<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777</id><updated>2009-11-27T14:44:13.502+02:00</updated><title type='text'>El oficio de vivir</title><subtitle type='html'>La expresión viva y vitalista del sentir cada día, desde que nos levantamos hasta que, fundidos en cualesquiera de los múltiples aspectos de nuestra cotidiana existencia, intentamos poner descanso, tranquilidad y, si es posible, algo de orden a eso que llamamos "el oficio de vivir". Todo ello, en la confianza de que mañana, si no es posible mejorarlo, cuanto menos no sea peor que ayer.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>98</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-2385433629358715592</id><published>2009-11-05T10:21:00.004+02:00</published><updated>2009-11-08T12:16:12.326+02:00</updated><title type='text'>Las nefastas decisiones de un loco iluminado.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SvKMasQBsEI/AAAAAAAAAPA/QzNDyweV4Z0/s1600-h/Zapatero+O.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 136px; FLOAT: left; HEIGHT: 101px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5400533293353513026" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SvKMasQBsEI/AAAAAAAAAPA/QzNDyweV4Z0/s400/Zapatero+O.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Quien conoce a los otros es sabio. Quien se conoce a si mismo es iluminado.&lt;/em&gt; Lao Tse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En más de una ocasión he lamentado en mi vida, evacuando toda la bilis que las más bajas pasiones provocan, no poder desahogarme en procaces insultos contra aquel/aquellos merecedores de tal trato. Lamentablemente, no siempre es posible traspasar las líneas rojas marcadas por las más elementales normas de educación.&lt;br /&gt;Pero, como diría un gallego: ¡Qué carallo! ¿Acaso el sujeto en cuestión, conocido popularmente como zp - más parece el apodo de un loco superhéroe de comic underground – no lleva más de cinco años tocándonos… las narices?&lt;br /&gt;¿Acaso, este sujeto, carente del más mínimo bagaje cultural e indigente intelectual donde los haya, no ha traspasado sin el menor pudor y como único objetivo el aferrarse a ese poder al que, desafortunadamente, llegó en circunstancias nunca bien aclaradas? En su trayectoria como presidente del gobierno de España ha transgredido todos los límites existentes en el más elemental decálogo del buen gobernante: viola la Constitución; se pone la Justicia por montera; se burla de la Economía; negocia con terroristas; manipula la Historia; compadrea con dictadores populistas de toda calaña; se asocia con el siempre peligroso e inconformista nacionalismo; ataca los pilares de una cultura bilenaria, que si bien, como todas , no es perfecta, es en la que se hunden profundamente nuestras raíces; da pábulo a la normalización desnortada de costumbres y tendencias “sociales” cuyas prácticas deberían ser seriamente analizadas por la perniciosidad que comportan. Y, así, conformaríamos una interminable lista de despropósitos cometidos por este sujeto, desde que llegara al poder.&lt;br /&gt;Su encarnizada actual batalla contra la verdad – santo y seña de su verdadera personalidad – tratando de negar, sino de desvirtuar, una crisis que en pocos meses ha arrasado la economía española, arrastrándola a cotas de drama nacional, lo convierte de facto en el personaje más deplorable que se pueda recordar en nuestra reciente historia de España: déficit público creciendo de manera imparable; desempleo aumentando hasta cotas del 25%, que ni el mismísimo Felipe González, en sus “mejores” momentos hubiera sido capaz de superar; balanza comercial desnivelada dramáticamente; producción industrial, producto interior bruto y renta “per cápita” en franca y alarmante recesión. En fin, de continuar con la relación de males aportados por el inefable zp, precisaríamos de mucho más espacio del que esta columna puede albergar.&lt;br /&gt;Lo único que recomienda este escritor, convertido en improvisado columnista económico, por mor de la insostenible situación en todos los frentes de la sociedad española, es rezar para que no se cumplan los más negros pronósticos sobre nuestro país.&lt;br /&gt;Pueden que resulte difícil de creer, pero existen serios riesgos de que España se vea obligada a abandonar la disciplina del Euro; lo que significaría el fulminante empeoramiento de esta, ya de por si, dramática situación. Como principio, baste señalar el calificado de “lastre” con el que, en la más altas instancia de las Instituciones Europeas, se identifica actualmente a España.&lt;br /&gt;Y el problema, harto comprensible en circunstancias normales, no sería el que España, como cualquiera de las naciones pertenecientes a la Unión Europea, se encontrara en dificultades, como consecuencia de la grave crisis por la que, en general, atraviesa el resto de naciones. Es, y sería, por la declarada obstinación de un irresponsable iluminado que no tiene pudor alguno en mantenerse en “el error”, sin otro objetivo que el de perpetuarse en el poder el máximo tiempo posible.&lt;br /&gt;Al inicio de este artículo les decía lo difícil que resultaba controlarse para no entrar de lleno en el terreno de las descalificaciones, sino del exabrupto y del insulto más soez. Incluso contra quienes se dejaron embaucar ¡en dos ocasiones! por este impresentable personaje de opereta macabra.&lt;br /&gt;Al final, hemos de recurrir a nuestro ancestral sentido del humor, tan enquistado en el pueblo llano. De manera que aunque a los que no participamos en la elección de este sujeto para representarnos nos pueda escocer como a los demás, sólo recordarles, a quienes ¡por dos ocasiones! se dejaron engañar por él y hoy, enfangados hasta el cuello se lamentan de su suerte, que se apliquen aquellos dos adagios populares que dicen: “ajo y agua” pues “sarna con gusto no pica”.&lt;br /&gt;No deseo acabar este artículo sin plantearles seriamente lo siguiente. Si un hombre es enjuiciado y sometido a cárcel por cometer un delito, en ocasiones de pequeñas proporciones o, simplemente, por dejar de pagar su hipoteca o deudas personales, debidas a su mala situación económica, incluso, como en este caso, provocadas por un tercero, ¿por qué demonios un sujeto como el aquí analizado puede salir indemne e impoluto después de haber provocado una catástrofe de dimensiones incalculables?&lt;br /&gt;Lo siento, pero a mi no me sirve aquello del pago con la responsabilidad política de costumbre ¿Por qué no existe un sistema justo que permita procesar a quien, bajo su propia responsabilidad, procede de semejante manera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-2385433629358715592?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/2385433629358715592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=2385433629358715592&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/2385433629358715592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/2385433629358715592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/11/las-nefastas-decisiones-de-un-loco.html' title='Las nefastas decisiones de un loco iluminado.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SvKMasQBsEI/AAAAAAAAAPA/QzNDyweV4Z0/s72-c/Zapatero+O.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-7822790043151957067</id><published>2009-10-01T12:03:00.003+02:00</published><updated>2009-10-03T11:30:41.887+02:00</updated><title type='text'>Por el amor de Dios, ¡era evidente!</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SsR-3trJYjI/AAAAAAAAAO4/r-JMdvH3shE/s1600-h/Zapatero+y+sus+ni%C3%B1as.bmp"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; FLOAT: left; HEIGHT: 212px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5387570549860426290" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SsR-3trJYjI/AAAAAAAAAO4/r-JMdvH3shE/s400/Zapatero+y+sus+ni%C3%B1as.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Preocúpate de quien beba, pero, también, como decía Baudelaire, “desconfía de quien no beba, algo tiene que ocultar”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente esta frase es una de las más grandes verdades que se puedan conocer. Cuando alguien no se siente seguro de sí mismo, o de su entorno más cercano, evitará dar facilidades y, amparándose en el silencio, tratará de ocultarlo apelando, si es necesario, al sacrosanto derecho a la intimidad. Dirá, como es natural, que está protegiendo a los suyos y su entorno.&lt;br /&gt;Pero no siempre es así. La mayor parte de las ocasiones estará tratando de protegerse a sí mismo. Lo cual, en principio, es más que razonable.&lt;br /&gt;Sin embargo, en el caso del señor Rodríguez Zapatero, en relación con la tan traída intimidad de “sus pequeñas”, durante años defendida a ultranza por este personaje y puesta al descubierto por las malhadadas fotografías de las jóvenes, recientemente publicadas en situación de primas hermanas de Nosferatu, nos descubre la verdad. Esa verdad que sólo la ingestión de cualquier elemento, físico o emocional, suele poner al descubierto las vergüenzas de quien pretende ocultar sus secretos más íntimos.&lt;br /&gt;No tengo duda alguna, o lo que es igual, evidencia – como podría ser en el caso del alcalde de Madrid, Ruiz Gallardón – de que “nuestro querido” presidente haya sido pillado in fraganti ingiriendo producto alguno que, momentáneamente, le haya privado de la suficiente razón como para cometer errores de ese calibre.&lt;br /&gt;De manera que sólo desde el lado emocional es posible comprender su grave error: su desmesurado afán de protagonismo y su enorme ambición sin cerebro, ingeridos simultáneamente en grandes dosis de endiosamiento, han conseguido, como el mejor de los vinos, que nos mostrara su verdadera personalidad, a través de sus hijas.&lt;br /&gt;No seré yo quién critique el deplorable aspecto de las criaturas: sobre gustos no hay nada escrito. Aunque, eso sí, jamás permitiría, conscientemente, que ninguno de mis diez hijos me acompañara vestido de tal guisa. Asunto diferente, es la crítica que “nuestro presidente” pueda merecer.&lt;br /&gt;Sabido es la “simpatía” que profeso al personaje desde que este accediera al poder en circunstancias nunca bien aclaradas. Durante años, en mis artículos y textos, he tratado de ahondar en la personalidad de este dañino sujeto. Reconozco que, hasta hoy, todas las reflexiones eran equivocadas. Sus constantes y en demasiadas ocasiones insensatas piruetas en la acción de gobierno han sido y son inconcebibles. De manera que, con suma facilidad, he pasado de considerarlo un tipo extremadamente inteligente, hasta compararlo con un cretino integral, y viceversa.&lt;br /&gt;Pero ahora queda claro. Es evidente que este personaje de opereta barata es simple y llanamente un “don nadie”. Un tipo al que una incomprensible y fatídica confluencia de los astros lo situó ostentando un poder al que ni en sus mejores sueños imaginó llegar. Un personaje radical que igual se alucina con una alianza de civilizaciones indefectiblemente antagónicas, como pretende, literalmente, tomarles el pelo a terroristas de “toda la vida”, o es capaz, representando a una nación, de odiar o “enamorarse”, indistintamente, de un país, de una bandera y de un presidente – Estados Unidos - por el simple color de la ideología política de sus dirigentes. ¡Todo un estadista!&lt;br /&gt;Lo que hemos visto y leído sobre las dos pequeñas, denota una ausencia de la más elemental educación. Tal vez sea eso lo que, a través de todas sus aberraciones como gobernante, “nuestro maestro y líder” haya pretendido convertir a todas las familias españolas. Pero dudo mucho, a la vista de la foto de familia, que pueda haber cundido el ejemplo.&lt;br /&gt;De manera que este “insigne” personaje, producto de una casualidad -así prefiero creerlo- e incapaz, a nivel familiar, de darle a sus criaturas de 13 y 16 años la más elemental formación, ni el consejo más razonable para que puedan saber lo que significa el “don de la oportunidad”, lleva cerca de seis años intentando ser la luz, el faro que guíe los destinos de un país de 50.000.000 de personas.&lt;br /&gt;Con personajes así al frente del poder sólo cabe recordar lo que decía mi sabia abuela: ¡que Dios nos pille confesaos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-7822790043151957067?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/7822790043151957067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=7822790043151957067&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/7822790043151957067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/7822790043151957067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/10/por-el-amor-de-dios-era-evidente.html' title='Por el amor de Dios, ¡era evidente!'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SsR-3trJYjI/AAAAAAAAAO4/r-JMdvH3shE/s72-c/Zapatero+y+sus+ni%C3%B1as.bmp' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-6462840966136608842</id><published>2009-09-23T13:01:00.003+02:00</published><updated>2009-09-23T13:09:44.887+02:00</updated><title type='text'>Lejos de ofenderse, alguien debería explicarse.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SroBHLpRFXI/AAAAAAAAAOw/3aWzbpSLE0U/s1600-h/Rey+y+Zapatero.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 123px; FLOAT: left; HEIGHT: 95px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384617527371437426" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SroBHLpRFXI/AAAAAAAAAOw/3aWzbpSLE0U/s400/Rey+y+Zapatero.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Ninguna moral puede fundarse sobre la autoridad, ni siquiera aunque la autoridad fuera divina.&lt;/em&gt; Alfred Julios Ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho estos días un sinfín de epítetos dirigidos a nuestros más conocidos - que no significados – personajes de la vida política española.&lt;br /&gt;Los he podido coleccionar de todas clases y niveles. Desde los sencillos y simples &lt;em&gt;parásitos, o trepadores,&lt;/em&gt; pasando por los clásicos &lt;em&gt;sinvergüenzas, o golfos,&lt;/em&gt; al que casi todos, de manera especial nuestra clase política, están tan habituados que a penas les afecta, hasta alcanzar los groseros y desafortunados, aunque probablemente bien merecidos, &lt;em&gt;cabrones o gilipollas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que cualquiera de ellos, dirigido con razón, debería hacer meditar seriamente a nuestra clase dirigente, y que esta se auto impusiera la cuarentena de sus “valores morales y éticos más sólidos”. Si es que los tuviera, claro.&lt;br /&gt;En el centro de la diana a la que iban dirigidos semejantes regalos auditivos, no se encontraban profesionales del delito, ni siquiera los, casi, románticos delincuentes habituales que viven de los pequeños delitos y de las pillerías, más conocidos como “pícaros”.&lt;br /&gt;En ella, se dirigían los dardos contra “su serenísima majestad” Juan Carlos, Rey de España, y su no menos “serenísimo” primer ministro, Rodríguez Zapatero.&lt;br /&gt;Después de calibrar, también serenamente, las consecuencias de solidarizarme con quienes así habían reaccionado, llegué a la conclusión de que lo mejor, como decía mi sabia madre, era aquello de &lt;em&gt;“no hay mayor desprecio que no hacer aprecio”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Soy plenamente consciente de que los pecados que se les atribuyen a ambos, con relación a su comportamiento y actitud, convertidos en sólida colaboración con cuantos “líderes populistas”, o dictadores de tercera categoría, pero siempre despreciables, nos visitan, - Evo Morales y Hugo Chaves son dos claros ejemplos - son muy graves, y que con “curas filosóficas o literarias” no vamos a impedir que, finalmente, obtengan los objetivos perseguidos.&lt;br /&gt;Pero también sé que cuando alguien alcanza el nivel de cinismo que estos personajes - y otros muchos como ellos – muestran, de poco sirven los insultos, por superficiales o profundos que pretendemos que sean.&lt;br /&gt;Su “majestad”, a la sazón “héroe” obligadamente querido por mor de episodios nacionales nunca bien aclarados, va desvaneciendo su figura, como aquellos personajes de la simpática película de Spilberg, &lt;em&gt;Regreso al futuro&lt;/em&gt;, en la que a punto estuvieron de no haber existido jamás. A menos que, como en el film, en el último suspiro se produzca un acontecimiento, un gesto que anule la mutación del pasado, afectando seria y positivamente al futuro.&lt;br /&gt;En cuanto a este personaje, apodado zp, más semejante a las siete plagas que el dios de los judíos envió a Egipto, que a un convencional y razonable dirigente político, poco cabe esperar de su regeneración. Como aquellas, este acabará dejando como un solar lo que hasta su llegada era una nación en evidente y continuado progreso.&lt;br /&gt;Sólo nos cabe la esperanza de que Rodríguez Zapatero no tenga tiempo de concluir el ciclo completo de las plagas enunciadas en la Biblia. Aunque bien es cierto que sin necesidad de llegar a la dramática situación de acabar con nuestros primogénitos, el “excelso” personaje ya ha conseguido el incontestable mérito de condenarles a sobrevivir en busca de empleo durante décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-6462840966136608842?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/6462840966136608842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=6462840966136608842&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/6462840966136608842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/6462840966136608842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/09/lejos-de-ofenderse-alguien-deberia.html' title='Lejos de ofenderse, alguien debería explicarse.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SroBHLpRFXI/AAAAAAAAAOw/3aWzbpSLE0U/s72-c/Rey+y+Zapatero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-1083465554398815627</id><published>2009-09-21T16:54:00.005+02:00</published><updated>2009-09-21T17:07:06.220+02:00</updated><title type='text'>Reflexiones sobre los dóciles lectores de El País.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SreWT7Tt0GI/AAAAAAAAAOo/UAIoEY4I3cQ/s1600-h/Roures.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 104px; FLOAT: left; HEIGHT: 102px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383937148626784354" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SreWT7Tt0GI/AAAAAAAAAOo/UAIoEY4I3cQ/s400/Roures.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Somos libres cuando nuestros actos emanan de nuestra entera personalidad (…)&lt;/em&gt; Henri Bergson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Décadas llevo intentando hacer ver a los incondicionales lectores de ese periódico – nos ahorraremos lo de panfleto de lujo - el indiscutible sesgo político, inefablemente hacia una izquierda extraordinariamente rentable, que anida – ¿o anidaba? – en cada una de las páginas, artículos y columnas que en el aparecían, condicionando cualquier posibilidad de imparcialidad.&lt;br /&gt;Jamás en sus páginas, especialmente en las de opinión, ha sido posible, para un lector independiente, encontrar texto alguno que le permitiera obtener una opinión no condicionada por los intereses del poder y, por extensión, del propio grupo Prisa.&lt;br /&gt;Pero héteme aquí - sorpresa donde las haya - que lo que parecía indisoluble, por la gracia de intereses harto inconfesables, pero conocidos por todos, se está rompiendo en mil pedazos. Los convergentes intereses de la maquinaria socialista con el grupo de comunicación creado por el fallecido Jesús de Polanco parecen haber llegado, por el momento, a su fin.&lt;br /&gt;No seré yo el que oculte la enorme satisfacción que el hecho en si me produciría. Han sido demasiados años dando las noticias masticadas, casi regurgidas, de manera que un gran número de indolentes españoles, excesivo para mi gusto, abandonaran la buena costumbre de pensar por si mismo y decidieran que la verdad y lo correcto, de casi todo, se encontraba en su “Biblia” de papel prensa: El País.&lt;br /&gt;Dudo mucho que ninguno de estos dóciles lectores se cuestione el cambio copernicano producido en lo más profundo del periódico de toda su vida. La adormidera se encuentra enquistada en sus cerebros.&lt;br /&gt;Pero, aunque no sea más que para despertar su curiosidad, yo les preguntaría si son capaces de explicar el cambio en la línea editorial del diario - durante décadas conocido como “gubernamental” - disparando a todo lo que se mueve desde la Moncloa y, naturalmente, del resto de medios de comunicación que el grupo controla: en radio, La Ser; y en televisión, La cuatro y Canal Plus. Es tan descarado que ofende a la inteligencia.&lt;br /&gt;La llamada “guerra del fútbol”, junto con la creación de un nuevo grupo mediático capitaneado por un “tal” Jaume Roures, claramente apoyado por Rodríguez Zapatero, ha sido la clave de la ruptura de una diabólica alianza que, para qué engañarnos, ha hecho tanto daño a la democracia española.