tag:blogger.com,1999:blog-176495212008-08-21T02:27:08.231-03:00Doctor BloodBloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comBlogger164125tag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-67152459013407608542008-08-20T18:38:00.002-03:002008-08-20T18:42:11.592-03:00Crónicas de Blood V: Careo<div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"><span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" >Parece que esta noche voy a cambiar un poco. Después de siglos cazando lo que encuentro en las calles de la ciudad, creo que me aventuraré a entrar a la morada de algún humano; ya que tanto les gusta estar encerrados, llegó la hora de invadir lo que ellos consideran como seguridad. Aún recuerdo toda la evolución de las moradas de los humanos, que terminan del mismo modo: sea como sea la forma o el material de sus construcciones, independiente del tamaño y la ubicación, todas los aíslan de la naturaleza. Y allí llevan lo que orgullosamente llaman vida; si me tocara esa vida, probablemente haría todo lo posible por dejarla o terminarla.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" >El azar me guía a un edificio más bien antiguo, que alguna vez pudo verse bien pero que ahora da sólo asco. Años atrás había más árboles y animales menores en las calles, pero ya poco queda de eso, sólo cemento y más cemento. Sin dificultad salto la reja y subo por las escalas. Nuevamente el azar me dice el cubículo al cual entrar. Para darle algo de suspenso al juego fuerzo la puerta casi sin hacer ruido. El cubículo está oscuro, algunos muebles alineados a las paredes dejan el camino abierto. ¿Ni siquiera son capaces de dejar los muebles de otro modo que no sea ordenados y alineados?</span><br /><br /><span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" >El estrecho y corto pasillo da lugar a otros cuartos cerrados. En uno de ellos se deja ver algo de luz. Mi pobre presa, un macho más bien viejo, no me ha notado. Con sigilo me acerco, la luz sale de uno de esos artilugios que usan para escribir y vivir una vida sin vivirla, lo que me permite apreciar algo de él a sus espaldas antes de matarlo. Su pelo se ve canoso, su espalda curvada, sus delgados y secos dedos teclean incesantemente; sobre la mesa yace un vaso con un líquido que parece dorado por la luz del artilugio, dentro del cual parece haber hielo. De pronto el ruido de escritura se detiene y gira bruscamente hacia mí. Su rostro muestra signos de cansancio, y sus ojos... ¿qué diablos pasa aquí?</span><br /><br /><span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" >“-Llegaste Blood. Ya es hora, no te quiero seguir escribiendo, mátame de una vez y termina con nuestras vidas.”</span><br /><br /><span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" >No entiendo al maldito humano: ¿matarlo y terminar con "nuestras vidas"? Y esos ojos son... creo que no debo estar aquí, creo que ya no tengo hambre, creo que este humano tiene muy poca carne. Raudamente diviso la puerta y huyo por ella, teniendo en claro que lo mío son los humanos en sus calles...</span><br /><br /><span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" >“-Maldición, ni siquiera pude controlar mi creación. Pero no importa Blood, me encargaré de hacerte sufrir tal y como lo hiciste al huir de nuestra muerte...”</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-66479690985513276742008-08-13T18:39:00.000-03:002008-08-13T18:43:44.107-03:00Crónicas de Blood IV: Caverna<div style="text-align: justify; font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">Otra noche de cacería que acaba y llega el alba, la hora de desaparecer para no contaminarme con mis presas al interactuar con ellos. El sol despunta y me da la señal para el descanso: la presencia de mi sombra. Estos cortos momentos en que mi silueta se proyecta en el suelo son suficientes para entender que no soy de esta realidad, y que vine a este planeta exclusivamente a convertirme en la manifestación patente de la suma de los temores de la raza humana. Pero ya no hay tiempo, debo esconderme para reaparecer la siguiente noche.<br /><br />Los túneles debajo de las calles que usan para que transporten el agua de las lluvias son la puerta de entrada a mi pequeño refugio en la caverna. Atrás quedaron los días en que pude vivir en un castillo lejos de todo y todos: creo que donde estaba hicieron una edificación enorme para encerrarse a comprar y vender cosas. Por lo menos alcancé a rescatar lo suficiente para hacer de esa caverna algo más cómodo para reponer mis energías y volver a matar y engullir la noche siguiente. Me preocupé de escoger una de difícil acceso, bastante alejada de la superficie, y con pocas filtraciones de agua: no me gusta ese golpeteo eterno de las gotas de agua en las pozas que ellas misma forman. En ella tengo lo poco que me agrada del mundo humano: una superficie para dormir, y una máquina que reproduce lo que hoy llaman música; por algún extraño designio del destino los humanos fueron capaces, dentro de su inmundicia como raza, crear algo sublime, claro está, hace más de ciento veinte años…<br /><br />Luego de pasar la roca grande, última barrera para mi caverna, escucho ruidos en ella: parece que las ratas aprendieron a llegar, y probablemente están buscando algo que roer. De pronto un sonido conocido me alerta: voces humanas. Malditos engendros, ¿cómo encontraron mi refugio? Sigilosamente me aproximo al lugar, por todos lados hay cuerdas y piezas de metal, de esas que usan para escalar por la inutilidad de sus débiles manos. Al asomarme logro ver sus cabezas, son cuatro, tres machos y una hembra, cuyas vestimentas les impiden moverse con facilidad. No hay problema, cuatro no son desafío para mi, de hecho ningún humano lo es; antes que se de cuenta ya estoy desnucando a dos, al tercero le reviento el pecho y la hembra pierde su cabeza por la violencia del impacto. Con esto tendré comida para tres o cuatro días, lo que me evitará salir a la superficie. Antes de deshacerme de las porquerías que traen intruseo