a la defensa y das la asistencia. 79-77. Ataca el otro equipo. Realizan una posesión larga. Se le corresponde con una buena defensa, pero en el último segundo se queda uno solo y tira de tres sin oposición. Dentro. 79-80. Subes tranquilamente al ataque, aún queda tiempo. El base manda puño. Directamente te colocas en tu posición. Te preparas para recibir el bloqueo. Lo pasas con ventaja, aunque apenas unos segundos te paras al oír el pitido del árbitro. Falta en ataque del pívot bloqueador. Y es la quinta. Quedan quince segundos y el equipo se ve obligado a cometer falta. La grada pita mientras el jugador contrario se dispone a realizar los lanzamientos de tiros libres. Tú con los brazos en alto esperas que los falle. El primero no entra. Aunque el segundo sí. 79-81. Trece segundos para el final. Tiempo muerto. Bebes un poco de agua a la vez que el entrenador explica la última jugada. No puede fallar. Todo queda bien claro. El otro equipo ya ha salido y se prepara para realizar una presión a todo campo. El árbitro mete prisa. Salís a pista. Subes la bola. Apunto de perderla pero consigues mantener la bola. Metes un pase en profundidad al ala-pívot que esta en el medio campo de poste. Seguidamente la recoges, y te paras en campo atacante, mientras el resto del equipo realiza un movimiento. Bloqueo entre aleros y aclarado. Es un despiste, pues el pívot sube rápidamente a realizar un bloqueo directo. Sales solo, pero te legan a puntear. Realizas un amago de ir hacia adentro, y das un paso atrás para tirar. El balón sale de tus dedos. Todo parece ir muy lento. Suena el pitido final, mientras el balón sigue en el aire. Todos mirando a canasta expectantes. Y....¡entra!<br /><br />82-81. ¡Victoria! Todos salen corriendo del banquillo saltando de alegría, mientras en el equipo rival sus caras son de absoluta decepción, pues lo han tenido muy cerca pero han perdido. Sabes que has cumplido tu papel, has realizado un excelente partido, pero eso no te importa. Habéis ganado.baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1130417300298419622005-10-27T14:37:00.000+02:002005-10-28T15:35:02.190+02:00La intensa esperaEl calentamiento, la presentación de los jugadores, las últimas indicaciones del entrenador antes del choque, y sobre todo la entrada en cancha para el salto, todo ello forma parte del pre-partido. Quizás también podríamos tener en cuenta los días anteriores, el viaje, los entrenamientos, pero yo me voy a centrar en la última hora antes de que el balón empieze a rodar.<br /><br /><br />El equipo entero en el vestuario, todos poniéndose de corto como se suele decir. El ambiente de todos los jugadores es a priori tranquilo, aunque siempre hay alguno con nervios. El rival de momento no preocupa, no está en nuestro pensamiento, pero como se acerca el partido ya empieza a estar en mente.<br /><br />Los 12 jugadores salen del vestuario y entran en pista aclamados por algunos seguidores. Es la hora de empezar a trotar, estirar, y en definitiva, entrar en calor. Mucho tiempo por delante, o muy poco, según lo mires. Pero sobre todo te da tiempo de pensar. Entonces llega el otro equipo, nuestro rival, y se les ve con muchas ganas, aunque eso no nos importa, nos centramos en nosotros mismos, en estar a punto para el encuentro. Los miras uno a uno, desde el más alto al más bajo, y te centras en aquellos jugadores importantes, y por supuesto, en el que será tu emparejamiento probablemente. Los ves observar mientras corres, con cara de respeto, pero también de un gran deseo por vencer. Tu vista pasa al marcador, aún quedan 30 minutos. Parece un infierno. La gente va llegando a las gradas, aunque con muchos huecos libres todavía.<br /><br />Empiezas a hacer un poco de tiro. La canasta parece buena, y de momento te van entrando. Solo esperas que eso se mantenga durante el partido. Te sientes bien, el equipo está animado y se nota. Los fallos son raros, y muy de vez en cuando, e incluso los tiros de 3 parecen dispuestos a pasar por el aro de forma continua. En el banquillo el entrenador, con su segundo, preparando la táctica. El otro equipo es pequeño, por lo que seguramente presionarán, y jugarán bastante al contraataque; afortunadamente tenemos buen balance.<br /><br />Ya solo un cuarto de hora. Regresamos al vestuario, durante cinco minutos, y el entrenador nos habla un poco sobre el contrario. Nos cuenta que el número 9 es el mejor, y también hay que tener cuidado con el 4. Éste último juega en tu posición, pero no te asusta, te motiva más de cara al partido. Se oye la alineación. Como ya sabías juegas de titular, y tendrás que esforzarte bastante para lograr la victoria.<br /><br />De vuelta al escenario falta poco para al comienzo. El equipo realiza un par de ruedas de entradas, y para acabar una rápida. Algunos mates caen también. Suena el pitido del árbitro. 1 minuto. Un compañero mete la última canasta, y corriendo al banquillo. Las últimas instrucciones de cara al partido. El entrenador repite una vez más la alineación. Todos en corro, hacemos el grito, y ya salimos los cinco de inicio a la pista. Chocamos la mano con los rivales y con el árbitro, y nos situamos alrededor del círculo central. Todo preparado. Los dos pivots con el de gris en el centro. Y el balón sale alto...baskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17677820.post-1129736228307340382005-10-19T17:31:00.000+02:002005-10-19T17:37:08.320+02:00PresentaciónPara comenzar una breve presentación de lo que será el blog. Como jugador de baloncesto que soy, quiero dar a conocer el baloncesto de otra forma, no la de las estadísticas, ni la de ganar y perder partidos, otra mucho más profunda, la de los sentimientos de un jugador.<br /><br />Esto es algo en realidad muy importante y que influye mucho en los partidos, pues la situación psicológica de un equipo, o de un propio jugador, hace que estos actúen de un modo o otro.<br /><br />Conociendo esto, sabréis de baloncesto mucho más, así que no dudéis en leer cada artículo conforme los vaya publicando. Graciasbaskmanhttp://www.blogger.com/profile/16800615702537319726noreply@blogger.com