&lt;br /&gt;Desgraciadamente, poco bueno podemos esperar de esa nueva alianza socialista-empresarial, nacida al amparo del ínclito Rodríguez Zapatero. No creo que el nuevo “genio” de los medios de comunicación españoles, el “tal Roures”, pretenda ser muy distinto de lo que en su día lo fuera Jesús de Polanco, a la sombra del poder.&lt;br /&gt;Dicen que la cara es el espejo del alma. De manera que lo que si me provoca serias dudas, viendo la imagen del “señor Roures”, es si realmente es posible que este hombre sea el cerebro de este nuevo grupo nacido, igual que el anterior, para ser la mediática correa transmisora del poder establecido.&lt;br /&gt;No quisiera entrar en el terreno de las descalificaciones personales, o de la ofensa. Pero, para mí, esa cara refleja serios síntomas de una estupidez supina, muy alejada de la que se le supone a un sólido magnate - sinvergüenza o no - de los medios de comunicación. ¿Están ustedes seguros de que no hay un verdadero cerebro de toda esta operación, en la sombra? Tendría gracia que, más temprano que tarde, aparecieran ramificaciones del grupo Prisa en las entrañas de Mediapro, el grupo creado por el “tal Roures”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-1083465554398815627?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/1083465554398815627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=1083465554398815627&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/1083465554398815627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/1083465554398815627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/09/reflexiones-sobre-los-dociles-lectores.html' title='Reflexiones sobre los dóciles lectores de El País.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SreWT7Tt0GI/AAAAAAAAAOo/UAIoEY4I3cQ/s72-c/Roures.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-2159739323191284453</id><published>2009-07-03T19:11:00.001+02:00</published><updated>2009-07-03T19:22:14.193+02:00</updated><title type='text'>¡Están locos estos… nacionalistas!</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Sk4-Iby5AlI/AAAAAAAAAOQ/4YYILLmQZ3w/s1600-h/Nacinalistas+catalanes.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 136px; FLOAT: left; HEIGHT: 100px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5354285321611182674" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Sk4-Iby5AlI/AAAAAAAAAOQ/4YYILLmQZ3w/s400/Nacinalistas+catalanes.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hace algunos años, para regocijo de peques y no tan peques, se acuñó esta simpática frase: “están locos estos romanos”.&lt;br /&gt;La frase, puesta en boca de Astérix, entrañable personaje del comic francés, en el que, junto con su inseparable Astérix, vapuleaban hasta el hartazgo a las legiones romanas, consiguiendo que estas huyeran como alma que lleva el diablo, resultaba, además de divertida, sumamente razonable. No era de recibo que tras ser golpeados por dos galos de incomprensible e ilimitada fuerza, estas volvieran una y otra vez a la carga, con el único objetivo de seguir recibiendo “leña”, por mucho que se empeñara “el Cesar” de turno.&lt;br /&gt;Hoy, veinte siglos después, la historia, y esta en la vida real, se repite en un pueblo, el catalán, que falto de iniciativas e indolente hasta el vómito, permite a sus “lideres” degradar las posibilidades de su futuro más inmediato, destrozando a largo plazo el de sus hijos.&lt;br /&gt;Si no fuera porque el resto de españoles lo estamos viviendo en primera persona, resultaría difícil de creer que pueda existir individuo, comunidad, pueblo o nación alguna cuyo grado de insensatez pueda alcanzar tales niveles.&lt;br /&gt;Aunque resultara difícil, podría entenderse la obsesión, en ocasiones paranoica, de una minoría por defender o salvar cualquier derecho o vestigio cultural, para añadirlo a los que ya posee y tratar de conservarlo. Sería justificable, incluso, aunque se tratara de la más simple de las leyendas que formara parte de ese acervo cultural.&lt;br /&gt;Pero “tirar por la borda” una lengua como el castellano, convertido por mor de su propia inercia histórica en la lengua de más 450.000.000 de personas; privando a las futuras generaciones de una herramienta de trabajo irreemplazable, resulta, cuanto menos, incomprensible y, en cualquier caso, estúpido.&lt;br /&gt;Ahora más que nunca se hace realidad aquello que tanto repetían nuestras abuelas ante un despropósito similar: “¿Qué sabe un burro lo que es un caramelo?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-2159739323191284453?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/2159739323191284453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=2159739323191284453&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/2159739323191284453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/2159739323191284453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/07/estan-locos-estos-nacionalistas.html' title='¡Están locos estos… nacionalistas!'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Sk4-Iby5AlI/AAAAAAAAAOQ/4YYILLmQZ3w/s72-c/Nacinalistas+catalanes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-6222281700092988449</id><published>2009-06-17T17:25:00.002+02:00</published><updated>2009-06-17T17:35:33.535+02:00</updated><title type='text'>Dime con quien andas y…</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SjkNKZOMMAI/AAAAAAAAAOI/gka9FpM5clQ/s1600-h/Bibiana+y+otras.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 100px; FLOAT: left; HEIGHT: 122px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348320504699432962" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SjkNKZOMMAI/AAAAAAAAAOI/gka9FpM5clQ/s400/Bibiana+y+otras.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Al hombre (pueblo) inculto, fuera de la primera novedad, nada le aprovecha&lt;/em&gt;. Francisco Giner de los Ríos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que difícil resulta en ocasiones contenerse para no traspasar los límites de la cortesía más elemental. Imagino que ustedes, como yo, más de una vez se habrán encontrado con situaciones merecedoras de la denuncia más abierta, sino del desprecio más absoluto, ante la flagrante evidencia de una situación intelectualmente insostenible.&lt;br /&gt;Intentando dejar al margen, por un momento, lo que de peligroso pueda suponer la gobernabilidad de una nación en manos de un inculto charlatán y poco formado “personaje” – hoy podemos presumir de tener en España uno de los máximos exponentes de esta nueva generación de “lideres” -, aún resultará más deprimente, desde la más simple reflexión, las consecuencias piramidales emanadas de este.&lt;br /&gt;El personaje en cuestión, conocedor de sus limitaciones, procurará rodearse de sujetos - y “sujetas”, según la “académica” Bibiana Aido - que, lejos de hacerle la menor sombra, engrandezcan de algún modo su ya, de por si, limitada personalidad.&lt;br /&gt;No siendo la citada Bibiana la única del gabinete gubernamental, lamentablemente, merecedora del pleno reconocimiento por sus innumerables e incomprensibles declaraciones, todas ellas desafectas de una mínima formación académica e intelectual, justo es que, desaparecida la “entrañable Maleny”, le otorguemos por derecho propio el primer puesto en el cuadro de honor.&lt;br /&gt;Y es que cuando se deja en manos de incultos, degenerados e indigentes intelectuales los destinos de una nación, esta, ya de por si deprimentemente embrutecida, al ser la responsable del ascenso al poder de semejantes personajes, sin duda alguna alcanzará un nivel de degradación que difícilmente será recuperable en décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-6222281700092988449?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/6222281700092988449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=6222281700092988449&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/6222281700092988449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/6222281700092988449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/06/dime-con-quien-andas-y.html' title='Dime con quien andas y…'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SjkNKZOMMAI/AAAAAAAAAOI/gka9FpM5clQ/s72-c/Bibiana+y+otras.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-4793187527180617691</id><published>2009-06-04T11:11:00.004+02:00</published><updated>2009-06-04T11:16:28.458+02:00</updated><title type='text'>Raíces políticas.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SieQpPV9YxI/AAAAAAAAAOA/2xU2K3uHSxM/s1600-h/Pol%C3%ADticos.bmp"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 115px; FLOAT: left; HEIGHT: 111px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343398521066054418" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SieQpPV9YxI/AAAAAAAAAOA/2xU2K3uHSxM/s400/Pol%C3%ADticos.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Yo no sé si soy un estadista. Lo que es cierto es que, de la política, lo que me interesa es mandar.&lt;/em&gt; Manuel Azaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hará ahora más de treinta y cinco años, aún impregnado de las inútiles ideologías que, por lo general, mueven las conciencias de los más jóvenes, tuve la oportunidad de mantener coloquiales reuniones con grupos de los que años después se desprenderían algunos de los “líderes” de las diversas tendencias de la política española.&lt;br /&gt;Hoy, algunos ya depuestos o fenecidos, políticamente. Otros, como es ley natural, pasaron, a través de la muerte, a mejor vida, espero. Un tercer grupo, este incombustible, sorprendentemente aún en activo.&lt;br /&gt;Pero, eso sí, todos ellos, los que se fueron, los que quedaron en dique seco, y de los que, por el momento, desconocemos su fecha de caducidad, estaban dispuestos a “salvar” el mundo, desde sus divergentes perspectivas.&lt;br /&gt;Aquellas reuniones, amenas por de más, terminaban derivando en una viva polémica versada en la interpretación, casi filosófica, del cómo, cuándo y, principalmente, el por qué de las vocaciones políticas.&lt;br /&gt;La mayoría de aquellos futuros “personajes” sostenían que eran sus principios morales los que habían conseguido motivarles para adoptar la política como eje de sus vidas. Como era esperar, los más jóvenes se atrevían a afirmar que se trataba de una, casi, altruista entrega en defensa de los intereses de sus conciudadanos. El resto, de mayor edad, se mantenía en un escrupuloso silencio de complicidad, sin saber bien si con sus jóvenes colegas, o conmigo, abiertamente desinteresado por la práctica de la política.&lt;br /&gt;La tesis, el argumento principal que con toda crudeza yo les planteaba era el que, salvo excepciones, no se bien si honrosas o no, la gran mayoría de ellos no se encontraban en el ejercicio de la política en función de sus sólidos ideales, o principios; sino, en el lugar en el que les había sido posible situarse para el mejor medrar. O, lo que es peor, en el lugar en el que les había sido permitido entrar la mal llamada “competencia”.&lt;br /&gt;Les repetía que, todos ellos, sin excepción, se habían acercado a la política en busca de prosperar lo más rápidamente posible. En cualquier caso, de lo que no había ninguna duda, al menos para mí, era - y es - el irrefutable hecho de que todos y cada uno de ellos había llegado hasta allí, ocupando el amplio abanico de casi todas las alternativas políticas, en eras de un cúmulo de razones ajenas a sus tan cacareadas “vocaciones”.&lt;br /&gt;Como era de esperar, las respuestas, en algunos casos excesivamente apasionadas, trataron de rebatir mi tesis, sin conseguirlo. Sin embargo, bastaba un mero repaso de la vida “y obra” de cada uno de ellos para descubrir que los lugares que ocupaban no eran, ni más ni menos, que el fiel reflejo de lo que emanaba de sus iniciales e inerciales cunas, y en función de la defensa de unas teorías político-sociales encarnadas en ellos a sangre y fuego.&lt;br /&gt;Finalmente, no fue difícil hacerles comprender, a la mayoría, que partiendo de determinados lugares, defenderás determinadas ideas. Evidentemente, hubo quien continuó manteniendo que nada impedía a una persona, según ellos con una determinada sensibilidad política y social, optar por otras alternativas alejadas de lo que yo denominaba “su cuna”.&lt;br /&gt;Aparentemente, parecía no quedar otra opción que la de aceptar la posibilidad de que cupiera esa otra alternativa. Pero lejos de contribuir a desvirtuar mi posición, vino a fortalecerla, ya que estos últimos, sin duda, son los peores de la desprestigiada comunidad política.&lt;br /&gt;Son individuos carentes del menor escrúpulo. Capaces de defender unos principios, y los contrarios; sin provocarles el menor sonrojo. Son, por lo general, un subproducto nacido al amparo del ejercicio de la política como alternativa profesional, ajena a los principios que deberían inspirarla.&lt;br /&gt;Muchos de ellos, provenientes de formaciones políticas que se vieron abocadas a transformarse, sino a desaparecer, lo que provocó que buscaran refugio en cualquier otra formación que les diera amparo, con tal de continuar viviendo del erario público, sin detenerse en la imagen que pudieran ofrecer.&lt;br /&gt;En ocasiones, como las que estamos viviendo en estos últimos años, en España de manera notoria, sin necesidad de cambiar de partido, o las siglas que daban, según estos sujetos, cobijo a sus ideales. Fue suficiente con cambiar esos ideales, esos principios por los que más convengan a sus intereses personales en ese momento, renunciado con toda facilidad y sin pestañear a los que años, meses, semanas, días, horas, o momentos antes eran el sustento ideológico de sus conciencias.&lt;br /&gt;Son numerosos los que han ido recorriendo el amplio espectro de las ideologías, pasando con suma facilidad de la recalcitrante derecha hasta la extrema izquierda, y viceversa. Seres capaces de mutarse cuando y cuanto sea necesario para poder adaptarse al nuevo “agujero”, según las necesidades del momento.&lt;br /&gt;Sin embargo, lo peor no es la existencia, numerosa, de estos despreciables sujetos, sino la facilidad con la que consiguen que se les acepte políticamente. Probablemente, dada su capacidad de adaptación, su utilidad suele ser de gran provecho, en su momento, para el/los líderes políticos de turno. Ello, en el supuesto de que cualquiera de estos “lideres” no provenga de la misma selecta camada político-social; que de todo hay en la viña del “señor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-4793187527180617691?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/4793187527180617691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=4793187527180617691&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/4793187527180617691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/4793187527180617691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/06/raices-politicas.html' title='Raíces políticas.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SieQpPV9YxI/AAAAAAAAAOA/2xU2K3uHSxM/s72-c/Pol%C3%ADticos.bmp' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-8234306820511310973</id><published>2009-02-04T19:09:00.002+02:00</published><updated>2009-02-04T19:13:35.363+02:00</updated><title type='text'>La estéril discusión sobre la existencia de Dios.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SYnMn37t-mI/AAAAAAAAANA/7Lm_j7YKwJE/s1600-h/Dios+VII.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298991421979490914" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 140px; CURSOR: hand; HEIGHT: 93px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SYnMn37t-mI/AAAAAAAAANA/7Lm_j7YKwJE/s400/Dios+VII.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Yo veo a Dios en cada ser humano. &lt;/em&gt;Madre Teresa de Calcuta.&lt;br /&gt;En ocasiones tengo la sensación de que la especie humana, pese a Internet y el ipod en sus versiones más modernas, es incapaz de avanzar un ápice en su desarrollo intelectual.&lt;br /&gt;Pareciera que toda la ciencia que es capaz de almacenar en sus neuronas no sirviera más que para alcanzar pragmáticos proyectos que puedan dar a su vida una única forma material, alejándose de manera inconsciente de todo aquello que, inmerso en el mundo de los sentimientos, le aporta valores, no tangibles, que condicionan su vida y por ende su feliz o desgraciada existencia. ¿Habremos de llegar a la conclusión de que no es capaz de entender la más elemental de las reglas, necesaria para su desarrollo natural?&lt;br /&gt;Entre las muchas razones que provocan mi desconcierto por el anormal comportamiento de mis semejantes, hay una, más cercana a lo etéreo que a lo terrenal, que en más de una ocasión me han obligado a ocultar mi decepción tras de una no siempre bien ponderada e irónica sonrisa: es la eterna, yo diría además de estéril, polémica sobre la existencia de “Dios”. Eterna polémica probablemente encomiable y bien intencionada por parte de unos; aunque no tanto de otros, en pro de unos intereses definitivamente bastardos.&lt;br /&gt;Como en toda polémica que se precie, con toda seguridad la razón se encuentra dividida. De manera que si las partes prestaran mayor atención a los puntos de encuentro que a los de desencuentro, descubrirían que, por diferentes caminos, llegarían a la misma conclusión.&lt;br /&gt;En cuantas ocasiones se ha dado la oportunidad de manifestarme, he mostrado mi opinión favorable a la existencia de “Dios”. Y no porque sea un ferviente creyente y un practicante devoto de la religión, en este caso, católica. Sino porque, desde que naciera, he tenido la oportunidad de entenderla y asumirla como parte de mis raíces culturales, y no como elemento imprescindible en mi desarrollo intelectual y personal.&lt;br /&gt;Independientemente del comportamiento de sus dirigentes, creo en el mensaje de cualquier iglesia, tanto en cuanto esta se cimente sobre principios de justicia e igualdad. Si los principios que maneja son tangibles y los hechos de su mensaje confirman lo positivo de su doctrina, caso de la que yo me permito juzgar, la católica, tanto mejor. Pero, igualmente, rechazo plenamente cualquier razonamiento en el que vaya implícito el mensaje de un “dios” venido del más allá, o hallado en cualquier lugar del universo.&lt;br /&gt;Por ello, puedo entender a los laicos, agnósticos, descreídos, ateos y cuantos detractores deseen sumarse a esta inútil polémica, sobre la existencia, o no, del “Dios” que cada uno se ha dado. Pero negar de manera categórica que “este” exista es, cuanto menos, un despropósito intelectual.&lt;br /&gt;Cuestión aparte es la forma en la que, en este caso nuestra Iglesia, se ha planteado su iniciación y su existencia. Hacerlo a través de un cuento de niños pudo ser en sus inicios razonable, pero dado los tiempos que corren y el materialismo imperante, aderezado por un relativismo atroz, no parece, desde la óptica intelectual, la forma más razonable de convencer a los que, generalmente, tienen pocas ganas de reflexionar sobre cualquier asunto que les desvíe de sus intereses más cercanos.&lt;br /&gt;Es cierto que el relato de la existencia de nuestra religión, y por ende de “Dios”, a través de las Sagradas Escrituras puede ser fácilmente cuestionado. Pasajes que no pasarían de ser parte de un relato entretenido en cualquier libro, a veces infantil, son tratados en ellas como resultados de una divinidad.&lt;br /&gt;Pero tratar de aprovechar la simpleza de una explicación, realizada para hacer más inteligible complejos temas, jamás justificaría la negación del todo.&lt;br /&gt;Estoy de acuerdo en que el “Dios” que desde pequeños nos contaron no existe. No es más que la imagen que se nos ha materializado para hacérnoslo más cercano, más nuestro. Pero es evidente que “Dios” existe, en cualquiera de las formas o nombres que se le hayan querido, o quieran dar. En nuestro fuero interno jamás seremos capaces de negar que sobre todos nosotros existen fuerzas superiores que controlan el universo en pleno y, por extensión, el nuestro concreto.&lt;br /&gt;Su fuerza, la del “Dios/Universo”, esta más allá de la negativa, casi pueril, de su existencia, basada en la desmitificación de personajes y relatos religiosos. Es más que razonable que la idea de un “dios” concebido desde la perspectiva humana, como soporte de cualquier religión, sea fácilmente rebatible. Cuestionarse los milagros de Jesús, la virginidad de María, el “misterio” del Espíritu Santo y tantos otros, puede estar bien desde la perspectiva del raciocinio más ortodoxo.&lt;br /&gt;Pero en modo alguno justifica la negación de “Dios”. Porque, llamémosle como le llamemos y le demos el origen que le demos, Dios es exactamente el universo en pleno, con todos y cada uno de nosotros, vivos o muertos, en su interior, formando un todo.