un poco. Uno de ellos traía una caja pequeña con una potente luz en su extremo. Al examinarla no encuentro nada especial, salvo que al otro extremo de la luz hay un vidrio extraño, por el que se ve todo en pequeño. Mientras aprieto con poca fuerza algunas protuberancias de la caja, en el vidrio aparece una imagen de los otros tres humanos, y se escucha el relato de cómo encontraron mi caverna. De improviso toda la imagen se mueve bruscamente, luego queda quieta, y al empezar a moverse un horripilante rostro aparece mirando fijamente hacia el vidrio, con una gran dentadura y unos extraños ojos verdes…<br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-39775812087031541772008-08-06T18:48:00.000-03:002008-08-06T18:50:59.358-03:00Crónicas de Blood III: Iglesia<div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"><span style="font-family: verdana; font-weight: bold;">Debo ser uno de los cazadores con más mala suerte en el mundo. Habiendo tantos tipos de presas, tenía que tocarme a mí la más débil y dependiente de todas: los humanos. Se esconden cuando llueve, se esconden cuando hace calor, se esconden de día fuera de sus casas, se esconden de noche en ellas… ¿Hay algo a lo que no le teman? Pero bueno, más puede el hambre que el fastidio, y deberé buscar luego qué diablos comeré esta noche.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold;">Mis pasos me guían a través de la ciudad. Otra vez la maldita costumbre de encerrarse: hacen sus famosos edificios para encerrarse a trabajar de día, los ponen en hileras como para lucirlos, a ver cuál es más alto, con más cubículos, en cuál caben más presas… perdón, humanos, y cuál refleja mejor la luz del sol. Y pierden y destruyen la naturaleza por esto. De pronto, entre todas esas fastuosas torres se asoma una casona alta de materiales antiguos y ventanas de colores. Creo reconocer esto, parece que es lo que llaman iglesia: otro sitio para encerrarse y amontonarse. Aquí llegan menos, y sólo de vez en cuando. Si cazara de día sería extremadamente fácil entrar de sopetón y llevarme tres o cuatro de una vez, pero no es el caso. De todos modos igual entraré a ver, en una de esas tengo suerte.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold;">Nunca he entendido el porqué de encerrarse, y en este caso es peor aún, pues al parecer aquí sólo entran y recitan versos. Mientras camino por el centro del pasillo mirando sus extraños símbolos, siento a alguien acercarse a mí por la espalda: al girar veo a un tipo vestido de oscuro, con un gorro y blandiendo un bastón. Pobre imbécil, nunca supo qué lo mató, y dudo que alcanzara a saber que había muerto. Luego de engullirlo y esconder sus ropajes, escucho a lo lejos, en la parte central del pasillo donde hay una mesa de piedra llena de cosas inútiles, una respiración entrecortada y algo silenciada. Raudamente llego al origen, y me encuentro con otro humano, vestido de negro, temblando y con un pequeño símbolo de madera en la mano, que me muestra como para que lo proteja. Levanto mi mano para quebrar su cuello y seguir comiendo… pero luego la bajo y dejo el lugar. Creo que dejaré que crea que su dios está interesado en él y su raza: soy antropófago por naturaleza, pero ello no me hace perverso; bueno, no tanto… </span><br /><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-65832960408792299542008-07-30T18:24:00.000-03:002008-07-30T18:26:33.367-03:00Crónicas de Blood II: Luz de luna<div style="text-align: justify; font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">Mirando los huesos de mi última cena (una hembra con muy poca carne) a la luz de esa piedra que llaman luna, hay instantes en que dan lástima, estúpidos humanos. Viven menos de cien años, y de ese escasísimo tiempo pierden la gran mayoría en banalidades. Duermen demasiado, trabajan demasiado, y en el poco tiempo que les sobra no saben qué hacer, o lo pierden en sus crías. Se dicen animales superiores, y no serían capaces de sobrevivir un par de semanas sin empezar a caer en la escala evolutiva que se supone que siguen.<br /><br />En estos siglos devorándolos me he encontrado con todo tipo de ustedes, y déjenme decirles que casi todos chillan igual cuando me ven, casi todos gritan igual al morir, y casi todos tienen el mismo sabor. Y así y todo entre ustedes se marcan diferencias: que quién tiene más juguetes, más parejas, menos color, más porte, más humanos a su mando. Y todo lo hacen encerrados, teniendo toda la naturaleza a su alrededor (lo que haría más entretenida la cacería). Se encierran para vivir, para trabajar, para movilizarse, para copular… y a quienes ustedes juzgan como malos o distintos, los encierran: ¿dónde está el castigo entonces?<br /><br />Avanza la noche y la luz de la luna reflejada en los huesos de mi cena me invita a seguir pensando acerca de mi inmortalidad y de su intrascendencia. Y no entiendo por qué lo hago, ustedes sólo son parte de mi cadena alimenticia, y estoy divagando acerca de sus realidades. ¿Acaso ustedes piensan en la trascendencia de la lechuga o en la evolución del pollo? Esperen, aquí pasa algo raro… ¿qué es eso que sale del morral de la humana? Maldición, con razón estoy así, ¿cómo no me di cuenta antes que había devorado una drogadicta…?<br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-71865910536612068632008-07-23T18:25:00.003-03:002008-07-23T18:35:11.914-03:00Crónicas de Blood I: Cementerio<div style="text-align: justify; font-weight: bold;font-family:verdana;"><span style="color: rgb(51, 255, 255);">Parece que este universo paralelo está algo muerto, gracias a un tal feisbuc. Eso me lleva a tomar una medida algo drástica: despertar al viejo y querido Doctor Blood. ¿Se acuerdan de aquellas historias de la vida del personaje? Para quienes no las recuerden (o conozcan) los invito a leerlas en el<span style="color: rgb(204, 51, 204);"> </span></span><a style="color: rgb(204, 51, 204);" href="http://elkioscobloggero.blogspot.com/search/label/El%20Kiosco%20Sangriento" target="_blank">Kiosko Sangriento</a><span style="color: rgb(51, 255, 255);">, capítulos 1 al 6. Hoy empezaré con algunas historias nuevas, situadas en cualquier instante de la vida de mi alter ego. No los aburro más, que empiece la función:</span><br /><br /><br /><span style="color: rgb(255, 0, 0);">Crónicas de Blood I: Cementerio</span><br /><br /><span style="color: rgb(255, 0, 0);">Agazapado en el rincón más oscuro de la noche espero a los humanos. El frío y la lluvia que tanto los afectan me dejan indiferente: pese al clima reinante debo alimentarme, y estos malditos me la hacen difícil en invierno. Ayer cacé al último: estaba bien aunque algo grasoso. Al parecer deberé elegirlos más flacos de ahora en adelante.</span><br /><br /><span style="color: rgb(255, 0, 0);">Maldita lluvia, parece una verdadera cortina de agua limitando en parte mi visión, y casi totalmente la salida de mi cena. En estos casos podría acercarme más, y hasta meterme a alguna de sus construcciones en busca de ellos, pero por esta vez probaré algo distinto.</span><br /><br /><span style="color: rgb(255, 0, 0);">Raudamente pero sin dejarme ver llego al lugar donde entierran a sus muertos: no, no piensen mal, no me haré carroñero. Simplemente estos lugares oscuros y con cadáveres son bastante lúgubres, y tienen cuidadores que no abandonan nunca sus turnos. Cazaré a alguno de ellos, y si quedan sobras las enterraré aquí mismo para sus deudos.</span><br /><br /><span style="color: rgb(255, 0, 0);">Parece que ando de suerte, ahí viene uno. Con el mismo sigilo de siempre me escondo detrás de una lápida, y cuando pasa desprevenido por mi lado salto y… nada. El maldito es más rápido que yo, y parece no inmutarse. Sin que me note corro de nuevo hacia él y me lanzo con violencia sobre su espalda y… nada, otra vez en el suelo sin presa. Tercer intento, ahora de frente y con lentitud: cuando veo su presencia traspasando mi cuerpo y siguiendo como si nada, recuerdo la leyenda del cazador que murió de inanición tratando infructuosamente de devorar un espectro… </span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-49837428020958867532008-07-16T14:23:00.000-03:002008-07-16T14:24:11.744-03:00Dirección<div style="text-align: justify; color: rgb(255, 0, 0);"><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-Hola, ¿te puedo preguntar algo?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-Dime.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-¿Dónde queda la avenida sur?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-A tres cuadras hacia la cordillera, por esta calle.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-Muchas gracias.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-¿Y yo te puedo hacer una pregunta?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-Eh… claro, dime.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-¿Por qué vas a esa calle, si sabes que te matarán?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-¿Y cómo sabes eso? ¿Acaso ves el futuro?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-Sí. Y por lo que veo tú también.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-Sí. Oye, y si sabes que me matarán, ¿por qué me dijiste donde está la calle?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-Porque no soy quien para intervenir en el destino de nadie.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana;">-Cierto. Gracias por contestar tu propia pregunta.</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-37402050387651668442008-07-09T18:27:00.000-03:002008-07-09T18:30:34.328-03:00Ejecución<div style="text-align: justify; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;">-¿El acusado tiene algo que decir?<br />-No.<br />-¿Está seguro?<br />-No fíjate, la inseguridad al matar a esas veintiocho lacras me tiene acá… claro que estoy seguro, ¿acaso quieres que haga más show todavía?<br />-Entonces procederemos. Que entre el sacerdote.<br />-¿Para qué? ¿Para que me hable del dios, del perdón, del paraíso, del alma? Olvídalo y terminemos con esto.<br />-¿De verdad no te arrepientes de nada?<br />-A ver, ¿de qué me debería arrepentir, de secuestrarlos, de torturarlos, de matarlos o de sepultarlos? De lo único que me debería arrepentir es de que me capturaron sin haber terminado mi misión, me faltaron dos.<br />-¡Dios mío, eran veintiocho niños!<br />-No metas a dios en esto, idiota. Y claro que eran niños.<br />-¿Y por qué los mataste?<br />-¿Otra vez? Porque venían a hacer el mal. Si hubieras vivido en Alemania hace cien años y hubieras conocido a Hitler de niño, ¿no lo hubieras muerto?<br />-Maldito psicópata, esto es distinto. La única manera de saber eso es gracias a la historia, o viajando en el tiempo, y eso es imposible.<br />-Claro, pero no lo es cien años en el futuro…<br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-314796847283978482008-07-02T18:34:00.000-03:002008-07-02T18:36:22.547-03:00Televisión<div style="text-align: justify; font-family: verdana;"><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">Las imágenes pasaban por la pantalla frente a los ojos de la dueña de casa como todos los días. Personajes famosos expuestos en cada detalle de sus vidas la mantenían lo suficientemente entretenida como para ayudarle a sobrellevar el tedio de la rutina diaria. Las aventuras y desventuras, los amores y desamores, los engaños y desengaños de los adinerados y afortunados eran un bálsamo para sus sentidos: el saber que aquellos que aparecían por la noche en las pantallas mostrando opulencia y elegancia saldrían al día siguiente por la mañana sin maquillaje y perseguidos hasta en el baño por los periodistas de espectáculos en pos de exponer toda su realidad, le permitía gozar del dolor ajeno sin remordimientos y olvidar de paso el propio.