&lt;br /&gt;Me es indiferente si deseamos atribuir estas fuerzas a un ser supremo – no es ese mi caso - que todo lo controla y al que, según las diferentes culturas, le hemos puestos variados nombres; que dejarnos convencer por los efectos de la dinámica de un universo en plena y constante búsqueda de su inevitable equilibrio. Teoría de la que, como puede desprenderse de este escrito, estoy más cerca. Cuestión aparte será el nombre que deseemos poner a ese “fenómeno”. Si es que deseamos hacerlo.&lt;br /&gt;Si, además, como pretende insinuar cierta campaña recientemente lanzada en los autobuses de algunas de nuestras más importantes ciudades, que de la existencia de Dios depende que lo pases mejor o peor, no cabe duda que los inspiradores de la misma han perdido el horizonte, por no decir el juicio.&lt;br /&gt;Se puede ser un ingenuo, aceptando de entrada la posibilidad de que a tu muerte, según haya sido tu comportamiento, gozarás la vida eterna, o sufrirás para siempre en las calderas de Pedro Botero.&lt;br /&gt;Pero probablemente será aún más necio quien, considerándose un libre e inteligente pensador, tratara de rebatir la existencia de Dios apoyado en esas y otras premisas similares; olvidando que no se trata más que de alegorías, ejemplos que pretenden ilustrar la presunta realidad de una “existencia” más allá de nuestra vida conocida.&lt;br /&gt;Aceptemos definitivamente que “Dios”, o lo que de “Él” pueda deducirse de los mensajes recibidos a través de las diversas religiones, vive y muere cada día en función de los cotidianos actos del hombre frente a sus semejantes. Ello, prescindiendo de la intervención de fanáticos e inductores religiosos o, por el contrario, de los más férreos ateos; tratando, cada uno en su caso, de asegurarnos o rebatirnos su existencia.&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-8234306820511310973?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/8234306820511310973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=8234306820511310973&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/8234306820511310973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/8234306820511310973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/02/la-esteril-discusion-sobre-la.html' title='La estéril discusión sobre la existencia de Dios.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SYnMn37t-mI/AAAAAAAAANA/7Lm_j7YKwJE/s72-c/Dios+VII.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-5757325087774153816</id><published>2009-01-23T18:24:00.003+02:00</published><updated>2009-01-23T18:32:52.520+02:00</updated><title type='text'>La miseria de una ideología decadente.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SXnwx9TzCgI/AAAAAAAAAM4/3YejFHEMa5c/s1600-h/Psoe,+burla+sibilina.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294527578012584450" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 130px; CURSOR: hand; HEIGHT: 98px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SXnwx9TzCgI/AAAAAAAAAM4/3YejFHEMa5c/s400/Psoe,+burla+sibilina.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;“La miseria del pueblo español, la gran miseria moral está en su chabacana sensibilidad…”&lt;/em&gt; Ramón María del Valle Inclán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunas semanas pude escuchar a un dirigente de la izquierda madrileña decir lo siguiente: &lt;em&gt;“¿Por qué hay tanto tonto de los cojones que todavía vota a la derecha?”.&lt;/em&gt; Poco cabe decir del impresentable: él sólo se descalificó. Sin embargo, créanme, aún estoy intentando reponerme de la impresión.&lt;br /&gt;Y no porque a estas alturas uno pueda sorprenderse aún de algo, en lo que se refiere a la política y los sicarios que la practican. Son de sobra conocidas las formas burdas y soeces de quienes en los últimos tiempos, buscando un agujero en el que medrar, se han dedicado y se dedican a la práctica de tal actividad. Es, sencillamente, por la escasa reacción de a quienes iba dirigido el insulto.&lt;br /&gt;He de confesar que, dada la enorme miseria y putrefacción en la que se mueve el mundo de la política, salvo contadas ocasiones, he preferido pasar de cualquier tipo de manifestación, a favor o en contra, de cuanto pudiera pretender contarme un partido político. De manera especial así lo manifesté días antes de las elecciones generales del 9 de marzo, en mi artículo “Las próximas elecciones en España: entre lo esperpéntico y lo siniestro”, publicado el 17 de enero de este mismo año. En síntesis, me siento al margen, escasamente aludido por el despreciable exabrupto del “muy listo” Pedro Castro, a la sazón, Presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias.&lt;br /&gt;Y ello, pese a que, adivinando la ruina que se avecinaba en todos los terrenos de la vida española – social, financiera, laboral y demás –, lamentablemente hoy confirmada, sugerí, sin demasiado entusiasmo, votar a la alternativa representada por el PP del señor Rajoy.&lt;br /&gt;Pero de lo que no he podido abstraerme es de sentirme ofendido, y aún más preocupado, como ciudadano del mundo libre, ante las formas en que, en las últimas décadas, ha derivado la actividad de la “política”. De manera especial la española.&lt;br /&gt;Apoyados, no sé bien en que derechos adquiridos como “políticos de izquierdas” la casta, que no la clase, que sustenta esa falsa y trasnochada ideología del “todos iguales… de mal”, se permiten cometer los más execrables actos y las más despreciables declaraciones para conseguir, ellos sí, mantener un estatus social que jamás podría haber obtenido de ejercer cualquier actividad profesional, mínimamente honrada, al margen de la política.&lt;br /&gt;Así, alejándonos del caso del “señor” Pedro Castro, que no pasa de ser una lamentable anécdota, nos encontramos, principalmente desde las mal llamadas “filas de la izquierda”, a “personajes” que teniendo responsabilidades de gobierno nos muestran cada día la cara más deprimente de su indigencia intelectual y, seguramente, miseria moral.&lt;br /&gt;Las recientes declaraciones de quien fuera portavoz del Gobierno Socialista la pasada legislatura, Fernando Moraleda, hoy “simple” diputado del Psoe, tampoco tienen desperdicio o, si lo prefieren, son justamente eso, bazofia para alimentar a los cerdos.&lt;br /&gt;El personaje en cuestión, tras de un rifirrafe con un diputado de la oposición, en un contencioso que no viene al caso extendernos aquí, sobre la conveniencia de tener más de dos hijos - impropio de seres civilizados según la ortodoxia de la izquierda más radical - a través de un férreo control de la natalidad, eso que los “modelnos progres” han dado en llamar eufemísticamente “planificación familiar”, se permitió acabar la polémica como en la izquierda es habitual cada vez que esta alcanza el poder: “Pues si quieres tener más de dos hijos, - y ello te provoca mayores costos en tu estructura familiar - te jodes”.&lt;br /&gt;Entrañable, francamente entrañable en quien ha ostentado diversos cargos institucionales, sin que, salvo su afiliación a partidos políticos y centrales sindicales, jamás ha mostrado mérito alguno. Baste recordar el espantoso ridículo como Secretario General de Agricultura ante la Unión Europea. No se recuerda mayor fracaso en los resultados obtenidos en unas negociaciones.&lt;br /&gt;Lamentablemente no es el único caso que se nos ofrece. Si decidimos ampliar el abanico, la lista sería interminable. De manera que para no provocar una úlcera en el ya castigado estómago de los ciudadanos, o agravar su irremediable depresión me limitaré a recordar algunos ejemplos: Magdalena Álvarez, la sola mención de su nombre nos evoca la personificación de la incompetencia con ademanes de “chuleta” andaluza; el señor Moratinos, más conocido con el sobrenombre de “desatinos”, vaya usted a saber por qué, ¿tal vez por sus aciertos en nuestra política exterior?; Rubalcaba y sus adláteres Cándido y Bermejo, maestros – da risa – en convertir lo blanco negro y tratar de hacernos comulgar con ruedas de molino y, dejando en el camino infinidad de otros nombres, cerraremos la lista de momento, con esa “adormidera” experta, dicen, en economía llamada Solbes. Pedro para más señas.&lt;br /&gt;Todos ellos, capitaneados por esa lumbrera llamada Rodríguez Zapatero. Experto en casi nada e inútil en, prácticamente, todo. Repásese, además de sus constantes mentiras, sus declaraciones en todos los campos posibles: economía, política social, inmigración, terrorismo, seguridad, etc.&lt;br /&gt;Pero siendo grave en si misma la situación, aún es peor observar a una sociedad que parece anestesiada ante estos hechos y cuanto sucede a su alrededor, y continúa sin dar muestras de reacción alguna. ¿Puede alguien entender lo que está sucediendo en España para que el común de los españoles haya perdido el sentido común y continúe votando a personajes de este nivel?&lt;br /&gt;Esto sólo puede entenderse bajo la óptica de quienes desarrollando sus más bajos instintos, la izquierda representada actualmente por el psoe es un buen ejemplo, dirige, conscientemente y sin escrúpulo alguno, sus cínicos mensajes a un numeroso grupo de ciudadanos carentes de formación cultural y del más mínimo nivel intelectual, lo que les permite obtener el poder al precio que sea.&lt;br /&gt;De manera que hemos de ser nosotros, todos aquellos que sin interés en significación política alguna que nos inspire, ni nos guíe – tanto nos da galgos o podencos, al fin y al cabo todos perros – quienes nos podamos permitir el lujo de preguntarnos con toda razón aquello de &lt;em&gt;“Pero, ¿cómo es posible que todavía queden en España descerebrados que voten al Psoe?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;En cuanto a lo que se refiere al pp, ese partido – nunca mejor dicho lo de “partido” – que pretende y promueve un radical cambio en su estrategia de oposición, decirle que si su cacareada nueva imagen consiste en cambiar las vestimentas convencionales por tules, gasas y vaporosas sedas que permitan ver con mayor detalle sus interioridades – fotos de Soraya Sáez de Santamaría - a fe que lo ha conseguido.&lt;br /&gt;Y es que cuando se ha tolerado, no logro entender por qué, que el poder lo alcancen gente sin escrúpulos, indigentes intelectuales, pervertidos e indocumentados, es comprensible lo que está sucediendo.&lt;br /&gt;Más, es evidente que no podemos culpar a nadie, es fruto de nuestra irresponsable desidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-5757325087774153816?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/5757325087774153816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=5757325087774153816&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/5757325087774153816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/5757325087774153816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/01/la-miseria-de-una-ideologa-decadente.html' title='La miseria de una ideología decadente.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SXnwx9TzCgI/AAAAAAAAAM4/3YejFHEMa5c/s72-c/Psoe,+burla+sibilina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-113845709256729443</id><published>2008-12-16T15:47:00.000+02:00</published><updated>2009-11-05T10:33:08.580+02:00</updated><title type='text'>OBRAS PUBLICADAS POR EL AUTOR</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1G5BzoMTI/AAAAAAAAAEg/TONyG2Lfqhw/s1600-h/escanear0002.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; FLOAT: left; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5038761503648919858" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1G5BzoMTI/AAAAAAAAAEg/TONyG2Lfqhw/s200/escanear0002.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;El diccionario mágico. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;(Novela de 200 páginas. Publicado en 2007). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Es una obra dirigida a un lector juvenil, bien redactada que da protagonismo a un libro con características sobrenaturales, que transforma por completo la vida del protagonista, Sascha, que lo encuentra por casualidad y se siente atraído hacia él, a pesar de su aversión por la letra impresa. Pasar las páginas sin tocarlas, viajar a cualquier lugar y disfrutar de aventuras extraordinarias, etc., pero siempre minimizando el riesgo para evitar que sus padres tomen conciencia de lo que está sucediendo.&lt;br /&gt;El primer viaje lo hace en solitario, tomando las palabras necesarias de una ubicación exacta del maravilloso diccionario. Pero tal empresa exige numerosos requisitos de imprevisibles consecuencias, normas que implican cambios relacionados con el lugar de origen y el de llegada, factores que pueden alterar el rumbo de la historia, etc. El primer intento resultó ser un sonoro fracaso… O no, porque, de repente, el sillón sobre el que está sentado nuestro protagonista, se dirige con amabilidad a él, ofreciéndose como medio de transporte allá donde Sascha quiera ir.&lt;br /&gt;Además de un libro juvenil, Diccionario mágico es una novela de aventuras, de sorpresas, un recorrido minucioso por parajes con los que sólo soñamos, un retrato del valor y la adversidad. Pero todo tiene un precio, porque este libro esconde muchos más misterios de los que el lector puede entrever a priori.&lt;br /&gt;Felipe Cantos consigue imprimir un ritmo adecuado a la trama que engancha desde el principio. Con una imaginación sorprendente, nos arranca de nuestro sillón con la misma facilidad que Michael Ende en su vanagloriada Historia Interminable, libro con rasgos similares a éste, aunque mejor resuelto. Es, por lo tanto, un libro dirigido a un público que degusta estos manjares donde magia, poderes mágicos, sorpresa, malos y buenos, etc., forman los ingredientes de un suculento almuerzo de letras. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8054/1676/1600/Marionetas%20de%20Dios_edited.2.jpg"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; FLOAT: left; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8054/1676/200/Marionetas%20de%20Dios_edited.1.jpg" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8054/1676/1600/Marionetas%20de%20Dios_edited.1.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;Marionetas de Dios&lt;/span&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; (Novela de 400 páginas) &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La dinastía Báthory, legendaria familia enraizada en los Carpatos, controla las tierras de la Rumania más conocida en el siglo XIII – Valaquia, Moldavia y Transilvania – rigiendo los destinos de sus habitantes con una sanguinaria tiranía. El culto al diablo, con ritos sangrientos, domina todas las esferas del poder, encabezado por Erzsébet Báthory – la Condesa Sangrienta – y aceptado por la práctica totalidad del resto de los integrantes de la cruel familia, a excepción de su sobrino Alessandro Báthory.Vlad Tepes, insigne guerrero e inigualable estadista, quien siglos después inspiraría, injustamente, el personaje central de la novela de Bram Stoker, Drácula, liberará a Alessandro Báthory, treinta años después, del cautiverio al que fuera sometido en el castillo de Bran (Transilvania) por la perversa Erzsébet Báthory, dando lugar al nacimiento de una nueva dinastía Báthory/Batori que recorrerá los momentos y entroncará con los personajes más significativos de la historia de Europa hasta nuestros días. Los descendientes de Alessandro Báthory, siglos después, ayudados por los poderes ocultos que controlan los hilos que mueven el mundo, conseguirán, apoyados en unas justas reclamaciones de derechos dinásticos, colocar a la Unión Europea en estado de dinamitación, y al resto de las principales potencias en situación de guerra latente, la III.Sólo la existencia de un simple documento en poder de un discreto profesor de historia, Raúl Cifuentes, protagonista involuntario, podrá detener la terrible situación que se cierne sobre el futuro de la Unión Europea, y del mundo.A través de este relato apócrifo de la historia de una dinastía europea, aunque influyente poco conocida, y apoyado en hechos y personajes reales, el autor nos adentra en los entresijos de un mundo que, trabajando desde la clandestinidad que permiten las sombras, pone al descubierto el constante peligro al que los “Juan Nadie”, o “Raúl Cifuentes”, es decir la casi totalidad de la humanidad, estamos sometidos por los “dioses” que mueven los hilos del mundo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1B_xzoMMI/AAAAAAAAADo/Wzpfy14CKgg/s1600-h/Portada+Esa+dif%C3%ADcil+convivencia-1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; FLOAT: left; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5038756122054897858" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1B_xzoMMI/AAAAAAAAADo/Wzpfy14CKgg/s200/Portada+Esa+dif%C3%ADcil+convivencia-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Esa difícil convivencia.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; (Novela de 208 páginas. Publicado en 2003).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Divertida parodia de las nuevas situaciones creadas a raíz del acordado cambio de rol en el seno familiar. En clave de humor, ternura e ironía el relato recoge las peripecias de Ernesto y Sophie, sólido matrimonio de clase media alta al más tradicional estilo. Él, empresario de reconocido éxito y, ella, licenciada universitaria, en dique seco, y “brillante” ama de casa, cansados de escucharse los mutuos reproches sobre las bondades de los recíprocos papeles que les ha tocado interpretar en la sociedad en la que se hallan inmersos, deciden aceptar el reto de cambiarlos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1CdhzoMNI/AAAAAAAAADw/bvzDOQP1bxY/s1600-h/Portada+Mar+de+brumas-1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; FLOAT: left; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5038756633156006098" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1CdhzoMNI/AAAAAAAAADw/bvzDOQP1bxY/s200/Portada+Mar+de+brumas-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Mar de brumas. /Más allá de la eterna paz.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; (Novela de 366 páginas. Publicada en 2001).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El noble anciano, más conocido como “el anciano monarca”, ha alcanzado un merecido reconocimiento como intelectual. Camino de su centenario tratará de encontrar la inspiración para la que él considera su última novela. En un vano intento de recordar su pasado, pasará revista a todo lo que ha sido su vida durante casi un siglo. Su intención es alejarse de la realización de un texto autobiográfico. Sin embargo, el “anciano monarca” no podrá evitar verse arrastrado de lleno en un extraño relato en el que se convertirá en el personaje central del mismo. Desde el primer instante en el que inicia el recorrido por las diversas etapas de su pasado, descubrirá horrorizado como este se ha convertido en una terrible nebulosa en donde se confunden la realidad y la ficción, con perturbadora facilidad.Las dificultades a las que debe enfrentarse para poder separar las distintas versiones que en la vida de todo ser humano se desarrollan a lo largo de su existencia – lo que realmente somos y lo que nos hubiera gustado ser – se convierten en un muro infranqueable para él. La confusión en la mente del “anciano monarca”es tal que no logrará separar la realidad de la ficción. Esta última, ayudada por sus deseos y sueños más arraigados en su ser se hará fuerte en su memoria, provocando con ella la aparición y el enfrentamiento de dos personajes contradictorios en sus nacimientos, pero convergentes y semejantes hasta ser confundidos físicamente.El literario relato, esta aderezado con interesantes apuntes de la historia más siniestra y misteriosa de nuestra vieja Europa y de retazos de evocadores y poéticos momentos, desarrollados en diferentes puntos del viejo continente – España, Rumanía, Italia, Rusia y Bélgica- . Con toda seguridad las situaciones en las que nos hemos encontrado muchos de nosotros, en ocasiones sin ser plenamente conscientes de ello, no se diferenciarán demasiado de las que se describen en el presente relato. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1C5hzoMOI/AAAAAAAAAD4/WZRDEuLMCBk/s1600-h/Portada+Con+la+venia+se%C3%B1oria_edited.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; FLOAT: left; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5038757114192343266" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1C5hzoMOI/AAAAAAAAAD4/WZRDEuLMCBk/s200/Portada+Con+la+venia+se%C3%B1oria_edited.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Con la venia, señoría.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; (Novela de 592 páginas. Publicada en 1998).