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">Esa mañana el programa de espectáculos fue abruptamente interrumpido por un extra: el pálido y tembloroso periodista contaba con pavor de un asteroide que había desviado su rumbo y que no había podido ser destruido ni desviado por las grandes potencias del mundo, por lo cual impactaría a la tierra con tal fuerza que, sin contar el daño propio del impacto, sacaría al planeta de su eje condenándolo a su inefable destrucción. Y lo peor de todo era el plazo: los científicos ya lo sabían, y lo informarían en una conferencia de prensa en vivo para todo el mundo.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">La dueña de casa no daba crédito a lo que estaba viviendo. Rápidamente cogió el control remoto y empezó a buscar, casi desenfrenadamente. Al quinto intento encontró una estación donde seguían informando acerca del último galán de televisión que resultó ser gay: ¿a quién le podría importar la conferencia de prensa de unos científicos…?</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-6013192400450284812008-06-25T21:13:00.000-03:002008-06-25T21:15:13.056-03:00Distraída<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-Te noto distraída, ¿pasa algo?</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-No, ¿por qué?</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-Es que todos estos días has estado como alejada.</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-No, estoy bien, no me pasa nada.</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-¿Segura?</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-Sí, claro.</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-Bien.</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-Oye, aquí hay algo extraño.</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-¿Qué cosa?</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-Hasta ahora nunca te habías preocupado por mí, a veces ni siquiera notabas mi presencia.</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-Tal vez tu estado actual…</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-No, yo he estado así antes, pero ahora recién lo notaste. </span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-No sé, es que…</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-¿Qué? ¿Acaso a ti te pasa algo?</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-… sí…</span><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >tú deberías estar muerta, yo le eché veneno a tu café el viernes, y hoy llegaste a trabajar.</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-¿Y quién dice que estoy viva?</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-Vamos, yo te veo, estoy ahora hablando contigo…</span><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >-¿Y quién dice que tú estás vivo…? </span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-91053154132547225612008-06-18T18:42:00.001-03:002008-06-18T18:43:47.639-03:00Ruptura<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Te odio.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sabes que no es verdad.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sí, ahora estoy seguro.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-No intentes convencerte, no sabes odiar.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Tú me enseñaste.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-No, no tengo esa capacidad. Si de verdad me odias, cosa que dudo, nació de ti.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Maldito, ¿cómo fuiste capaz de hacerme esto?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Hacerte? Que facilidad tienes para dar vuelta las situaciones a tu favor. Todo lo que ha sucedido tiene un único responsable.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Desgraciado, si pudiera matarte, te mataría.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Si? Vamos, en el velador está la pistola. Tráela acá y dispárame, si te atreves; pero eso sí, cuando lo hagas mírame a los ojos.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-… </span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Lo sabía, eres el mismo cobarde de toda la vida. Jamás te has atrevido a nada, y de puro pensar en matarme te orinaste.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-… desgraciado…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Es lo único que sabes decir: desgraciado esto, desgraciado lo otro. Pero sigues aguantando.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Maldito infeliz…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Patético…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Malnacido…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Maricón…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-… no te soporto, me voy…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Y a dónde vas a ir sin mí? ¿Acaso olvidas que aunque te alejes del espejo, sigo siendo tú mismo…?</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-18823619695070812552008-06-11T18:39:00.001-03:002008-06-11T18:41:40.241-03:00Partido<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;">Los niños jugaban felices a la pelota. En el poblado era esa la entretención posible para los pequeños, donde lo único que se hacía era cultivar granos y criar cabras para no morir de hambre. Era casi incomprensible para los adultos que los niños olvidaran el hambre y las enfermedades persiguiendo esa simple esfera y pateándola para intentar meterla entre dos montículos de tierra que hacían las veces de arco.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;">Un par de meses antes había llegado a esas sufridas tierras un joven misionero, que parecía un copo de nieve al lado de las quemadas pieles de los pobladores. El muchacho había llegado a enseñarles acerca de un dios único, que pasaba sobre la pléyade de deidades que controlaban sus vidas y muertes. Junto con esas locas ideas y unos incomprensibles atados de papeles que trataba con veneración, el misionero había traído una esfera de cuero con la cual enseñó a jugar a los niños. Desde ese día las caras de los pequeños conocieron la sonrisa.