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“Que el cielo exista, aunque mi lugar sea el infierno”. Esta frase, de Jorge Luis Borges, se convierte en el santo y seña de Fermín Santos, protagonista sobre el que gira esta historia, escrita sobre la base de hechos y personajes reales. El autor se adentra en la difícil tarea de encontrar respuestas a las razones que impulsan al protagonista a comportarse de manera dispar y, en ocasiones, distante de sus propias convicciones. Los eternos valores morales sobre la vida y la muerte, directamente enfrentados con valores tan materiales como la propiedad privada y las finanzas bancarias son consolidados mediante la representación del bien y del mal y encarnados, según su juego, en todos y cada uno de los personajes que deambulan, con mayor o menor fortuna, a lo largo de la novela y centrados de manera singular en dos de ellos: Yasmina y Kuya.Tres son los elementos principales que el autor maneja como base de la narración: El Amor, como indiscutible sentimiento capaz de conseguir mover y conmover al ser humano y que este realice lo que por otras motivaciones jamás sería capaz. La justicia, virtud de escaso relieve y concepto desgraciadamente abstracto y que tan fácilmente es hoy desplazado y sustituido por otros valores de intereses, aunque injustos, más deseados por el hombre. La venganza, indiscutible sensación de satisfacción, como compensación de una injusticia mal reparada. Los tres son la piedra angular que dan vida a la presente obra en la que, con toda seguridad, el lector se verá en más de una ocasión claramente reflejado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1DERzoMPI/AAAAAAAAAEA/F96Sudamea4/s1600-h/Portada+La+injusticia+en+Espa%C3%B1a.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; FLOAT: left; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5038757298875937010" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1DERzoMPI/AAAAAAAAAEA/F96Sudamea4/s200/Portada+La+injusticia+en+Espa%C3%B1a.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;La inJusticia en España.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; (Ensayo de 192 páginas. Publicado en 1996).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Se trata de un análisis pragmático, práctico y racional -no jurídico ni técnico - de la traumática situación en la que se encuentra la Administración de la Justicia Española.Esta obra, distanciándose de los espectaculares asuntos judiciales que llamaron, o llaman la atención en cada momento – Banesto; Gal; Filesa; Kio; Gescartera y otros similares – aunque importantes, escasos, racionaliza y sintetiza los graves problemas que aquejan a la Administración de Justicia en España, y perjudican de manera tan ostensible a la totalidad de los españoles, en cuatro grandes defectos: Lenta, cara, ineficaz e irresponsable. Con ella, no se pretende enseñar leyes a nadie. Pero sí ser una contundente denuncia de la caótica situación en que se encuentra; de las razones que los inspiran y de los verdaderos culpables – sus señorías: los magistrados y los jueces – que las generan y las fomentan, sin que ello, necesariamente, signifique mala fe, o prevaricación, sino, el desconocimiento más absoluto e, incluso, la estupidez. Hoy, lamentablemente en los grandes asuntos que nos afectan a todos, hay que tener muy en cuenta, incluso, la inclinación política de estos profesionales. Un juez puede arruinar de por vida a una empresa, a una familia, o a un particular con sus errores, intencionados o no, siendo su riesgo, a lo más, una llamada de atención, una anecdótica sanción y, tal vez, un tirón de oreja. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-113845709256729443?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/113845709256729443/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=113845709256729443&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/113845709256729443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/113845709256729443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2006/07/obras-publicadas-por-el-autor.html' title='OBRAS PUBLICADAS POR EL AUTOR'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Re1G5BzoMTI/AAAAAAAAAEg/TONyG2Lfqhw/s72-c/escanear0002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-5549506327638095910</id><published>2008-11-25T12:14:00.004+02:00</published><updated>2008-11-25T12:32:43.813+02:00</updated><title type='text'>La muerte de Dios.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SSvUFChVEWI/AAAAAAAAAMI/0xQoyKNIYaU/s1600-h/Dios+VI.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5272540971808395618" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 116px; CURSOR: hand; HEIGHT: 116px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SSvUFChVEWI/AAAAAAAAAMI/0xQoyKNIYaU/s400/Dios+VI.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Y por encima aún quedaba Dios.&lt;/em&gt; Miguel Delibes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que el actual inquilino del Planeta Azul recibe una implacable presión de todo cuanto se significa en su inevitable existencia en él.&lt;br /&gt;Esta presión viene ejercida de manera especial por los “mercaderes de valores”, encarnados en esos medios de comunicación incapaces de alejarse jamás de “su verdad”.&lt;br /&gt;El laicismo impuesto desde las más altas esferas del poder, en ocasiones conocido y, casi siempre, oculto en las sombras de la intriga y la manipulación, pero siempre a lomos de un peligroso relativismo, ha conseguido, horadando en el interior del ser humano, minar seriamente sus valores. Especialmente en las jóvenes generaciones.&lt;br /&gt;Aquellos que carentes de valores eternos y creencias solidificadas durante siglos por sus antepasados, hoy son pasto de cualquier burdo vendedor de “ungüentos maravillosos” para todas las dolencias del ser humanos, a excepción de la estupidez.&lt;br /&gt;Soy consciente que para quien cree y se apoya en una corriente de nihilismo positivo, como es mi caso, es difícil de conjugar una inexistente fe en algo divino, con los valores que, generalmente emanados de esa fe, consiguiendo hacer al ser humano algo más soportable para sus semejantes.&lt;br /&gt;Desde que fui capaz de reflexionar, siempre he considerado la existencia de “Dios” como algo vital para el hombre pero, a la vez, puntual en la existencia de este. Naturalmente, me refiero a ese hombre común que vive la religiosidad de manera reposada, sin estridencias. No aquel que la vive de manera profunda e, incluso, rayando en el fanatismo.&lt;br /&gt;Cuando escribí sobre “la inevitable necesidad de Dios en el devenir del ser humano” pretendí subrayar como el hombre, sólido creyente, o no, requería de su presencia, fuera esta desde la óptica de la ciencia más racional, desde la religiosidad más discrecional o, lamentablemente, desde un fundamentalismo destructivo.&lt;br /&gt;Hoy, tiempo después, pese a mi pragmatismo y lejos de la negación del todo, me ratifico en lo escrito, tratando de aclarar lo que para mí supone la idea de “Dios” en la vida de todos nosotros.&lt;br /&gt;Ahora, más que nunca, los planteamientos de Nietzsche cobran un indiscutible valor frente a los ateos que niegan la existencia de Dios. Nietzsche, al proclamar la muerte de Dios, nos lleva directamente a la conclusión de que Dios estaba vivo y el hombre contemporáneo ha sido su asesino.&lt;br /&gt;El sentido común nos hace interpretar las palabras de Nietzsche, evidentemente, en sentido metafórico. De manera que cuando se nos dice asesinado, matado, debemos asumirlo desde el punto de vista espiritual: Dios ha muerto, o lo hemos matado en el mismo instante en que hemos dejado de creer en Él.&lt;br /&gt;Lo que en principio podría resumirse como el final de una creencia religiosa, en pro de un laicismo bienpensante, eso que algunos han dado en llamar el “buenismo”. Pero, la realidad es mucho más cruel.&lt;br /&gt;Si bien hemos de reconocer innumerables errores en la “aplicación” de cualquier religión, de manera especial la cristiana; también, sería justo reconocer que esta se encuentra repleta de valores éticos y morales, que han permitido al ser humano hacer más transitable su paso por este mundo.&lt;br /&gt;Con la muerte o el asesinato de Dios los hombres han asentado un duro golpe a todo el sistema de valores que sostiene la estructura de la cultura occidental/cristiana, dando paso a la máxima expresión del nihilismo negativo. Un nihilismo sin el cual no sería posible la transmutación de los valores, más conocida como la transvaloración.&lt;br /&gt;Sólo así, partiendo de esta situación, es posible entender el comportamiento de “lideres” de toda clase y calaña, de escaso calado social e intelectual, pero no así de una angustiosa presencia.&lt;br /&gt;La carencia de valores que coarten cualquier iniciativa nada recomendable, a lomos del más radical laicismo, nos permite comprender fácilmente la deriva que en el último medio siglo ha llevado a la más lamentable de las degeneraciones a los grandes poderes de los estados y sus instituciones.&lt;br /&gt;Hoy es difícil encontrar, en este Planeta Azul, algún lugar a salvo de la codicia y la putrefacción de quienes han tomado como bandera los “valores” del relativismo, alejándose de cualquier valor, ético o moral, que pueda inquietarles.&lt;br /&gt;Del mismo modo que ocurriera con anteriores civilizaciones, sin esos grandes valores que durante siglos han sido la columna vertebral de la civilización occidental, las posibilidades de sobrevivir son limitadas.&lt;br /&gt;Y no porque desde el exterior se intente, que se intenta, aniquilar la civilización - la cristiana - que más equilibrio y progreso ha aportado al desarrollo del hombre sobre la tierra, como es el caso de nuestro principal antagonista y, pese a lo que se diga, enemigo, el Islam. Baste repasar someramente los datos de que se disponen y las actuaciones de sus líderes, actuales o pasados, para ratificar tal afirmación. Sino porque desde el propio interior se está minando los cimientos que, sin duda, terminarán por hacer caer el edifico completo.&lt;br /&gt;Sólo desde el prisma de un egocentrismo brutal, desprovisto de cualquier valor moral o ético, puede resultar comprensible que el ser humano, apostando por valores con fecha de caducidad, ponga en riesgo su propio bienestar y el futuro de generaciones venideras.&lt;br /&gt;Sé que resulta inútil, casi pueril, apelar a las conciencias de quienes así actúan. Su mal está extremadamente enquistado. Es muy probable que frente a este escrito su irónica sonrisa se ensanche hasta límites insospechados.&lt;br /&gt;Pero no importa. Sólido creyente, o no, como es mi caso, el daño que estos miserables pueden hacer a quienes sostenemos nuestro espíritu sobre valores humanistas, es mínimo.&lt;br /&gt;Al final, terminaremos combatiendo el mal de su enfermedad con sus mismas armas. Como aquellos que manifiestan con angustia que antes de ser ignorados prefieren ser odiados; estos despreciables personajes, que emponzoñan la historia del hombre, ni tan siquiera son dignos del “relativo” desprecio que sus insignificantes figuras nos provocan.&lt;br /&gt;De manera que debemos confiar en que, aún en las peores circunstancias, la figura del hombre “limpio” termine por resaltar sobre estos personajes y sus obscenos comportamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-5549506327638095910?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/5549506327638095910/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=5549506327638095910&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/5549506327638095910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/5549506327638095910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/11/la-muerte-de-dios.html' title='La muerte de Dios.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SSvUFChVEWI/AAAAAAAAAMI/0xQoyKNIYaU/s72-c/Dios+VI.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-403736982576085814</id><published>2008-11-15T12:08:00.000+02:00</published><updated>2009-09-23T18:49:07.796+02:00</updated><title type='text'>Tres destellos de una España en permanente descomposición.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Sbjhb5GCPrI/AAAAAAAAANw/Apb6cH_B89s/s1600-h/Princesa+Letizia+I.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 93px; FLOAT: left; HEIGHT: 124px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312243629782351538" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Sbjhb5GCPrI/AAAAAAAAANw/Apb6cH_B89s/s400/Princesa+Letizia+I.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Todos los pecados tienen su origen en el complejo de inferioridad, que otras veces se llama ambición&lt;/em&gt;. Cesare Pavese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primer destello: Un cuento más de “princesa encantada”…de haberse conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya por delante mi neutro respeto y un nulo interés por la Institución Monárquica, que raya en la indiferencia. Pero he de reconocer que me encuentro gratamente sorprendido por el aspecto que, poco a poco, va tomando la figura y, de manera específica, el rostro de la “princesa” Letizia.&lt;br /&gt;Es evidente que la adoptada princesa no se encontraba cómoda con su anterior aspecto, lo que me obliga a preguntarme si el Príncipe Felipe tampoco lo estaba. De ser así, algo no ha funcionado bien en una relación que parecía creada por las plumas de los hermanos Grimm, de Charles Perrault, o del mismísimo Andersen. Pero, como viene a cuento en los cuentos, eso es harina de otro costal.&lt;br /&gt;Lo que verdaderamente deseaba transmitirles es que la transformación de la “princesa” Letizia está consiguiendo hacérnosla irreconocible. Hay que realizar un gran esfuerzo para reconocerla en las imágenes que en la actualidad se publican de ella. Por favor, tomen fotos anteriores, obtenidas de cualquier viejo telediario, y colóquenlas junto a las que en la actualidad encontraremos en cualquier medio de comunicación. ¡Asombroso! ¿Verdad? Se asemejan como un huevo a una castaña. O al menos es lo que a mi me parece.&lt;br /&gt;Lo cierto es que, por lo general y salvo honrosas excepciones, jamás le presto atención a ese mundo que recogen con profusión las revistas del corazón, popularmente conocidas como del hígado.&lt;br /&gt;Pero en este caso nuestra “bella princesa” ha conseguido llamar mi atención hasta preocuparme seriamente por su salud. Si se molestan en analizarlo mínimamente verán que su evolución es muy similar a la que viviéramos años atrás con el inigualable “rey del pop”, Michael Jackson.&lt;br /&gt;Confío en que, como aquel, no acabe por perder la nariz o, quién sabe, una oreja. Sería una pena que tras del enorme esfuerzo por conseguir tan privilegiada posición, acabara incapacitada para escuchar las clásicas intrigas de la corte, o no poder oler lo que se cocina en palacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo destello: Esa “cosa” llamada Justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observo como en los últimos meses va aumentando la cólera del ciudadano contra la Administración de Justicia Española, y me pregunto ¿por qué ahora?&lt;br /&gt;¿Qué está sucediendo en nuestra Administración de Justicia que no haya sucedido durante décadas? ¿Tal vez la politización? Desde cualquier perspectiva: eficacia, modos, métodos de trabajo y comprensión de sus protagonistas, es y ha sido un desastre.&lt;br /&gt;Todos sabemos que sus “señorías” siempre han sido seres de otra galaxia, señalados, según ellos, por el dedo divino de no se sabe bien qué “dios”.&lt;br /&gt;Pero la cosa viene de lejos. Ya en 1995 me vi en la necesidad de escribir un libro sobre la comatosa situación de esta Administración de Justicia titulado “La inJusticia en España”.&lt;br /&gt;Difícil de resumir cuanto en el libro se dice, pero si constatar los cuatro grandes males, o defectos de nuestra imprescindible institución: lenta, cara, ineficaz e irresponsable.&lt;br /&gt;Inútil extenderse en lo de “lenta”. Dudo que haya alguien que no lo haya sufrido en sus propias carnes. En cuanto a lo de “cara”, traten de llevar a buen puerto cualquier pleito limitado de recursos, y después me cuentan. Si nos referimos a lo de “ineficaz”, no conozco a nadie que después de una larga espera pueda decir algo positivo de la sentencia. Si es que ha sido capaz de entenderla en el farragoso lenguaje de los jueces. Y sobre lo de “irresponsable”. ¿Conocen algún juez que, previa emisión de una sentencia equivocada, rectificada por instancias superiores, haya sido sancionado, haciéndole responsable de los daños causados a las partes? Y todo ello, contrastando con el enorme y peligroso poder que emana de su cargo.&lt;br /&gt;Un juez puede tomar decisiones equivocadas que afecten de manera negativa la vida y hacienda de las personas sin que ello conlleve, pese al error, responsabilidad alguna para él.&lt;br /&gt;Si para colmo nos tropezamos en el camino con sujetos como el juez Garzón, la situación, además de dramática, se convierte en un esperpento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercer destello: ¿Qué hemos hecho para merecer esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos días me encuentro inmerso en plena lectura de la que, creo, es la última novela publicada por el escritor mejicano y premio Cervantes, Carlos Fuentes. Relato de sorprendente y original inicio; a ratos delicioso, cuando de realismo, en el que te reconoces, se trata; a ratos complejo, cuando se imponen las reflexiones íntimas de sus protagonistas; a ratos desconcertante en extremo cuando el relato es controlado, desde otro mundo, por un alma en suspensión. Pero siempre sugerente y atractivo, como, por lo general, corresponde a la prosa de mi colega Carlos Fuentes.&lt;br /&gt;Excuso decirles los placenteros momentos que la obra me está ofreciendo. Pero, en honor a la verdad, debo confesarles que la razón que me ha invitado a hablarles del libro es un corto párrafo en el que, con la maestría del buen escritor, Carlos Fuentes resume la que, presumo, es su opinión sobre la clase política. Como es de suponer, nada edificante para esta.&lt;br /&gt;En numerosas ocasiones he definido con toda claridad lo que pienso de esta casta, en la que, sin duda, de tarde en tarde aparece alguno “bueno” que, naturalmente, acabará devorado por la camada, o transmutado en un converso.&lt;br /&gt;Por ello me sorprende que cuantas personas, como el propio Carlos Fuentes, plasma en el relato - los personajes, Jericó y Josué, reconociendo su escaso talento para cualquier actividad deciden dedicarse a la política como última y mejor opción para prosperar (¿o será medrar?) - levanten en más ocasiones su autorizada voz para denunciar a estos personajes que, siendo en su mayoría indigentes intelectuales, se convierten, por mor de un voto raramente reflexionado, en dirigentes de nuestras vidas.&lt;br /&gt;Bien es cierto que, por otro lado, resulta complicado encontrar una solución al problema. ¿Será este realmente el castigo del que nos habla la Biblia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-403736982576085814?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/403736982576085814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=403736982576085814&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/403736982576085814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/403736982576085814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/03/tres-destellos-de-una-espana-en.html' title='Tres destellos de una España en permanente descomposición.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/Sbjhb5GCPrI/AAAAAAAAANw/Apb6cH_B89s/s72-c/Princesa+Letizia+I.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-4355788952007087172</id><published>2008-11-08T18:39:00.003+02:00</published><updated>2008-11-08T18:43:18.474+02:00</updated><title type='text'>El “dios” de las matemáticas vs las matemáticas de Dios.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SRXBZs0q9vI/AAAAAAAAALM/IRS8zJD9nLU/s1600-h/Dios+III.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5266327986552633074" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 122px; CURSOR: hand; HEIGHT: 106px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SRXBZs0q9vI/AAAAAAAAALM/IRS8zJD9nLU/s400/Dios+III.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;La existencia de Dios debe tenerse en mi espíritu por tan cierta como las verdades de las matemáticas que no contemplan otra cosa que números y figuras.&lt;/em&gt; René Descarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos tiempo tuve la oportunidad de leer una información en la que se nos contaba que el sacerdote Michael Séller, profesor en la Universidad de Cracovia, le había sido concedido el más importante premio académico del mundo - 1.069.000,- euros, por un trabajo científico en el que demostraba “matemáticamente” la existencia de Dios.&lt;br /&gt;Al parecer, el insigne profesor, utilizando las matemáticas, materia que junto con la metafísica domina a la perfección, era - y es – capaz de explicar cualquier razonable incógnita, por incomprensible o extraordinaria que esta pudiera parecer, utilizando el cálculo matemático.&lt;br /&gt;No seré yo quien cuestione tales cualidades y aún menos lo que con ellas pudiera ser capaz de hacer el sacerdote teólogo. Entre otras muchas razones, porque he de confesar mi absoluto desconocimiento de materia tan compleja como las matemáticas exactas.