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;">Los niños jugaban felices a la pelota. De pronto saltó lejos luego de una brusca patada de uno de los pequeños, cayendo en las fauces de los perros, quienes la disputaban desde la nariz y las orejas. Al parecer la entretención volvería cuando el brujo decapitara al siguiente misionero. </span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-25978238923799063852008-06-04T18:57:00.002-03:002008-06-04T19:01:12.544-03:00Chance<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >Esa fría mañana de lunes era algo distinta a otras mañanas de otros lunes, y no sólo por el frío. Pese a que el sol entraba por su ventana iluminándolo todo, el frío seguía invadiéndolo. Parecía como si las cosas que lo rodeaban no interactuaran con él. Se sentó en la silla reclinable de su escritorio en espera que le llegaran esas interminables listas de reclamos que debía responder día tras día con un sinfín de educados y formales términos, que él sabía fehacientemente que de fondo no tenían nada.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >Su vida era una rutina dolorosa desde hacía diez años, cuando su novia había fallecido en el accidente de la motocicleta que él manejaba, y del cual salió ileso. La culpa lo atormentaba y le impedía avanzar en su existencia, manteniéndolo estancado en un trabajo que odiaba, y soltero pese a haber podido rehacer su vida con la mujer que ahora lo quería y por quien él no sentía nada. Desde niño había sentido una atracción fatal por las ruedas, primero un triciclo, luego las bicicletas y finalmente la fatídica motocicleta. Pero toda esa pasión había muerto con su novia, y ahora la vida era un simple paso de días. </span><br /><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >El frío se colaba por la ventana de la oficina. Al ver que nadie le traía ningún reclamo se reclinó un poco en la silla y cruzó los brazos para dormitar: total, en cuanto alguien llegara se sentaría derecho, y si lo pillaban tampoco le importaba. </span><br /><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);font-family:verdana;" >De pronto algo húmedo en su cara lo despertó: era la lengua de su perro. Pero algo no estaba bien, el perro era el mismo que tenían sus padres cuando tenía cuatro años. Al mirar a su alrededor se dio cuenta que estaba en su cama de niño, en su dormitorio, con todos sus juguetes y su perro. Al mirar su ropa y su cuerpo vio algo incomprensible: de algún extraño modo había vuelto a su infancia, pero sin perder ningún recuerdo de su vida. Al verse al espejo descubrió su antigua sonrisa y sus oscuros ojos llenos de vida. Decididamente, y con una alegría que lo desbordaba, salió al patio. Ya encontraría cómo explicarle a sus padres lo del triciclo en la basura… </span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-58416763673005482232008-05-28T18:38:00.001-03:002008-05-28T18:40:29.942-03:00Sombra<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;">La sombra de la mujer proyectada en el piso estaba inmóvil, tal como ella. El débil foco en la cúspide del maltratado poste en la vereda de la fría calle proyectaba sobre el piso largas sombras de las cosas y personas que bajo él circulaban. Decenas de pequeños insectos revoloteaban a su alrededor, como si fuera un panal rodeado por sus abejas listas a entregar el fruto del trabajo de recolección del día.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;">Todas las sombras cambiaban en la medida que pasaban bajo el tenue foco. De inexistentes en la oscuridad hasta nítidas sobre el piso al estar exactamente bajo su centro, y luego tendiendo a la desaparición hasta desvanecerse en la noche al salir de su pequeño reino de luz en el universo de la oscuridad.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;">Pasadas las horas todas las sombras cambiaban… salvo la de la mujer, que seguía inmóvil en el piso. Al parecer el destino ya estaba definido, y sólo quedaba seguir la marcha. Así, la sombra abandonó el cadáver de su dueña y siguió su camino, antes que los primeros rayos del sol también la mataran… </span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-57117674286008262922008-05-21T14:09:00.000-03:002008-05-21T14:12:12.891-03:00Perfume<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">El dulce aroma del perfume inundaba la habitación, cubriendo con su manto cualquier impureza que flotara en el aire. Era increíble notar cómo unas cuantas gotas de una esencia finamente preparada era capaz de impregnarlo todo, y permitía a la mente congelarse algunos segundos y evocar sensaciones o sentimientos en relación a dicho aroma. Las imitaciones eran fácilmente reconocibles, pues el aroma no era el mismo y duraba menos tiempo, lo cual un olfato privilegiado como el suyo agradecía sobremanera.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">El dulce aroma del perfume inundaba la habitación. Esas cuatro o seis gotas disueltas en la tina llena de agua impregnaban el baño, y le hacían olvidar el fastidio de mantener la cabeza de la mujer dentro de la tina mientras agitaba, cada vez con menos fuerza, sus delgadas piernas y brazos.</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-68037942457909185312008-05-14T19:53:00.001-03:002008-05-14T19:56:35.053-03:00Mago<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">El viejo mago preparaba su maleta de implementos para el cumpleaños al que le habían invitado para entretener a los asistentes. Era una fiesta pequeña, con pocos invitados, así que con la maleta chica bastaba. Tenía pensado hacer juegos de naipes, monedas, pañuelos y demases trucos simples: luego de cincuenta años jugando a aparecer y desaparecer cosas que siempre estaban donde mismo, la entretención no era desafío.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">Al llegar al cumpleaños sufrió la impresión más grande de su vida. Quien lo había contratado había usado un nombre falso, pero al verlo a los ojos el misterio se develó: su hijo, aquel que había echado de la casa a los dieciocho por negarse a seguir la tradición familiar de cuatro generaciones de magos, lo recibía con la satisfacción de un triunfador que se había forjado a sí mismo, sin el apoyo de nadie. Ahora era un empresario acomodado que gozaba de su venganza.