&lt;br /&gt;Lo más cerca que estuve de la “perfección” en esta materia fue cuando, con enormes dificultades, tuve que asimilar conceptos tan extraños, para un hombre de letras, como son los logaritmos y las tablas trigonométricas. Cuestión aparte es la más fácil comprensión, por absurdo que pueda parecer, de los conceptos que entrañan la Teología y la Filosofía.&lt;br /&gt;Sabido es que las ciencias, a través de números, formulas y análogos, han de aprenderse a base de trabajo, y largas horas de estudio. Aquello que nuestros abuelos llamaban “el clavarse de codos”. No hay otra posibilidad.&lt;br /&gt;No sucede así con aquellas otras ciencias que pertenecen al ámbito del mundo interior de todo ser humano. Bien es cierto que en la profundización de tales ciencias se requiere una reflexión que precisa de un tiempo que, por lo general, no estamos dispuestos a emplear o, sencillamente, no disponemos. Pero, sin duda alguna, con su metódico estudio, como sucede con cualquiera de las otras ciencias, se puede alcanzar cotas muy estimables de su dominio.&lt;br /&gt;Pero no es menos cierto que su conocimiento, e incluso su dominio, no depende tanto de la cantidad de libros que puedas “engullir” durante su estudio, en textos que recojan el pensamiento de otros seres humanos. Dependerá, más bien, de la sabiduría interior que liderada por el sentido común anida en cada uno de nosotros.&lt;br /&gt;Por eso, a mi entender, ha de resultar sumamente complejo que un concepto tan metafísico como la existencia de Dios se pueda resumir en un bloque de pragmáticas formulas matemáticas.&lt;br /&gt;Si partimos de la base que la existencia de Dios/dioses y, por añadidura, su plasmación, se debe más a la necesidad del ser humano de crear iconos que justifiquen sus dudas y temores existenciales, llegaremos a la conclusión de que antes de que las matemáticas dominaran el universo de los hombres, estos, colocando cualquier objeto fetichista, incluso una simple piedra con ciertos matices de originalidad, se entregaban a su adoración para dirigir sus plegarias, hacer sus peticiones o, simplemente, realizar sus agradecimientos.&lt;br /&gt;No debería olvidar el padre Michael Séller que si bien las culturas actualmente dominantes han conseguido imponer sus religiones, desterrando todas aquellas otras que, como soporte anímico/espiritual, profesaban, o profesan otras civilizaciones, estas fueron capaces de promocionar, con indiscutible éxito, más de un dios.&lt;br /&gt;Dios me libre de cuestionar la capacidad matemática del insigne personaje. Pero tengo serias dudas, como las de – creo - San Agustín, cuando, en la playa, encontró al niño intentando introducir el agua del mar en un pequeño agujero. Me resulta francamente difícil aceptar que las infinitas maneras de interpretar la existencia de Dios puedan resumirse en formulas matemáticas.&lt;br /&gt;Bien es cierto, y no me cansaré de repetirlo a cuantos tienen a bien escucharlo, o escribirlo en cuantas ocasiones se me han presentado, que las matemáticas impregnan plenamente la vida del ser humano y, por extensión, al universo completo. No hay una sola cosa en él que no esté regida por las leyes matemáticas.&lt;br /&gt;De lo que puede deducirse, sin necesidad de convertir a Dios en una formula matemática, que el universo en sí mismo es la personificación de Dios: ¡Él es Dios! Tal vez, por ello, se pueda alcanzar la idea, incluso confundirla, de que lo uno conlleva a lo otro, y viceversa.&lt;br /&gt;El insigne profesor, apoyado en su tesis, se hace una pregunta en la que, al parecer, trata de sintetizarla: ¿Por qué existe algo en vez de no existir la nada?&lt;br /&gt;Para mí, la respuesta es razonablemente sencilla. Porque la nada absoluta, como tal, no existe ya que, en si misma, es algo. Si no fuera así, ni tan siquiera las reflexiones sobre su existencia o inexistencia, incluidas las del profesor Michael Séller, tendrían cabida en ella.&lt;br /&gt;De ahí que podamos entender que el concepto de la perfección nos lleve directamente a la nada. Porque, de existir esta, eso sería la nada: la perfección. Y, tal vez, por extensión, Dios.&lt;br /&gt;Soy cristiano - por afiliación administrativa – no practicante. Pero convencido de que lejos del fanatismo que cualquier religión pueda infundir, considero imprescindible, vital, la asunción de esta filiación como un hecho irrenunciable, enraizado en lo más profundo de la cultura a la que pertenezco.&lt;br /&gt;Ello me permite exponer, sin renunciar a mis raíces pero marginando el aspecto fanático que toda religión conlleva, que Dios, desde la perspectiva científica, es un todo global y, a la vez, algo intangible. Es la plenitud y la nada. En ese caso es posible que las matemáticas tengan algo, o mucho que decir.&lt;br /&gt;Pero ese Dios, esos dioses que durante toda su vida buscan, necesitan, reclaman y adoran los seres humanos, se encuentran en lo más profundo de las creencias, de la religiosidad, de la sensibilidad de sus sentimientos y de la interpretación que de sus propias sensaciones obtenga, sin que en ello exista la más pequeña posibilidad de cuantificarlo numéricamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-4355788952007087172?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/4355788952007087172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=4355788952007087172&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/4355788952007087172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/4355788952007087172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/11/el-dios-de-las-matemticas-vs-las.html' title='El “dios” de las matemáticas vs las matemáticas de Dios.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SRXBZs0q9vI/AAAAAAAAALM/IRS8zJD9nLU/s72-c/Dios+III.bmp' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-4522691072699533222</id><published>2008-10-24T17:27:00.002+02:00</published><updated>2008-10-24T17:30:24.673+02:00</updated><title type='text'>Negarnos la verdad de una realidad incontestable.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SQHp4tpwL8I/AAAAAAAAAK8/kKEhKaEH4fk/s1600-h/parlamento_01.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260743000282116034" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SQHp4tpwL8I/AAAAAAAAAK8/kKEhKaEH4fk/s400/parlamento_01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La conciencia no puede estar equivocada. Alfred de Vigny.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace algún tiempo, más del deseable, me encuentro terriblemente desconcertado. Escarbo entre las neuronas de mi cerebro y vago por el interior de mi alma en busca de respuestas que consigan tranquilizar el desasosiego que me invade.&lt;br /&gt;Repasando con detenimiento mi vida actual, no logro encontrar nada que pudiera justificar semejante estado de ánimo. Todo en ella, aparentemente, está en el ordenado equilibrio universal. Gozo de una situación, casi, envidiable.&lt;br /&gt;En el espectro intelectual, mantengo viva cada mañana la creatividad que me permite recoger mis vivencias diarias, para verterlas sobre el papel. La satisfacción es inmensa. Creo, a diferencia de otras muchas personas, que soy un privilegiado por tener la oportunidad, a través de mis textos, de vivir más, y más profundamente.&lt;br /&gt;Me gustaría darle las gracias a ese Dios al que una gran mayoría de ciudadanos de este mundo, en cualesquiera de las religiones que profesan, se dirigen cuando lo necesitan o, como en mi caso, deciden agradecerle los favores. Lamentablemente, en lo que afecta a los valores que sostienen sólidamente a los creyentes, tengo una concepción muy personal de “dios”.&lt;br /&gt;En lo que se refiere a la salud, debo agradecer a la madre naturaleza su generosidad para conmigo. Me aproximo a grandes zancadas, como si calzara las botas de siete leguas del cuento, a los sesenta años, en una plenitud física fuera de toda lógica. Aunque debo confesar que continúo sin poder asumir al “señor mayor” que todas las mañanas aparece frente a mi, en el espejo del cuarto de baño. Su insistencia, sin que consiga exasperarme, viene resultando bastante cargante.&lt;br /&gt;Pero dejando al margen a quien vulgarmente denominaríamos, por sus constantes e innecesarias apariciones, como un “coñazo”, pocas cosas son las que puedan perturbarme y a las que me vea obligado a renunciar, o que me impida continuar con la misma actividad diaria de cuando tenía veinticinco años.&lt;br /&gt;En el deporte, actividad imprescindible para mi buen estado, no sólo físico sino anímico, mantengo un ritmo diario casi endiablado. Mis rivales son, por lo común, la mitad de “viejos” que yo y, pese a ello, estoy en un más que razonable promedio de buenos resultados.&lt;br /&gt;En lo afectivo y familiar, después de haber superado con grandes dificultades una dolorosa, y al parecer inevitable, separación de unos hijos a los que adoraba, he podido reconstruir, yo diría que de manera inusualmente fácil, gracias a una excepcional mujer, un nuevo núcleo familiar en el que el amor y la salud son su principal patrimonio. Mis seis – nuevos – hijos suponen un equilibrio emocional de proporciones incalculables. Mi esposa es el decisivo complemento a todo mi/nuestro universo. Imposible concebir la vida sin ella.&lt;br /&gt;En la vertiente económica, como diría un castizo - “sin que los duros nos salgan por las orejas” – mi balanza de pagos se encuentra razonablemente equilibrada. Incluso, puedo alcanzar determinados caprichos que les están vedados a la mayoría de mis semejantes.&lt;br /&gt;En resumen, puedes, o pareces poder, tenerlo todo: En lo físico, una situación innecesariamente superable; en lo afectivo, pleno al quince con sobredosis de verdadero amor; en lo económico, obligaciones deseadas, con posibilidades de ser resueltas sin grandes traumas.&lt;br /&gt;Y pese a ello, algo no acaba de funcionar bien en mi estado anímico. ¿Por qué no consigo disfrutar plenamente de un momento como este? De manera que ¿cómo no desesperarse ante una situación tan anacrónica?&lt;br /&gt;Únicamente razones externas pueden ser las causantes de mis males. Así que, decidido a dar con ellas, me encomendé a los grandes filósofos de nuestra cultura para ver si entre las páginas de sus siempre reconfortantes escritos lograba encontrar las causas, y por ende el consejo que me permitiera resolver el enigma.&lt;br /&gt;No fue una mala decisión pues, finalmente, encontré lo que buscaba. O eso creo. Se me resumió en cuatro palabras que abarcan otros tantos conceptos: apatía, indolencia y la más importante, vergüenza. Todos ellos aglutinados en “ese algo” que conocemos como conciencia. Hay quien tiene la habilidad de hacer converger todas ellas en lo que se conoce como “el mal del relativismo”.&lt;br /&gt;Observando cuanto acontece a mi alrededor, lo que veo logra provocarme fuertes arcadas, antesala del vómito. No logro comprender a mis compatriotas – los españoles - y por extensión al resto del mundo conocido como “primer mundo”.&lt;br /&gt;Resulta difícil aceptar como los grupos de poder - políticos, jueces, instituciones estatales, y ese sin fin de gentes pegadas a las doloridas espaldas del votante/contribuyente - que deberían ser el ejemplo y la salvaguarda del resto de los ciudadanos, ofenden constantemente la inteligencia de estos. Estamos dando vida, crédito casi ilimitado a quienes han convertido el ejercicio de estas actividades en algo deleznable, socavando los cimientos de las instituciones que soportan el edificio constitucional.&lt;br /&gt;Bien es cierto que, aprovechando la excepcional situación personal y familiar que líneas más arriba les exponía, podría dejarme mecer o, como diría un “modelno”, pasar de todo. Probablemente sería lo más fácil y, desde luego, lo más cómodo.&lt;br /&gt;Pero no es posible. Eso me llevaría a sumergirme de lleno en la primera palabra rescatada de los textos filosóficos: la indolencia. Ello, irremisiblemente, me permitiría desembarcar con facilidad en otra de las palabras: la apatía.&lt;br /&gt;Pero ambas palabras no logro encontrarlas en mi diccionario particular. Tal vez sea porque ambas chocan de manera frontal, hasta desaparecer eclipsadas, por la conciencia. Y, desde la perspectiva intelectual, con mi inteligencia natural.&lt;br /&gt;Puede que en ambos casos no mucha, pero sin duda suficiente para no poder soportar los constantes ataques de los que somos objeto a diario los ciudadanos “normales”.&lt;br /&gt;Estoy seguro de que habrá más de un lector que se preguntará por qué no dejo de quejarme y criticar, y poniéndome manos a la obra participo en esa “carnicería” intelectual.&lt;br /&gt;La alternativa es aún menos seductora. Si malo es permanecer a prudente distancia del putrefacto núcleo, resulta aún peor introducirse en su interior – lo digo con conocimiento de causa – para revolcarse en la podredumbre que domina en la actualidad las actividades jurídicas, institucionales y, controlando todo ello, la política. Sé, perfectamente, que mi estómago no lo soportaría.&lt;br /&gt;De manera que aquí nos encontramos. Enfangados hasta el cuello por culpa de quienes deberían ser nuestros adalides, nuestros espejos en los que poder mirarnos y, lo más grave, controlados por nuestras conciencias en dura lucha interior que, como en mi caso, no te permite ser todo lo feliz que pudieras.&lt;br /&gt;Vivimos un mundo en el que la única opción razonable, aunque no plausible, es recluirte con los tuyos en tu pequeña parcela y cerrando los ojos hacer la “vista gorda” – valiente contradicción – para no tomar decisiones que pudieran acarrearte mayores consecuencias.&lt;br /&gt;Finalmente, la conclusión es muy simple: ¿hasta dónde la inteligencia de un hombre puede ser ofendida, para que su conciencia le autorice a traspasar los límites de la indolencia y la apatía, y optar por opciones que le obligarían ha realizar gestos o actos, seguramente, no recomendables?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-4522691072699533222?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/4522691072699533222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=4522691072699533222&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/4522691072699533222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/4522691072699533222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/10/negarnos-la-verdad-de-una-realidad.html' title='Negarnos la verdad de una realidad incontestable.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SQHp4tpwL8I/AAAAAAAAAK8/kKEhKaEH4fk/s72-c/parlamento_01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-150306090168364206</id><published>2008-10-24T12:34:00.000+02:00</published><updated>2009-09-21T17:09:10.583+02:00</updated><title type='text'>Chávez: Mismos miserables, iguales métodos, evidentes resultados.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SZvlL6IvR-I/AAAAAAAAANY/A9wdqoyxzQI/s1600-h/Chavez.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 126px; FLOAT: left; HEIGHT: 98px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304084978906122210" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SZvlL6IvR-I/AAAAAAAAANY/A9wdqoyxzQI/s400/Chavez.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;¡Pueblo! Despiértate en la esperanza.&lt;/em&gt; Gracchus Babeuf.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo como norma evitar escribir textos, o emitir opiniones sobre asuntos o temas de los que apenas tenga conocimiento.&lt;br /&gt;Creo, por respeto a uno mismo, que es mejor dejar el espacio a quienes puedan aportar, por sus conocimientos y experiencias, un máximo de claridad. Ello, pese a que en ocasiones, aunque de manera indirecta, pueda disponer de los mínimos parámetros que permiten juzgar una situación de manera razonable, para obtener una conclusión muy cercana a la realidad vivida por los denunciantes de una injusticia.&lt;br /&gt;Durante mucho tiempo, tanto como para terminar conociendo bien el “talante” que destilan los actuales líderes populistas de unas izquierdas iberoamericanas, conscientemente perdidos en sus locas miserias, incluida la propia España, he preferido mantenerme como mero espectador de cualquier otro punto de atención que no fuera esta última.&lt;br /&gt;Pero he de confesar que cada vez me resulta más difícil abstraerme, ni tan siquiera por la facilidad que permite la distancia, de determinadas situaciones que requieren una permanente denuncia.&lt;br /&gt;Hace algunos meses, más concretamente el pasado septiembre, motivado por la implantación en España de la asignatura ¿académica? &lt;em&gt;Educación para la ciudadanía,&lt;/em&gt; redacté un texto, publicado en este mismo espacio, con la pretensión de denunciar la aberrante asignatura; a la vez que, enterado del aterrador proyecto del ínclito Chávez, en Venezuela, que pretendía, ignoro si lo ha conseguido, mantener bajo la tutela del estado a todos los jóvenes menores de 20 años. Mi intención, naturalmente, fue llamar la atención de la opinión pública, en la medida de mis posibilidades.&lt;br /&gt;Creo que esa fue una de las escasas ocasiones en que me acerqué a un asunto alejado de lo que habitualmente soy capaz de analizar. Doctores tiene la iglesia, decía el clásico.&lt;br /&gt;Sin embargo, de nuevo, motivado por excesos de políticos que, sin que nadie se lo demande, salvo sus incondicionales en el medrar a costa del ciudadano, pretenden “salvar nuestro futuro”, me siento en la obligación de esgrimir mi pluma con el único objetivo de ponerme al lado de esa Venezuela, que tanto me recuerda a mi querida isla de La Palma – en ella nació una de mis hijas – que lucha por normalizar una situación política que el Comandante Chávez, con sus desquiciados sueños de grandeza, ha desvirtuado de manera inmoral.&lt;br /&gt;Entre sus últimas pretensiones, la de cambiar las reglas del juego para mantenerse de por vida en el poder, rayan en la locura. Nadie está legitimado, aún menos nuestro ínclito personaje – baste recordar su historial de dictadura y violencia - para ambicionar semejante aberración. Ni tan siquiera en el caso de que exista una desorientada mayoría que lo demandara.&lt;br /&gt;En democracia la alternancia es primordial. Como decía Lord Acton: &lt;em&gt;"El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente. Los “grandes” hombres son casi siempre malas personas". &lt;/em&gt;El entrecomillado de grandes es mío.&lt;br /&gt;De manera que si “nuestro comandante” tuviera un mínimo de dignidad, que por sus actos lo dudo, debería ser el primero en replantearse seriamente su continuidad. Aunque soy consciente de que eso es lo mismo que pedirle peras al olmo.&lt;br /&gt;Históricamente son demasiados los actos que provocan una total desconfianza sobre este personaje, difícil de superar. Aunque en una amplia escala de sus valores, basta citar algunos de las últimos, como lamentable ejemplo de lo que no debería ser jamás un dirigente político: mirar hacia otro lado cuando se están produciendo ataques a las sinagogas judías, mientras presume de su sólida alianza con Irán; ordenar la inmediata expulsión del territorio venezolano, del eurodiputado español Luis Herrero, en una clara confirmación de un talante dictatorial que no tolera opinión contraria alguna, o conseguir con toda clase de artimañas el beneplácito de una mayoría minoritaria para perpetuarse en el poder.&lt;br /&gt;Ello, ilustra de manera perfecta el comportamiento de este personaje, mitad de opereta mitad de terror, pero tremendamente peligroso para Venezuela, y no menos para el resto del mundo.&lt;br /&gt;Sé que será difícil, pero desde la humildad de estas solidarias líneas animo a todos los venezolanos de bien, que traten de no bajar la guardia, aceptando los hechos como consumados. Es tópico, si. Pero la esperanza es lo último que se debe perder. O mejor, quizás, no perderla jamás. De otro modo, la vida tendría poco sentido.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-150306090168364206?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/150306090168364206/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=150306090168364206&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/150306090168364206'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/150306090168364206'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/02/chavez-mismos-miserables-iguales.html' title='Chávez: Mismos miserables, iguales métodos, evidentes resultados.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SZvlL6IvR-I/AAAAAAAAANY/A9wdqoyxzQI/s72-c/Chavez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-1408275065187011154</id><published>2008-10-24T11:40:00.000+02:00</published><updated>2009-07-03T19:25:32.989+02:00</updated><title type='text'>La crisis de unos pocos, el drama de muchos.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SSE_RAE36CI/AAAAAAAAAL4/f4Rjsiih7qE/s1600-h/Crisis,+pobreza.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 182px; FLOAT: left; HEIGHT: 116px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5269562600310958114" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SSE_RAE36CI/AAAAAAAAAL4/f4Rjsiih7qE/s400/Crisis,+pobreza.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Yo no sé si soy un estadista. Lo que si es cierto es que, de la política, lo que me interesa es mandar.&lt;/em&gt; Manuel Azaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la conciencia del político supera las coordenadas de un razonable comportamiento, que en su caso, a tenor de las experiencias esta es, sin duda, de una gran elasticidad, se provocan situaciones como la que estamos atravesando en esta crisis llamada, parodiando aquella de la guerra de Irak, “la madre de todas las crisis” económico-financieras.&lt;br /&gt;Bien es cierto que tratándose de personajes, por lo general, perversos, siniestros y, si son inteligentes, maquiavélicos, en síntesis, poco fiables; no es difícil llegar a la conclusión de que toquen lo que toquen, o se acerquen a lo que se acerquen, siempre correremos el riesgo de que provoquen una catástrofe.&lt;br /&gt;Son tantos y tan conocidos los ejemplos que ilustrarían esta afirmación que resultaría una pérdida de tiempo, por repetitiva, el enumerar algunos. Sin duda, por su brevedad, resultaría más rentable enumerar aquellos pocos que sí merecieron, o merecen, nuestro respeto. ¡Son tan escasos!&lt;br /&gt;De manera que nos ceñiremos a los que, por el momento, han provocado la última crisis financiera que nos está devorando, además de los ahorros de toda una vida, la tranquilidad que, se le suponía, debería garantizar una sociedad llamada del bienestar.&lt;br /&gt;Algunos hombres de bien, como siempre, en su ingenuidad, habían llegado a convencerse de que, pese a la falta de formación intelectual y académica y en algunos casos de cerebro, de nuestros políticos, desde la inmejorable posición en la que se encuentran, cuanto menos serían capaces de proteger aquellos intereses que les permiten obtener tan altas plusvalías. Naturalmente, por extensión, también a los mortales que les dotamos de tales privilegios.&lt;br /&gt;Pero, tan siquiera en una situación tan excepcional han sido incapaces, una vez más, de no traspasar la línea entre lo lícito y lo ilícito.&lt;br /&gt;De manera que cuando la terrible realidad financiera nos acosa día a día, manifestándose como un volcán en erupción a punto de estallar, todo lo que se les ocurre a nuestros “inteligentes políticos” es disponer del dinero de todos y cada uno de los ciudadanos, provenientes de los impuestos que pagamos, para sacar de la más repugnante de las excrecencias a sus amigos y socios políticos, en el poder.&lt;br /&gt;Porque el resultado de esa decisión, sorprendentemente tomada por gobiernos de antagónicas ideologías, lo cual confirma la sospecha de que un político es ante todo, eso, un político, no podrán beneficiar más que aquellos que inmersos en la especulación financiera más cruda han obtenido durante años pingues beneficios.&lt;br /&gt;Beneficios que, sin duda, no reintegraran jamás a las arcas de los damnificados, al encontrarse estos esfumados, diversificados en los más variados bienes de consumo como suntuosas casas, espléndidos automóviles, cuadros y piezas de arte. Y todo ello aderezado con un tren de vida más que exigente en el lujo y la exhibición.&lt;br /&gt;Aunque con esta medida quieran hacernos creer que, en realidad, se trata de proteger los intereses de los más perjudicados, los impositores de sus escasos fondos en cualquiera de las alternativas financieras que en su momento les fueron sugeridas, la realidad se nos muestra, si cabe, aún más cruel.&lt;br /&gt;Es difícil de entender que tanto en cuanto los pequeños inversores perjudicados, a lo más que puedan aspirar es a perder lo menos posible de esos pequeños ahorros, invertidos en las cuentas de los “grandes cerebros” de la especulación financiera; estos, por lo que se vislumbra, no tendrán responsabilidad ni obligación alguna de justificar las fortunas acumuladas durante años de salvaje especulación y mala gestión.&lt;br /&gt;De nuevo, no logramos entender las decisiones de estos siniestros personajes –los políticos- que jugando con lo que no es suyo, disponen a su antojo y con toda naturalidad –yo diría que incluso impunidad – para proteger los intereses de una minoría, paradójicamente, culpable del desastre en primera persona.&lt;br /&gt;Provengo de la clase empresarial, en la que “milité” durante más de treinta años, por lo que me siento plenamente capacitado y autorizado para emitir opiniones que, por otro lado, están en el ánimo del empresario “de verdad”; aquel que vive su vocación y su empresa a pie de obra. No de aquel otro, el financiero, que jugando con el dinero de los demás, jamás ha sentido el vértigo del riesgo empresarial, ni el temor de la puesta en marcha de una iniciativa empresarial.&lt;br /&gt;De manera que cimentado en esas premisas y acostumbrado a pasar de la ruina a la opulencia, y viceversa, en función de la marcha de las empresas creadas, no puedo estar de acuerdo en que “papá estado”, con el dinero de todos los contribuyentes, acuda a socorrer a aquellos que, con toda seguridad dispondrán de un sólido patrimonio, obtenido de la especulación, sino de la malversación de aquellos capitales prestados por el empresariado “normal” o, aún más lamentable, del hombre de la calle.&lt;br /&gt;Soy consciente de que, para la mayoría de los previsibles, sino ya, perjudicados por esta terrible crisis, que no ha hecho más que iniciar su caminar, lo que voy a decir a continuación es un sacrilegio. Pero los gobiernos implicados deberían dejar que el curso de los acontecimientos se desarrollara de manera natural, y no inyectando dinero, insisto, del contribuyente, en apoyo de estas empresas financieras.&lt;br /&gt;Puede que las dificultades fueran muchas, pero al menos conseguiríamos, en una selección natural, que los más sólidos soportaran la crisis y cimentaran una verdadera reactivación con futuro.&lt;br /&gt;De otro modo, con las decisiones a poner en práctica por los estados “proteccionistas”, sólo se conseguirá, repito, con el dinero del contribuyente - al menos en lo que a España se refiere - que el dinero se canalice por oscuros canales de manera que, al final, este no llegue jamás al verdadero necesitado, y menos aún a quien utilizándolo de manera adecuada pudiera provocar una reactivación positiva.&lt;br /&gt;Por otro lado, en el caso especial de España, la maniobra se puede calificar de descabelladamente fraudulenta. El “señor” Zapatero, ¡cómo no!, pretende, literalmente, endosar la nada despreciable cifra de ¡ciento cincuenta mil millones de euros!, a las entidades financieras en “dificultades”, sin necesidad, dicen que para evitar su estigmatización, de dar a conocer sus nombres.&lt;br /&gt;La mayor parte de estas entidades en “dificultades” son gestionadas por los propios políticos a través de las entidades financieras existentes en sus comunidades autónomas.&lt;br /&gt;Pero si impresentable resulta tal situación, peor es recordar que esas mismas entidades, para conceder un miserable crédito de 10.000,- euros, han sido, y son, capaces de pedir garantías por valores que superen cuatro o cinco veces lo solicitado. Amén de la firma de cuantos garantes sean posibles comprometer.&lt;br /&gt;No es de extrañar que al común de los mortales esta situación, además de un desánimo infinito, acabe por provocarle interminables arcadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-1408275065187011154?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/1408275065187011154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=1408275065187011154&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/1408275065187011154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/1408275065187011154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/11/la-crisis-de-unos-pocos-el-drama-de.html' title='La crisis de unos pocos, el drama de muchos.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SSE_RAE36CI/AAAAAAAAAL4/f4Rjsiih7qE/s72-c/Crisis,+pobreza.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-5483182550392310436</id><published>2008-09-08T21:00:00.002+02:00</published><updated>2008-09-08T21:12:18.977+02:00</updated><title type='text'>¿Tiene límites la estupidez?</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SMV4Z3Gd0UI/AAAAAAAAAIM/2B1hc_RZOtA/s1600-h/Zapatero+y+Garz%C3%B3n.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt; &lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SMV49yiGAnI/AAAAAAAAAIU/FwFlsRTn4tE/s1600-h/Zapatero+y+Garz%C3%B3n.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img ad="true" border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SMV49yiGAnI/AAAAAAAAAIU/H2Od4Z76IbE/s400-R/Zapatero+y+Garz%C3%B3n.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano.&lt;/em&gt; Frederich von Schiller. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;No tenía ningún deseo de volver a plasmar en estas páginas texto alguno que dejara entrever la decepción que, el incomprensible comportamiento de una mayoría de mis compatriotas, viene provocando en mi estado de ánimo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Les aseguro que estaba dispuesto, definitivamente, a abandonar las “armas literarias” con las que todos estos años he venido en defender la presumible inteligencia de los españoles, frente al abuso de sus “dirigentes”. Sean estos de la adscripción, o tendencia social que sean. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Soy consciente de que hay momentos en que el devenir de los acontecimientos hace inevitable determinadas situaciones de compleja solución. Pero lo que parece determinantemente estúpido es la facilidad, la maestría que demostramos los indígenas de la maltratada piel de toro para crear/aceptar problemas donde no los había.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Ignoro si las razones son endémicamente inevitables. Si estas se encuentran en lo más profundo de las raíces de nuestra raza, o es, quizás, justamente lo contrario, la terrible mezcla de la que estamos forjados la que hace que nuestro comportamiento sea tan diferente al de el resto de los europeos, por poner un ejemplo cercano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Bastaría con darse una vuelta por la Europa más convencional, para que el españolito de a pie, simplemente observando las infraestructuras y arquitectura de las ciudades más populares, pudiera deducir donde se forjan la mayoría de esas grandes diferencias de personalidad, de carácter y económicas. En ellas podrán comprobar como una gran parte de lo creado, en algunos casos hace cientos de años, se utilizan, mejorado puntualmente, de manera habitual y permanece inalterable en el tiempo, sin que ello implique menoscabo de la calidad de vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;De manera que, entre otros muchos ejemplos, ello conlleva un elevado nivel de vida, siempre por encima de la media española, al no tener los elevados costos que la peculiar manera de vivir los españoles, con una constante evolución y transformación de nuestro medio, en demasiadas ocasiones innecesaria, , nos imponemos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Con esa innecesaria intención de estar en la vanguardia de la “progresía”, no confundir con el progreso, las interminables barrabasadas realizadas por el “señor” Rodríguez Zapatero, con la inestimable colaboración de sus diferentes ejecutivos; aderezadas por las “garzonadas” de incalificables personajes como el “señor” Garzón, ha conseguido perturbar de manera seria los cerebros del español bienpensante, logrando que este ya no entienda nada. O, lo que es peor, lo entienda como lo que realmente es: una burda estafa a los votantes y un deplorable atentado a las inteligencia de los españoles. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Desde que el inquilino de la Moncloa alcanzó el poder en circunstancias nada aclaradas, no ha dejado de mentir ni engañar- a quién así se lo ha permitido, naturalmente- en ningún momento. Por no irnos demasiado lejos con los innumerables embustes y engaños realizados por el “lobby” del “señor” Rodríguez Zapatero, baste recordar alguno de los últimos: la absoluta negación, traspasando los límites de la irresponsabilidad, de una crisis económica a todas luces manifiesta, que se agrava por momentos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Y ante esa disyuntiva, como siempre, para intentar ocultar, que no resolver o hacer desaparecer el problema, las burdas maniobras hartamente conocidas: levantar expectación, inquietud y polémica en la opinión pública, con asuntos trasnochados o inoportunos que en nada interesan al común de los españoles. Entre estos últimos: desenterrar a los muertos de la Guerra Civil, con el inestimable apoyo, una vez más, de su “señoría” el juez Garzón; iniciar de nuevo la polémica sobre el aborto, o sobre la controvertida eutanasia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Cualquier cosa es valida, salvo gobernar, aquí y ahora, para tratar de solventar los innumerables problemas que afectan a la sociedad española. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;De manera que comprenderán que no pueda sentirme demasiado orgulloso de la capacidad de reflexión de una gran mayoría de mis compatriotas, quienes conocedores de la situación y pese a todo lo vivido durante los pasados cuatro años de constantes mentiras y engaños del “desgobierno” del “señor” Rodríguez Zapatero, lo volvieron a elegir en las pasadas elecciones. (¿)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;En cuanto al ínclito “señor” Rodríguez Zapatero, si es que le queda algo de pudor en su catálogo de principios, rogarle encarecidamente que deje de desenterrar viejos y caducos asuntos, felizmente olvidados por la mayoría de los españoles, muertos de toda clase y condición incluidos, y gobierne, si es que es capaz, que lo dudo, para los vivos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-5483182550392310436?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/5483182550392310436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=5483182550392310436&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/5483182550392310436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/5483182550392310436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/09/tiene-lmites-la-estupidez.html' title='¿Tiene límites la estupidez?'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SMV49yiGAnI/AAAAAAAAAIU/H2Od4Z76IbE/s72-Rc/Zapatero+y+Garz%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-7433926469978243260</id><published>2008-07-31T12:34:00.003+02:00</published><updated>2008-07-31T12:42:43.380+02:00</updated><title type='text'>La verdad nos hará libres… o no.</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_3uhJwLd0rd0/SJGXB3aUstI/AAAAAAAAAH8/Lc0hZElEF0Q/s1600-h/Justicia-Censura.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229126700663878354" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_3uhJwLd0rd0/SJGXB3aUstI/AAAAAAAAAH8/Lc0hZElEF0Q/s400/Justicia-Censura.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Todos reclaman la verdad, pero pocos se ocupan de ella.&lt;/em&gt; George Berkeley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de leer el comunicado sobre la sentencia que condena al locutor de la cadena COPE, Federico Jiménez Losantos, a indemnizar con no se cuentos miles de euros a un presunto agraviado llamado Sr. Zarzalejos, a la sazón, defenestrado director del diario abc.&lt;br /&gt;Vista la sentencia y los antecedentes que he podido recabar, resulta francamente difícil no sorprenderse del resultado, por el momento, del litigio.&lt;br /&gt;No voy a ocultarles mi, casi, inevitable deriva a favor del aguerrido locutor sancionado. Pero lejos de ser un elemento que pudiera coartar mi libertad de opinión, al poderse considerar contaminada, esa “debilidad” hacia el personaje queda ampliamente justificada. Por una simple pero sólida razón: la indiscutible intención de ofrecer una información veraz por parte del belicoso periodista.&lt;br /&gt;Tampoco voy a ocultarles que no siempre estoy de acuerdo con la forma, en ocasiones excesivamente beligerante, utilizada por Federico Jiménez Losantos. Pero, en honor a la verdad, prefiero un exceso en el énfasis mostrado por quien pretende denunciar atropellos; que la inanición, la indolencia o la apatía, sino la plena complicidad, de quienes intentan engañarnos flagrantemente adulterando la verdad de los hechos.&lt;br /&gt;Es posible, casi seguro, que el señor Jiménez Losantos ha traspasado en múltiples ocasiones los límites de la más elemental de las cortesías, al referirse a determinados personajes públicos. Otra cosa es si en aplicación de la libertad de expresión, este hubiera traspasado los límites del código penal. Personalmente creo que no. En cualquier caso, como nos dice el clásico: “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.&lt;br /&gt;En serio, la gran mayoría de ustedes no podrán negarme que en más de una ocasión han tenido el deseo de “poner a parir” a la gran mayoría de los personajes criticados por Federico Jiménez Losantos, ampliando si fuera posible, los epítetos utilizados por este, ante las flagrantes tomaduras de pelo que pretendían, o consiguieron, infligirnos. Yo, les confieso que si.&lt;br /&gt;Baste, simplemente, con dar un pequeño repaso a la lista de quienes, en los últimos años, han sido objeto de las duras críticas del señor Jiménez Losantos, al haber tenido responsabilidades de gobierno, o de oposición.&lt;br /&gt;Qué decir del señor Zapatero, indigente intelectual donde los haya y mentiroso compulsivo. Si nos referimos a algunos de sus colaboradores más cercanos la sensación de desamparó superará todos los límites. El impresentable “señor” Blanco y sus más que dudosa capacidad de razonar o expresarse con un mínimo de coherencia; el señor Solbes, anodino personaje donde los haya, comprometido eternamente con el vacío más absoluto; la señora de La Vega, extraño primas de varias caras, de las que curiosamente siempre se refleja la misma, ocultándose las otras restantes; los “señores juristas” Bermejo y Conde Pumpido, que en un “tanto monta, monta tanto” han conseguido inimaginables cotas de corrupción y perversión en nuestra justicia. Bien es cierto que con la complicidad del propio “sector” jurídico emergente.&lt;br /&gt;Y así, un interminable rosario de imposibles personajes que a la sombra del poder han obtenido, generalmente por su falta de formación y en ocasiones de credibilidad, inmerecido reconocimiento, cuando no, injustos beneficios. Las Álvarez, Aído, Trujillo y otros casos similares; o los Caldera, Miguel Sebastián, Moratinos, Rubalcaba, etc., ilustran con profusión este recorrido.&lt;br /&gt;Desgraciadamente, los casos en la oposición no dejan de ser tanto o más numerosos, como, si cabe, mayormente decepcionantes. Los bandazos dados por el señor Rajoy, aferrado a sus “sólidos” valores - no se sabe bien si es el señor “ministro de la oposición” quien los mueve, o estos a él – aún no han sido asimilados por la estupefacción de quienes creían que el señor Rajoy era… otra cosa.&lt;br /&gt;Al igual que en el “sector” gubernamental, la lista de “listos” en la oposición sería interminable. Por citar algunos, y que me perdones, o me lo agradezcan, los que no aparecen, las Soraya, Cospedal, Estarás, o Sánchez-Camacho; naturalmente acompañadas de los inefables Gallardón, Arenas, González Pons, García-Escudero o el indescifrable Núñez Feijoo, son un claro ejemplo de los que, con sus deleznables actuaciones, merecen ser puestos en la picota de la crítica más corrosiva. Rayando, si cabe, en la ofensa personal. Ellos, con su comportamiento, lo hacen constantemente en un claro insulto a nuestras inteligencias.&lt;br /&gt;Así que, dejando al margen lo que la justicia pueda entender por libertad de expresión – a la vista de los últimos acontecimientos bastante limitada – en ocasiones, cuando uno se encuentra ante la posibilidad de realizar denuncias en un medio de comunicación de gran difusión, es difícil que no aproveche el momento y se deje llevar por la pasión.&lt;br /&gt;Lo importante para quien lo escucha, o en su defecto para quien en su momento, como consecuencia de un contencioso, ha de juzgarlo, es si el contenido de lo que denunciaba es, o era veraz.&lt;br /&gt;De manera que pueden pasar dos cosas. Una, que además de mentirnos, el sujeto aderece con insultos las mentiras que nos está contando. Dos, que pese al énfasis y a las descalificaciones que aporte al relato, este no pueda ser rebatido por el sujeto criticado.&lt;br /&gt;En el primero de los casos, deberá caer sobre el todo el peso de la justicia, incluidas las indemnizaciones que el juez estime oportunas. En el segundo, si prevalece la verdad y esta no es rebatida, bajo ningún concepto el denunciante debería ser condenado. A lo sumo una llamada de atención a su falta de delicadeza para con el “delincuente” en cuestión.