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">El viejo mago entró al salón de la mansión, donde un grupo de inquietos y gritones niños jugaban con una consola. Ellos, de la generación de las máquinas, no entendían el significado de un mago en la fiesta. En el grupo destacaba el festejado y sus dos hermanos, quienes miraban con desdén al abuelo, a quien recién habían conocido: un dejo de vergüenza los rodeaba, rogando porque el viejo no les hablara.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">El viejo mago estaba desolado, pero sabía que tenía que cumplir con su papel. Dejó la maleta en el suelo, se sentó en la alfombra, pidió silencio y cerró sus ojos. Luego de algunos segundos y sin abrir los ojos pidió a los niños que contaran de diez a uno en voz alta. Al llegar a uno su cuerpo explotó en llamas y desapareció, causando el asombro de todos los asistentes. Las cenizas pegadas a la alfombra fueron su único recuerdo, y la maleta su única herencia… </span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-39808120944039171132008-05-07T18:24:00.001-03:002008-05-07T18:26:12.496-03:00Niñez<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">El pequeño niño corría libre por el parque; a pocos metros de él, sus padres lo seguían para permitirle divertirse sin quedar a merced de la inseguridad de la vida moderna. Mientras sentía el viento haciéndole cosquillas en la cara olvidaba que vivía junto a sus padres en un pequeño departamento donde el clima era controlado por una máquina de aire acondicionado, y que sus juegos no existían fuera del computador de su dormitorio. Ese parque significaba la vida que el resto del tiempo le era restringida.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">Mientras jugaba consigo mismo, envuelto en el mundo que su imaginación armaba con árboles y montículos de tierra, un viejo perro se le acercó en busca de cariño y algo de comer. Para él los perros eran casi una incógnita: ver animales cerca de él en una ciudad con tan poca vida (incluida la humana) era una experiencia novedosa y enriquecedora. Salvo una que otra paloma que se posaba por breves segundos en el balcón, el niño no tenía contacto con animales: bueno, no con aquellos que no aparecían en internet.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">El pequeño seguía corriendo por el parque, riéndose de los vanos intentos de sus padres por atraparlo. Sabía que era parte del juego, pero generalmente cuando lo atrapaban el momento de volver al encierro del departamento se acercaba, y con ello todo lo que le desagradaba: bañarse, comer, acostarse a dormir y prepararse para el colegio del día siguiente. Por eso corría y corría haciendo fintas para alargar ese tiempo bendito de libertad.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">El pequeño niño corría libre en el parque; de pronto, una brusca campanilla de reloj lo vuelve a la realidad. Ya era hora de levantarse a buscar niños al parque para truncar sus vidas, tal y como lo habían hecho con él en su perdida niñez.</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-41500051461157930842008-04-30T19:14:00.001-03:002008-04-30T19:16:22.748-03:00Gato<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">El pequeño gato llevaba una vida digna de la realeza. Dueño de una familia bien constituida, sus obligaciones eran jugar y regalonear con los humanos a cambio de casa, salud y comida. El pequeño felino corría libremente entre los muebles, capturaba su cola y las piernas de los humanos, lo cual alegraba el regreso de la pareja al hogar luego del trabajo. Durante el día cuando estaba solo se dedicaba a comer y dormir para estar listo para la hora en que empezaba su labor.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">Una noche los humanos debieron salir. Al despedirse le dijeron a modo de broma “tú quedas de dueño de casa”. El pequeño, al verse solo, se ocultó debajo de la cama matrimonial a descansar, donde nada lo alterara.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">Esa madrugada un hábil ladrón trepó sigilosamente las paredes del edificio hasta llegar al cuarto piso, donde estaba el departamento de la pareja. Sin mayor problema abrió la débil puerta de vidrio de la terraza, y se fue directamente al dormitorio. Al acercarse al velador, donde suponía que había dinero, sintió un fuerte golpe en la pierna del lado de la cama, y una fuerza incontenible lo arrastró debajo de ella…</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">A la mañana siguiente el matrimonio volvió, encontrando la terraza abierta. Con cuidado revisaron todo el departamento sin encontrar a nadie y sin que faltara nada. Al llegar a la cocina encontraron al gatito durmiendo plácidamente, y con la comida de la noche intacta…</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-58701434788426744222008-04-23T18:24:00.001-03:002008-04-23T18:26:38.363-03:00Avión<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">El piloto avanzaba rauda y sigilosamente por el cielo del país enemigo. Su avión estaba equipado para que fuera difícil ser detectado, y volaba a una altura tal que los radares quedaban prácticamente inutilizados. Su objetivo era claro, debía lanzar dos misiles aire-tierra que iban a terminar con un depósito de combustibles que abastecía al ejército rival, con lo cual quedarían inmóviles y serían presa fácil de la infantería y los blindados.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">La visibilidad era pésima, pero sus instrumentos nunca habían fallado. Además, el sistema de guía de los misiles era tan avanzado que bastaba con cargar las coordenadas y apretar el botón para que éstos siguieran su curso e impactaran con precisión casi milimétrica. Al llegar a la distancia acordada aceleró al doble de la velocidad del sonido, lanzó sus misiles y ascendió bruscamente para alejarse de la zona. El radar y el computador mostraron el instante exacto de la explosión, con lo cual podía volver a su base.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">De pronto, a los pocos segundos, un violento impacto remeció su aeronave, la cual quedó estática en el aire. Al mirar sus instrumentos no aparecía nada; al levantar su cabeza y mirar a través del vidrio de su cabina, vio como cientos de almas de inocentes contenían con su presencia su avión… </span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-68951317548424857342008-04-16T18:22:00.001-03:002008-04-16T18:24:20.546-03:00Transfusión<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">La pálida muchacha yacía en la cama del hospital conectada a la décima bolsa de sangre del día. Durante ya veinte días estaba postrada en dicha cama tratando de recuperarse de una extraña enfermedad que la mantenía con anemia. Los médicos no sabían qué hacer. Día tras día transfundían más y más sangre a la muchacha, y sin embargo los exámenes no arrojaban cambio alguno. En más de una ocasión habían revisado los procedimientos del banco de sangre para ver si se estaba almacenando y preservando bien; todos los días encontraban pruebas nuevas que pedir para ve si alguna enfermedad infecciosa del otro lado del mundo, alguna mutación genética o algo era capaz de explicar el caso. Hasta repetían una y otra vez los exámenes para confirmar el grupo de sangre de la paciente y las bolsas, pero nada surtía efecto. Durante algunas horas la muchacha despertaba en el día, pero sin fuerzas para nada.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">Terminada la visita médica el tecnólogo apareció con la siguiente unidad de sangre. Luego de comprobar de nuevo los datos de la ficha y de la sangre preparó todo. Con cuidado destapó la pierna de la joven en la que clavó certeramente sus colmillos para libar la misma cantidad que luego transfundiría en su brazo. Con tanto loco circulando había que cambiar el sitio de succión, y su dignidad le impedía alimentarse directo de la bolsa…</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-22511201336849384262008-04-09T18:22:00.001-03:002008-04-09T18:24:50.876-03:00Fragilidad<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-A veces la amistad es más frágil de lo que parece.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Tú crees?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sí… ¿recuerdas que hasta hace un mes éramos amigos, y que por un mal entendido se acabó todo?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sí, es cierto, se murió la confianza y el cariño, y ahora parecemos dos extraños.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Y lo peor de todo es que nada volverá a ser como era.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Tienes razón.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Pese a todos los intentos nuestra amistad jamás renacerá.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sí… bueno, tal vez si lo intentamos…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-No, es imposible… si tan solo hubieras pensado antes de actuar…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Lo pensé, pero creo que no lo suficiente…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Lo pensaste, estás seguro?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Claro que lo pensé.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Entonces no fue un arrebato, tienes motivos y justificaciones.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-En parte…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Sí? ¿Podrías explicarme entonces por qué me mataste?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Porque no encontré otra salida a tu indiferencia.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Y por qué te mataste luego?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Porque merecías esta explicación, y esperaba tu perdón…</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-75990063277066718292008-04-02T18:21:00.001-03:002008-04-02T18:23:38.747-03:00Juventud<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">Mientras la brisa entraba por la ventana, trayendo con ella la frescura de la tarde y el canto de las aves, la joven muchacha terminaba de alistarse para salir. Le encantaba salir a pasear esas noches de verano en que no importaba la hora, pues siempre la temperatura permitía disfrutar de la ropa liviana y corta que dejara mucho a la vista y poco a la imaginación. La entretenía mucho escuchar a los hombres cuando ella pasaba decir de todo a sus espaldas, y cuando por diversión los encaraba ver cómo buscaban cualquier excusa para desaparecer rápidamente, envueltos en la vergüenza de saberse expuestos.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">De vez en cuando alguno de ellos no hablaba a sus espaldas sino de frente, y ahí sí que la pasaba muy bien. Era divertido fijarse en todas las cosas que los hombres eran capaces de decir y hacer con tal de lograr una mirada, un beso, o una noche de compañía. Y si andaba de ánimo les seguía el juego, a ver hasta dónde eran capaces de llegar. En más de alguna ocasión alguno de sus fugaces pretendientes se la jugaba por el premio mayor, a lo que ella accedía sin mayores rodeos, invitándolos a su casa. </span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">Mientras la brisa seguía entrando por la mañana a su habitación luego de una noche de placer, la muchacha se apuraba en deshacerse por completo de las pertenencias de su amante de turno; los bienes materiales daban lo mismo luego de doscientos años absorbiendo los cuerpos de esos pobres ilusos que la mantenían joven por siempre… </span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-75951349302066690132008-03-26T17:23:00.001-03:002008-03-26T17:25:01.458-03:00Luna<span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Mira mi amor, qué bella está la luna.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sí mi cielo. Cada vez que veo la luna llena veo reflejada en ella nuestra relación.