&lt;br /&gt;En síntesis, su “señoría” debería, antes de juzgar las formas, haber juzgado el fondo, en busca de la verdad de lo que pudiera haber dado origen a las descalificaciones. Si estas, finalmente, fueron el aderezo de una denuncia cierta, debería quedar como una mera anécdota del fondo de la cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-7433926469978243260?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/7433926469978243260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=7433926469978243260&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/7433926469978243260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/7433926469978243260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/07/la-verdad-nos-har-libres-o-no.html' title='La verdad nos hará libres… o no.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_3uhJwLd0rd0/SJGXB3aUstI/AAAAAAAAAH8/Lc0hZElEF0Q/s72-c/Justicia-Censura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-8151064842317303193</id><published>2008-06-23T11:20:00.000+02:00</published><updated>2009-02-18T12:40:31.287+02:00</updated><title type='text'>Ese “algo” llamado Amor.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SW8CS-QhogI/AAAAAAAAAMw/jsjPAyBkyiw/s1600-h/Amor+III.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5291450612156834306" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 128px; CURSOR: hand; HEIGHT: 130px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SW8CS-QhogI/AAAAAAAAAMw/jsjPAyBkyiw/s400/Amor+III.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;El amor es la más noble fragilidad del alma.&lt;/em&gt; John Dryden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Realmente es posible hablar, o escribir, del “amor” con cierto pragmatismo, sin perderse en elucubraciones que nos impida llegar a alguna conclusión? Yo creo que sí.&lt;br /&gt;Y para hacerlo, quizás, lo más razonable sería comenzar por lo que cada uno de nosotros entiende por amor.&lt;br /&gt;Para llevar a cabo tan encomiable objetivo, lo primero que se impone es desterrar la idea de que el amor, al igual que otros sentimientos; o la variada gama de virtudes o defectos que nos definen al ser humano como, por ejemplo, la belleza en cualquiera de sus manifestaciones de imagen, sonido, y color, son subjetivas. No todo depende, como nos dice el acervo popular, “del cristal con que se mire”.&lt;br /&gt;Naturalmente, soy consciente de que cada uno de nosotros es un mundo en si mismo. Pero no tan distintos como para no coincidir, de manera casi absoluta, en los conceptos básicos que tenemos de todo cuanto nos rodea.&lt;br /&gt;Comenzando por los principios morales y éticos, pasando por la inteligencia, el buen gusto, el valor de las cosas, la belleza y otros tantos, hasta alcanzar el amplio universo de los sentimientos, en el que nos encontramos inmersos los seres humanos, desde el más liviano hasta el más profundo, todos ellos, sin excepción, se encuentra sujetos a unas mínimas reglas asumidas, en ocasiones inconscientemente, por todos nosotros.&lt;br /&gt;Sería una osadía por mi parte tratar de analizar en este pequeño texto todo cuanto acontece en nuestras vidas y que de manera constante provoca nuestras sensaciones más ancestrales. De manera que nos quedaremos con el amor. Que si bien es harto complejo, sólo atreviéndonos encontraremos la manera de acercarnos a algo que nos impone en exceso, hasta el punto de intimidarnos.&lt;br /&gt;Por principio, dejando al margen todas aquellas otras opciones de amores distintos al de la pareja tradicional, nos acercaremos a esta alternativa, sin duda la más complicada y contradictoria de cuantas “atacan” al ser humano, y lo haremos “al decir” de nuestros abuelos “cogiendo al toro por los cuernos”.&lt;br /&gt;Sabido es que, aunque el amor lleve el mismo nombre, no es igual para todos. Es indudable que para poder valorar lo que nos afecta en su verdadera dimensión - el amor es, con toda seguridad, uno de los sentimientos que nos acecha de manera más cercana, frecuente y, sobre todo, profunda - es imprescindible saber reconocerlo mediante una mínima y elemental convivencia con él.&lt;br /&gt;Hace tiempo, alguien, pragmático enfermizo, me hizo notar que el valor de las cosas, y en ello incluía también los sentimientos, dependía inexorablemente de que se hubieran constatado y contrastado la mayor cantidad de alternativas posibles de aquello que se pretendía valorar.&lt;br /&gt;Finalmente vino a sintetizarme su reflexión en una máxima que, si bien es endemoniadamente fría al aplicarla a los sentimientos, es de una contundencia aplastante: &lt;em&gt;“…desengáñate&lt;/em&gt;, decía, &lt;em&gt;en el amor, quien siempre haya tomado malta, jamás será capaz de reconocer un buen café”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y es cierto. Por desgracia, en nuestras vidas, no siempre tenemos la posibilidad de acercarnos a las cosas ni en la cantidad, ni con el grado de intensidad que sería necesario, para poder conocerlas y vivirlas plenamente. En el universo de los sentimientos de manera muy especial.&lt;br /&gt;En unas ocasiones, las más, por infortunio; en otras, por temor o desconfianza. Ello, finalmente, nos “obliga” a aceptar como bueno “aquello” que nos ha tocado en suerte vivir, en el grado en el que somos capaces de reconocer, y reconocernos.&lt;br /&gt;Así, resulta que damos por bueno, incluso muy bueno, la más vulgar y rutinaria de las convivencias en pareja, por el simple hecho de compartir nuestra vida durante años con aquella persona que, “tiempo a”, se acercó a nosotros, o la encontramos casualmente.&lt;br /&gt;Con toda probabilidad, en aquel momento, llegamos a la conclusión de que era lo menos malo del panorama que ante si teníamos, para formar una pareja “estable”. Incluso, en ocasiones, pusimos nuestras reglas de juego, a veces por contrato escrito, y delimitamos los terrenos de juego para evitar interferencias.&lt;br /&gt;Y a eso acabamos por llamarlo “amor”. Y aunque justo es reconocer, como más adelante veremos, que tiene un incuestionable mérito el obtenerlo, la realidad es que, en más ocasiones de las deseables, aunque no siempre por escrito, pero si de manera tácita, se sustenta sobre la base de convenios que para sí quisieran algunas de las más conocidas empresas multinacionales.&lt;br /&gt;Pero nada más lejos de la realidad. El amor, el verdadero amor, es algo intangible y, desde luego, bastante más sólido que una convivencia obtenida para una comunidad de intereses.&lt;br /&gt;Quien bien me conoce sabe que soy un pragmático incurable. Por lo que, al interpretar el mundo de los sentimientos, o las sensaciones que motivan al ser humano, no puedo evitar desviar mis reflexiones hacia el lado de la ciencia.&lt;br /&gt;De modo que, alejándome de lo estrictamente emocional, no me queda otra alternativa, como en este caso, referido al amor, que acogerme al principio de aquello de que “funciona la química”.&lt;br /&gt;Pero, incluso desde esa perspectiva, soy de los que sostienen que cuando de verdadero amor se trata, cuando se siente fácil y profundamente, “porque funciona la química”, tiene un relativo mérito para los afortunados. Es una auténtica suerte fuera de lo común.&lt;br /&gt;Es un regalo que nos viene del universo o, si lo prefieren, del cielo, y del que debemos dar gracias todos los días al levantarnos. Ya saben: aquello de la plantita y el riego diario. También sostendré que ninguna de las otras múltiples maneras de sentir e interpretar el amor, es comparable.&lt;br /&gt;Igualmente soy consciente de que nada es eterno y que del mismo modo que el amor nos alcanza de lleno, se puede marchar, por el mismo principio de que deje de “funcionar la química”.&lt;br /&gt;Pero debo advertir que tras de la fortuna de haberlo obtenido en algún momento, si tiempo después observamos que se nos escapa, será una locura tratar de salvarlo. Es inútil, siquiera, intentarlo, ya que, rigiéndose por el mismo principio natural que al nacer, y que jamás podremos evitar, así se producirá su desaparición.&lt;br /&gt;Lamentablemente, hemos de aceptar que la oportunidad de conocer el verdadero amor no se nos ofrece a todos por igual. Es preciso admitir, y de ahí el principio universal de la compatibilidad, que si no se presentan las circunstancias favorables y una gran dosis de suerte, difícilmente lo lograremos. A lo más un sucedáneo, como la malta, que malamente podrá sustituir al deseado café. Porque, nos guste o no, las leyes del universo son inexorables.&lt;br /&gt;Es importante recordar que, también existen amores no correspondidos. Amores que producen un gran dolor en quienes los sufren, pero que vienen a legitimar el enorme poder de lo que denominamos “la química”. Aquello que pese a nuestra inicial y equilibrado deseo, las leyes naturales que dominan el/nuestro universo nos condicionan de tal manera que no somos capaces de detener su inercia.&lt;br /&gt;Muy al contrario, se manifestará, obligándonos con mayor fuerza a amar a amores no correspondidos e, incluso, a quien nos ignoraron y jamás tuvieron el más mínimo interés por nosotros.&lt;br /&gt;Si alguna conclusión se puede obtener de este escrito, en ningún caso definitiva, es la respuesta a la pregunta que nos hacíamos al inicio del mismo. Sí, siempre será posible poder hablar del amor desde una perspectiva didáctica, sin necesidad de negarnos el camino hacia una reflexión pragmática que nos permita controlar sus resortes, sin que necesariamente este sentimiento se nos pueda “materializar” en cualquiera de los elementos naturales difíciles de sujetar entre nuestras manos: la arena, el aire o el agua.&lt;br /&gt;Sé que es difícil la posibilidad de que todos tengamos acceso a conseguirlo, pero considero imprescindible, utilizando unas buenas dosis de raciocinio, poder discernir con claridad lo que mi buen amigo me decía sobre “el café y la malta”. Seguramente nuestra visión del amor se vería seriamente mejorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-8151064842317303193?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/8151064842317303193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=8151064842317303193&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/8151064842317303193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/8151064842317303193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2009/01/ese-algo-llamado-amor.html' title='Ese “algo” llamado Amor.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SW8CS-QhogI/AAAAAAAAAMw/jsjPAyBkyiw/s72-c/Amor+III.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-3527402831164823504</id><published>2008-04-25T10:55:00.004+02:00</published><updated>2008-04-25T11:17:09.038+02:00</updated><title type='text'>¿De qué se sorprenden?</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SBGditBKh8I/AAAAAAAAAHs/PkMKHGTLYsg/s1600-h/politicos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5193105064860485570" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SBGditBKh8I/AAAAAAAAAHs/PkMKHGTLYsg/s400/politicos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;a title="Frases de Friedrich Nietzsche" href="http://www.proverbia.net/citasautor.asp?autor=710"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000000;"&gt;Friedrich Nietzsche.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ha pasado algo más de un mes desde que se celebraron las Elecciones Generales en España y, como era de esperar en el aborrecible mundo de los políticos, todo sigue igual, con vocación a empeorar.&lt;br /&gt;Lejos de desentrañarse las mil y una desconfianzas, o negarse las evidencias plantadas sobre la presunta honestidad que, como ciudadano de a pie, he venido exponiendo a lo largo de estos años y, de manera especial los dos últimos, en un sinfin de textos, todo lo sucedido en este corto espacio de tiempo ha venido a confirmarnos la terrible realidad de la “casta” política que nos gobierna.&lt;br /&gt;En uno de mis últimos artículos, “Las elecciones en España: entre lo esperpéntico y lo siniestro”, publicado el pasado 3 de marzo, ya denunciaba la difícil decisión de votar a una u otra alternativas - Zapatero versus Rajoy, o viceversa.&lt;br /&gt;Independientemente del resultado - nada que objetar a la decisión final, pues así es la esencia de la mercantil e imperfecta democracia que nos hemos dado, en donde todo está a la venta, incluida nuestra capacidad de reflexionar - los prácticamente once millones de ciudadanos que votaron a Zapatero, vienen a converger de manera lamentable con los, hoy, algo más de diez millones de decepcionados votantes que optamos por la otra alternativa.&lt;br /&gt;Y es que visto lo visto después de los resultados y las decisiones tomadas por el jefe de la oposición, señor Rajoy, autoproclamado “Ministro de la Oposición”, al parecer son escasas las alternativas para crear un equipo suficientemente sólido que permita ver con razonable confianza a una oposición dispuesta a comportarse como tal.&lt;br /&gt;Ello, cómo no, me lleva a denunciar una vez más que los políticos, sean del signo que sean y por mucho que ante sus públicos enseñen los dientes, son parte de una casta cuyo único objetivo es conseguir el poder, en la proporción que la diosa fortuna les conceda, de manera que puedan vivir del erario público infinitamente mejor que el mejor de los ciudadanos de a pie. Si es posible gobernando, y si no, es lo mismo, en la oposición, El caso es tocar moqueta, poltrona, coche oficial, dádivas, o lo que caiga.&lt;br /&gt;No voy a caer en la tentación de plantear si el señor Rajoy debería haber dimitido a los diez minutos de conocerse los resultados, o permanecer de por vida en su cargo de “Ministro de la Oposición”. Aunque no es un consuelo, en su conciencia dejo la incógnita.&lt;br /&gt;Pero si me dirigiré a esos millones de ingenuos ciudadanos, tanto de un signo como del otro, que de manera incomprensible mantienen la esperanza de que con su “poderoso” voto en la mano van a conseguir, elección tras elección, que las cosas cambien e, incluso, mejoren. Con toda razón decía Oscar Wilde que: “No hay otro (peor, diría yo) pecado que la estupidez”.&lt;br /&gt;Olvídenlo. Los partidos políticos son máquinas creadas para la captación y canalización del voto con el único objetivo de mantener en el poder, ya sea gobernando o en la oposición, a esa casta política que, desengáñense, no está diseñada para servir al ciudadano, sino, para servirse de él.&lt;br /&gt;Si tenemos en cuenta que al negársenos las listas abiertas – como en el “súper” todo se nos da empacado y etiquetado - tan siquiera tenemos la posibilidad de decidir quienes nos gustarían que nos representaran, veremos el escaso valor de nuestro voto, salvo para mantener en su puesto al político, vividor de turno.&lt;br /&gt;El colmo es cuando aún aceptando esas listas cerradas, encabezadas por el líder de turno, este, ganador o perdedor, una vez pasadas las elecciones decide pasarse por el forro de sus caprichos la lista presentada y los programas ofrecidos, eliminando esta y cambiando aquellos, según le plazca.&lt;br /&gt;Ya es descorazonador que en manos de una sola persona pueda quedar el destino de cercanos colaboradores con los que en su momento propulsó un determinado proyecto. Pero lo que resulta intolerable es que en esa progresión de desmanes cometidos por el “líder”, resulten ninguneados la práctica totalidad de los afiliados al partido de turno y, por extensión, los millones de votantes que los ampararon. ¿En serio cree el “ministro de la oposición” – señor Rajoy - que los votos de esos millones de personas eran cheques en blanco para hacer con ellos lo que le diera la gana?&lt;br /&gt;Resulta incomprensible que una persona a la que se le suponía un mínimo de seriedad sea capaz de actuar de manera tan irresponsable. Es verdaderamente desalentador descubrir como el inescrutable Rajoy, sin llegar a las veleidades del “tal” Zapatero, se nos ha terminado por revelar como un sibilino personaje de la versión más gallega del “pequeño napoleón” de Víctor Hugo.&lt;br /&gt;Aun sorprende más el que el conjunto de afiliados y votantes de la derecha acepten con toda naturalidad que esto suceda. No pretendo ser lo que vulgarmente se conoce como “mosca cojonera” ni mucho menos ejercer de “gafe”, pero anoten esto: o el grueso del pp reacciona a tiempo, es decir, antes de su congreso, o Rajoy acabará convirtiendo al pp en una sucursal de la izquierda “derechizada”, o viceversa. Eso que se conoce como “centrista” y que, salvo estorbar en el centro, nunca se ha sabido bien cual es su objetivo. Como decía el clásico, o es tu tía o es tu tío, pero ambas cosas, o ninguna, imposible.&lt;br /&gt;En cuanto al otro “político” de turno, el señor Zapatero, ¿qué decir que no se haya dicho? La reciente composición de su nuevo gabinete, con más de lo mismo, ratifica la opinión, en lo que a mi respecta nada buena, de su persona y su quehacer. Entrega de galones para dirigir el ejército ¿español? a una radical catalanista que en innumerables ocasiones ha despreciado lo que significa España como nación; insistir en el nombramiento de una incompetente integral, repudiada por todos los partidos de la Cámara Baja; ratificar a un ministro de exteriores que ha conseguido el dudoso éxito, bien es cierto que con la complacencia del señor Zapatero, de aislarnos de la mayor parte del mundo occidental, incluida la propia Unión Europea; poner de nuevo al frente de la justicia al más parcial y autoproclamado “rojo radical” que hemos conocido en estos últimos años y, para cerrar el grupo, una serie de personas, académica e intelectualmente limitadas, cuyo mayor mérito conocido es haber llevado el carné del psoe en la boca desde que tienen uso de razón.&lt;br /&gt;En cuanto a la continuidad de los engaños y embustes que se pueden esperar del señor Zapatero baste recordar su última hazaña: juro que mientras el fuera presidente jamás se haría trasvase alguno del Ebro. El pasado 15 de abril, bajo sus auspicios, se firmó el acuerdo de iniciar las obras de trasvase del Ebro hacia Cataluña. Naturalmente para contentar a los nacionalistas que lo apoyan y de esa manera mantener el granero de votos que jamás podrá obtener de las comunidades a las que pretende ahogar, y no precisamente con agua: Valencia y Murcia.&lt;br /&gt;Una pequeña anécdota, reveladora por demás, viene a enmarcar las “cualidades” de estadista – de las “humanas” creo que existen lamentables referencias – del renovado presidente español: En una de las recientes cumbres de ministros de la Unión Europea nuestro ínclito personaje, encontrándose, una vez más, cómo no, más sólo que la una, decidió sacudirse el aburrimiento solicitando la presencia de algunos de los interpretes de la cabina española. Durante la banal charla una de las intérpretes lo felicitó por su reciente elección como presidente de todos los españoles, añadiendo que no le envidiaba pues entendía que eran demasiadas la responsabilidad y las dificultades que entrañaba su labor como responsable del Gobierno Español.&lt;br /&gt;La respuesta aún está dando vueltas en la cabeza de todos los que allí se encontraban: “No, esto que yo hago lo podría hacer cualquier español. Millones de españoles.”&lt;br /&gt;Y es cierto, gobernar de manera tan fatua, irresponsable y vacua sin duda alguna está al alcance de cualquier persona cuyo coeficiente intelectual se encuentre entre 70 y 79. Franja en la que parecen encontrarse la mayor parte de mis compatriotas. De otro modo, salvo por una fascinación engañosa por el personaje, no puede comprenderse la reelección de este hombre.&lt;br /&gt;De manera que a la vista de los acontecimientos, ya provenga de la izquierda sectaria o de la impresentable derecha, comprenderán ustedes que a uno se le revuelva el estómago y le den ganas de borrarse para siempre de “eso” que todavía llamamos España.&lt;br /&gt;Más teniendo en cuenta lo difícil que emocionalmente eso puede resultar, especialmente cuando se llevan tantos años fuera de ella, permítaseme que les diga que en situaciones semejantes es imposible no sentirse, cuanto menos, distinto… y distante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-3527402831164823504?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/3527402831164823504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=3527402831164823504&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/3527402831164823504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/3527402831164823504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/04/de-qu-se-sorprenden.html' title='¿De qué se sorprenden?'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/SBGditBKh8I/AAAAAAAAAHs/PkMKHGTLYsg/s72-c/politicos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-4460752103635785205</id><published>2008-03-08T15:33:00.002+02:00</published><updated>2008-03-08T18:17:33.041+02:00</updated><title type='text'>Los hipócritas titiriteros del viento.