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Por qué mi vida?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Porque está plena, tal como nuestras vidas desde que nos conocemos.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Tienes razón mi vida… cuando niña mi abuela me decía que si mirabas con cuidado, podías ver a la Virgen María sobre el burrito yendo a Belén.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sí, mi abuela decía lo mismo. Mira, ahí se ve… esta noche permite que veamos esa maravilla en toda su plenitud.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sí, es maravillosa. ¿Sabes? A veces, cuando está así de llena la luna, pareciera como si estuviera más cerca de la tierra, por lo grande que se ve.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Claro… de hecho justo ahora se ve más grande.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Mi amor… ¿no te parece demasiado grande la luna?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sí… oye… ¿es idea mía o se ve cada vez más grande?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¡¡Noooo…!! </span>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-75176205167112195982008-03-19T16:54:00.001-03:002008-03-19T16:56:52.802-03:00Justicia<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Por qué eres tan cruel?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Así me califican, yo no lo considero de ese modo.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Pero tú matas gente.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Sí, a los que matan a otros.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Pero tú los haces sufrir…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-A quienes hacen sufrir a otros.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Pero tú no eres juez…</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Ni ellos tampoco de sus víctimas.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Tampoco eres dios para quitarles la vida.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Ellos tampoco e igual la quitan.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Y si alguna vez alguien te considera como tú consideras a tus víctimas y te mata?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Entonces si me matan, moriré… pero si me consideran como yo a ellos con justa razón, yo mismo provocaré mi muerte.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Tan malos son?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-Dímelo tú.</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-¿Sufriré mucho…?</span><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">-No preguntes lo que siempre has sabido y te has buscado…</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-2114310677924651922008-03-12T18:28:00.001-02:002008-03-12T18:29:36.983-02:00Despertar<div style="text-align: justify;"><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">La niña despertaba lentamente de su plácido sueño. Sentía que había dormido por días, pues le costaba bastante reconectarse con el mundo conciente. No había tenido una buena semana pero al parecer el descanso había removido todos los dolores del alma que había vivido. Ya no le dolía la pelea con sus padres por las llegadas de madrugada, tampoco la desilusión con su pololo al encontrarlo besándose con su mejor amiga, ni menos la cantidad inconmensurable de alcohol que bebió para olvidar todo. De hecho no recordaba bien qué había pasado luego de beber, probablemente alguien la fue a dejar a su casa y su familia la acostó para que descansara y luego empezar las discusiones de nuevo.</span><br /><br /><span style="font-weight: bold; font-family: verdana; color: rgb(255, 0, 0);">La niña ya estaba bien despierta. La habitación estaba bastante oscura y la cama algo dura, al parecer había despertado de madrugada pues no se escuchaba ningún ruido. Al intentar levantarse chocó contra algo duro sobre ella: al intentar abrir los brazos también chocó con algo duro. Lentamente empezó a notar lo difícil que le era respirar. Definitivamente ni siquiera se aseguraron que estuviera bien muerta para sepultarla… </span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-17649521.post-90937815304147602332008-03-05T18:41:00.000-02:002008-03-05T18:42:48.442-02:00Hueso<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">El viejo perro enterró el extraño hueso que había encontrado, pues debía proteger su sustento de la semana. Doce años de callejero le habían enseñado todo acerca de la vida, y una de las principales lecciones era no morir de hambre. A diferencia de los que servían a los humanos, que eran alimentados, bañados y sanados, su casta debía proveerse de todo: claro, el baño y la salud casi no contaban, lo más importante era alimentarse y sobrevivir. El mundo de los humanos era raro, pero ya había aprendido a no cuestionarse y a aprovechar todo lo que los humanos no usaban, rechazaban ó malgastaban.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">Esa tarde andaba de suerte. Los otros callejeros no aparecían por ningún lado, así que tenía las calles sólo para él y los humanos. Ya sabía cómo reconocer a los que los pateaban, y hasta cómo encorvarse para amortiguar el golpe, así que no se asustaba al pasar entre ellos. De pronto encontró un hueso grande y extraño, el que aseguró en su poderosa mandíbula y llevó al sitio eriazo donde guardaba sus presas.</span><br /><br /><span style="font-family: verdana; font-weight: bold; color: rgb(255, 0, 0);">No entendía por qué los humanos huían al verlo con el hueso, como si fuera algo maligno. Luego de enterrarlo se echó cerca a dormir. Al rato despertó por un enorme estruendo en el lugar donde estaba su hueso. No entendía por qué los humanos habían ido a desenterrar su hueso, ni por qué éste había explotado, despedazando a varios de ellos. Lo único que el quedaba claro era que gracias a la explosión, tenía carne y huesos para rato…</span><br /></div>Bloodhttp://www.blogger.com/profile/15924540828625122186noreply@blogger.com