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R9K78dk6ClI/AAAAAAAAAHc/ajOIdoBdr6g/s1600-h/Titiriteros+I.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5175405569208093266" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R9K78dk6ClI/AAAAAAAAAHc/ajOIdoBdr6g/s320/Titiriteros+I.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Son los años (…) quienes al ilustrarnos nos corrompen y nos convierten en cínicos.&lt;/em&gt; Villalonga Llorenç.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Desde hace mucho tiempo he venido en reflexionar lo que para cada uno de nosotros pudiera significar ese valor tan deseado y nunca plenamente conseguido de la libertad.&lt;br /&gt;Y debo confesar, muy a mi pesar, que los grandes esfuerzos realizados y la infinidad de textos consumidos, tratando de llegar a alguna conclusión, han sido en vano.&lt;br /&gt;En lo más profundo de mi memoria, alcanzando pequeños recovecos que me sitúan en mi más tierna infancia, se encuentran episodios realizados por el ser humano, para alcanzar esa ansiada libertad, dignos de colocar al hombre muy cerca de Dios, o de ese ser o ente supremo con el que cada uno de nosotros nos sentimos identificados.&lt;br /&gt;En ocasiones me ha parecido que podríamos ser capaces de conseguirlo, pese a luchar contra los enormes inconvenientes que el propio ser humano crea constantemente a sus semejantes. Pero no lo crean, es un espejismo provocado por el ansia de libertad. Somos esclavos de nuestras propias decisiones cuando creemos que tomamos estas en nombre de esa presunta libertad. Bien es cierto que la mayoría de estas decisiones, por lo general, suelen tener una relativa incidencia de orden menor o, cuanto menos, de reducidos efectos sobre nuestros semejantes.&lt;br /&gt;Sin embargo, hay otras en que, repito, creyendo controlar “esa libertad”, paradójicamente nos convertimos en su prisionero, lo que nos obliga a comportarnos de una manera diametralmente opuesta a nuestras creencias y, de manera determinante, a nuestro más sólido deseo. Sólo nos condiciona algo que jamás debería hacerlo: unos intereses fanáticos muy alejados de los sentimientos más profundo, me atrevería a decir valores, que nos guían, o deberían guiarnos. Intereses no siempre sujetos a las reglas de un juego legal, que nos hace, o debería hacernos dudar de nuestra propia inteligencia y, por ende, condicionar el derecho a nuestra propia autoestima.&lt;br /&gt;Lo que viene sucediendo en España en los últimos años no es fácil de explicar, ni siquiera desde la corrompida óptica de la desacreditada política. Para esos millones de aborregados ciudadanos que dan vida a una mayoría que, sin la mínima reflexión, se conforma con poder ir a votar tradicionalmente lo mismo de siempre, es fácilmente aplicable el principio antes expuesto de la presunta pero inexistente libertad. Es inútil, sus cerebros no dan más de si. Bastante tienen con poder digerir a diario los infames programas conocidos popularmente como “telebasura”. Son dignos de lástima, y poco más.&lt;br /&gt;Sin embargo, existen otros ciudadanos, no tan ingenuos y aparentemente “más dignos”, enmarcados en determinados sectores o grupos de presión, como es el caso de los conocidos popularmente como “los titiriteros” que, utilizando de manera indecente su popularidad, intentan reconducir esos votos aborregados, unos, e indecisos, otros.&lt;br /&gt;Todos podemos recordar con estupor como contra el anterior gobierno del pp todo valía: Irak, Prestige (chapapote) y lo que fuera necesario; en tanto que contra el psoe: Incendio con muertos, en Guadalajara, Carmelo en Barcelona, Chapapote en Andalucía, soldados muertos en Afganistán, ¡¡nada!!&lt;br /&gt;Pero no es ese sucio ejercicio de los titiriteros el que más llama mi atención. Todos somos conscientes de lo que, siquiera, supone acercarse a las lindes de la política. Si eres mínimamente honrado, el olor putrefacto que de allí se desprende te obligará a alejarte rápidamente.&lt;br /&gt;Es, lamentablemente, la falta de sentido común, en aplicación de otros intereses bastardos, que muestran determinadas personas a las que se les supone una sensibilidad creadora muy por encima de la media. Casos tan notables como los de Serrat, Víctor Manuel, Sabina, Ana Belén o Miguel Bosé, entre otros muchos, son un claro ejemplo.&lt;br /&gt;De no ser así, y ya es lamentable, sólo cabe cuestionarse seriamente su capacidad de reflexión, su inteligencia. Es muy posible que, por tradición, como ejemplar perteneciente al mundo de la farándula, lo razonable es que el cómico de turno se vea “obligado” a postularse incondicionalmente a favor de lo que aún se conoce como izquierda. Pero yo entiendo que ello debe producirse siempre y cuando las ya de por si sucias reglas del juego político no traspasen su propio mundo. El apoyar a un candidato que, como todos los candidatos, sean del signo que sean, jura – siempre mintiendo - haber hecho más en el pasado y promete más y mejores cosas que su adversario en el futuro, es moneda de curso legal en esa podrida actividad, y sus aledaños.&lt;br /&gt;Pero que un personaje, cualquiera de los citados anteriormente me sirve de ejemplo, presuntamente inteligente y sensible, capaz de crear obras que “llegan” con facilidad a lo más profundo del alma – Serrat y Víctor Manuel son dos claros ejemplos – sean capaces de alinearse junto y en defensa de un insostenible personaje como Rodríguez Zapatero, es muy difícil de entender.&lt;br /&gt;El señor Zapatero no es que haya prometido hacer o deshacer mil y una cosas, que lo ha hecho, es que ha basado su legislatura en crear mil problemas, devolviendo a los españoles a lamentables épocas ya pasadas. Su preocupación no ha sido la de administrar, mejor o peor, aquello para lo que fue designado, aunque en su desarrollo interesado pudiera haber perjudicado seriamente a quienes considera, ignoro por qué, sus enemigos. Es que ha basado toda su labor en el engaño, la mentira y la confrontación, aderezada con fuertes dosis de insensatez.&lt;br /&gt;Y pese a que todo ello pudiera tener sentido – en el universo político, se entiende – no logro salir de mi asombro al observar como reputados personajes de ese citado mundo de la farándula - de manera especial mi admirado Joan Manuel Serrat - han sido, y son, capaces de entenderse e identificarse con un personaje tan nítidamente limitado en lo intelectual, como en lo humano.&lt;br /&gt;No puedo por menos que cuestionarme seriamente que, o los intereses en juego que guían a estos artistas además de bastardos son demasiado importantes, o la sensibilidad e inteligencia que se les suponía se les ha ido con los años.&lt;br /&gt;De otra manera es imposible entender esa simbiosis entre ambas facciones: la más sucia manera de hacer “política” y la sensibilidad creadora, producto de una “presunta” capacidad de raciocinio.&lt;br /&gt;El aspecto zafio, el verbo obtuso y el lenguaje torpe – pongamos por caso a José Blanco, conocido delfín de Rodríguez Zapatero, no logra casar con facilidad con las características que deberían personificar nuestros “admirados” creadores.&lt;br /&gt;Sólo, desde la óptica del absurdo es posible comprender que nuestros jilgueros, paladines de la libertad, se encuentren auto secuestrados por su militancia. Militancia cambiante si los intereses en juego lo aconsejaran. Reacuérdese cuantos de ellos militaban en el Partido Comunista antes de hacerlo en el Psoe.&lt;br /&gt;Ello les obliga a mantenerse en su propio esquema, impidiéndoles ejercer su presumible libertad para oponerse con nítida contundencia a quien, una vez más, es capaz de superarles en su actuación ante las cámaras, mostrando un dolor que en modo alguno siente, exhibiendo lágrimas de cocodrilo al decir que los terroristas están condenados, mientras con mano férrea sostiene el documento que el Congreso de los Diputados le concedió para negociar con la banda terrorista eta.&lt;br /&gt;¿Es posible que a los “señores” titiriteros no se les revuelva el estómago ante tan miserable comportamiento? ¿O acaso su mezquindad es tan grande que prefieren hipotecar su libertad y, de manera especial, su inteligencia, en favor de su cuentas corrientes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-4460752103635785205?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/4460752103635785205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=4460752103635785205&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/4460752103635785205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/4460752103635785205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/03/los-hipcritas-titiriteros-del-viento.html' title='Los hipócritas titiriteros del viento.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R9K78dk6ClI/AAAAAAAAAHc/ajOIdoBdr6g/s72-c/Titiriteros+I.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-1547396201149716196</id><published>2007-12-30T19:28:00.000+02:00</published><updated>2008-11-08T19:02:46.779+02:00</updated><title type='text'>Las próximas elecciones en España: entre lo esperpéntico y lo siniestro.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R30cue9pHAI/AAAAAAAAAG8/XDxXGRrwji0/s1600-h/Pol%C3%ADticos.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5151305133692886018" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R30cue9pHAI/AAAAAAAAAG8/XDxXGRrwji0/s200/Pol%C3%ADticos.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;La salud de las democracias, cualquiera que sean su tipo y su grado, depende de un mísero detalle técnico: el procedimiento electoral. Todo lo demás es secundario.&lt;/em&gt; José Ortega y Gasset.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No cabe duda de que los españoles en general y los liberales en particular lo tenemos difícil en estas próximas elecciones.&lt;br /&gt;Aludiendo al titular de este artículo, respecto de lo primero – lo esperpéntico - y pese al alto nivel de estulticia con el que sin pudor podemos calificar a nuestra derecha, en cualesquiera de las vertientes que la conforman, aún cabe esperar alguna alternativa que mitigue sus devaneos e indefiniciones políticas o, cuanto menos, que su manifiesta imbecilidad, siempre bajo la capa del complejo, no provoque una hecatombe sobre el inocente ciudadano medio.&lt;br /&gt;No cabe mayor desatino en el comportamiento de estos dirigentes – no todos, naturalmente, pero entre los que si, su propio “líder” el señor Rajoy – que el caer en la tentación de entrar en el juego de una izquierda carente de todo escrúpulo, con la que de nada ha servido, ni servirán los paños calientes.&lt;br /&gt;Es razonablemente lógico admitir que la política haga extraños compañeros de cama. Y aun cuando el desencuentro, en función de las ideas de cada parte, sea inevitable soslayar, no es de recibo que los engaños y burdas mentiras de una de las partes – en este caso la izquierda representada por el señor Zapatero, cuyo comportamiento durante su mandato ha sobrepasado con holgura el licito penal – puedan continuar siendo asumidas, casi, con naturalidad, por este insulso “líder” de la derecha.&lt;br /&gt;Vaya por delante mi sólida decisión de votar al pp, por primera vez, en las próximas elecciones. Paro también mi confesión de que no será porque considere que el señor Rajoy, su partido es otra cosa, sea la mejor opción, sino, ante las barbaridades y desatinos del señor Zapatero, lamentablemente, la menos mala.&lt;br /&gt;Este hombre – Rajoy – ha dejado la impronta de ser un buen parlamentario. Pero nada más. Su meliflua actitud ante las ofensas recibidas por parte del psoe, protagonizadas directamente por el señor Zapatero, dicen muy poco en su favor y dejan mucho que desear como sólido líder. Entre una inacabable lista: desprecio absoluto a él y al partido que representa a más de diez millones de votantes españoles; engaños constantes con promesas que incumplía escasos minutos después de reunirse ambos; clara intención de marginarlo - y echar si fuera posible - a él y a su partido de la vida política; acciones y decisiones gubernamentales destinadas claramente a la provocación y el enfrentamiento entre los españoles; asumir como algo “políticamente” normal unos comportamientos rayando y sobrepasando el lícito penal.&lt;br /&gt;Su “blando” carácter se ha visto reflejado en más de una ocasión, dando mucho que pensar sobre la solidez de su liderazgo. Baste recordar las “hazañas” del ínclito alcalde de Madrid, señor Gallardo, a quien cuesta ubicar con claridad en su posicionamiento político y, salvo para él mismo, nunca se ha sabido bien para quién “trabaja”.&lt;br /&gt;Tampoco es “pecata minuta” recordar que el señor Rajoy se encuentra donde se encuentra gracias al decisorio dedo del “cesar” autocesado.&lt;br /&gt;De manera que todo ello, y mucho más, conforman un personaje que si bien nos ofrece, desde el punto de vista humano, mayor confianza que su adversario, no termina de solidificar la figura del líder, con mayúsculas.&lt;br /&gt;En cuanto a lo segundo – lo siniestro – lo que representa ese personaje desconcertante donde los haya, el señor Zapatero, ¿qué decir que no se haya dicho ya a lo largo de todo su “reinado”? Él mismo se ha encargado de refrendarlo diariamente con sus actuaciones. Mentiroso compulsivo – negación constante de las negociaciones con ETA, mientras se repetían las reuniones con la banda -; traidor impenitente – destroza la constitución que le dio el poder y que juro defender -; incompetente declarado – nos ha alejado de Europa y de la primera línea del mundo (económica y políticamente) para colocarnos en el vagón de cola junto a naciones tercermundistas -; indigente intelectual – su propia confesión, vanagloriándose de sus deficiencias culturales (toda z es buena si es suya) y su deficiente expresión verbal lo sitúa dentro de la mediocridad más recalcitrante; lamentable “líder” capaz de rodearse de lo más cutre del panorama político español, probablemente para encubrir sus propias deficiencias intelectuales: – el rotácico, casi disléxico y analfabeto integral Pepiño Blanco, el balbuceante e impresentable Moratinos, la manifiestamente inculta e incompetente “Maleni”, los resentidos Bermejo y Conde Pumpido, y una larga lista de colaboradores -; político perverso y egocéntrico – guiado por su ambición personal no ha tenido escrúpulo alguno en realizar cuantas alianza hayan sido precisas con los más radicales enemigos de España (nacionalista principalmente), con el único objetivo de mantenerse en el poder bajo el lema que ha sido santo y seña de su gobierno: “como sea”.&lt;br /&gt;De manera que difícil lo tenemos los españoles en las próximas elecciones. Votar con conciencia significaría no hacerlo a ninguna de las dos alternativas “aprovechables”. Porque si nos referimos al resto de la camada política, nos encontraremos con una recua de pequeños grupúsculos cuyo único objetivo es conseguir vivir de la carroña.&lt;br /&gt;Así que la única alternativa que nos queda es hacerlo por puro e inevitable pragmatismo, tratando de alejar de la Moncloa a quien en estos cuatro años ha conseguido el dudoso mérito de retrotraernos a los años treinta del siglo pasado, abriendo de nuevo una lamentable brecha entre las dos “españas” en casi todos los frentes posibles: el social, el económico, el religioso, el político y, por supuesto, el institucional.&lt;br /&gt;De no hacerlo significaría dejar en manos del “circunflejo” señor Zapatero la suerte de un país con más de 2000 años de historia, para que lo convierta en los nuevos “reinos de taifas”. Con franqueza, no sé ustedes pero yo, a estas alturas y sumergido de lleno en la filosofía europeísta, no tengo deseo alguno de emular las hazañas de D. Pelayo.&lt;br /&gt;Por otro lado, si no lo hiciera -el votar - perdería el derecho de poder quejarme cuando, llegado el momento, los resultados no me gustaran. Aunque, como les decía en el titular de este artículo, me vea en la incongruente necesidad de hacerlo entre lo esperpéntico y la siniestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-1547396201149716196?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/1547396201149716196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=1547396201149716196&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/1547396201149716196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/1547396201149716196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/01/las-prximas-elecciones-en-espaa-entre.html' title='Las próximas elecciones en España: entre lo esperpéntico y lo siniestro.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R30cue9pHAI/AAAAAAAAAG8/XDxXGRrwji0/s72-c/Pol%C3%ADticos.bmp' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-2507132716330932187</id><published>2007-12-30T11:03:00.000+02:00</published><updated>2008-11-08T19:00:59.716+02:00</updated><title type='text'>Ese “casondeo” llamado “justisia”.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R6rMYGF8R5I/AAAAAAAAAHM/FMN3V7Us2Ho/s1600-h/Garz%C3%B3n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164164637058156434" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R6rMYGF8R5I/AAAAAAAAAHM/FMN3V7Us2Ho/s320/Garz%C3%B3n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;"La justicia es un cachondeo".&lt;/em&gt; Pedro Pacheco, ex-alcalde de Jerez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así de fácil, envuelto en ese “deje” tan particular del habla andaluza, calificó en su momento a la Administración de Justicia Española, hace ahora más de veinte años, el que fuera alcalde de Jerez, Pedro Pacheco.&lt;br /&gt;Algunos años más tarde, yo, personalmente, me vi en la necesidad de cuestionar seriamente a nuestra administración de justicia, mediante el libro “La inJusticia en España”.&lt;br /&gt;Por desgracia, a pesar de las más de dos décadas transcurridas y las innumerables denuncias efectuadas desde los más diversos sectores de nuestra sociedad, las cosas, lejos de haber mejorado en algo, han venido a confirmar aquellas palabras y cuantos escritos se han vertido sobre su ineficacia, su inequidad y, lo más terrible, sobre la dudosa honradez de la Administración de Justicia Española. Ya se lamentaba el Talmud: “¡Ay de la/s generación/es cuyos jueces merezcan ser juzgados!”.&lt;br /&gt;Dejando al margen las razones que obliguen a un ciudadano a acercarse a un juzgado, acuda a él en calidad de acusador o de acusado, la imagen, siempre distante y extremadamente fría del lugar y de sus habituales ocupantes, ratificada por la consciente “auto magnificencia” de un/a juez/a que parece llegado de otra galaxia, le provocará una desalentadora sensación que tardará mucho tiempo en asumir y olvidar.&lt;br /&gt;Pese a ello, y siempre en la primera visita - las siguientes, por experiencia, serán cosa distinta - el obligado visitante depositará en aquel lugar toda la confianza de que dispone para la mejor solución de su problema, deslumbrado de manera especial por la endiosada actitud - yo calificaría de voluntaria pose – de sus “señorías”. Lamentablemente, el resultado final, por lo general, será la obtención de una sentencia tardía, cara, ineficaz e irresponsable. En definitiva: siempre injusta.&lt;br /&gt;Y si bien es cierto que todas y cada una de esas desalentadoras experiencias quedarán en el “armario” de cada uno de sus protagonistas, no alcanzando la difusión que tal injusticia merecería; no sucede lo mismo con aquellos asuntos que, transcendiendo de lo privado, afecta de lleno nuestras vidas: son las actuaciones judiciales derivadas de las actividades políticas, legales o no.&lt;br /&gt;Y aún así, pese a la difusión que permite a la ciudadanía el conocimiento de estas últimas y la trascendencia que de ellas puedan derivarse, los parámetros de su mal funcionamiento, en ocasiones plenamente consciente y responsable de rozar de lleno, sino sobrepasar el lícito penal, son fácilmente intercambiables.&lt;br /&gt;Las actuaciones a lo largo de estos últimos años de una Institución Fiscal, arropada, sino en connivencia plena con una Judicatura desnaturalizada, han pasado de sorprendernos, a obligarnos a replantearnos la sensatez y el equilibrio de tan necesarias instituciones.&lt;br /&gt;Son tan burdas sus decisiones que no cabe apelar, para contrarrestar el malestar del ciudadano, el presumible desconocimiento que en materia jurídica éste pueda tener. Lejos, muy lejos de ello, lo que cabe pensar es que algunas de sus “señorías” han perdido el juicio o, descaradamente, poniéndose el birrete, la toga y los manguitos por montera, han decidido tomarnos el pelo.&lt;br /&gt;En ningún momento debemos olvidar que, pese a ser dura, la Ley es, por encima de cualquier otra consideración, Ley. Un conjunto de normas que nos hemos dado para ser aplicadas con toda contundencia, sin matizaciones que, al albur de unos intereses determinados y con demasiada frecuencia bastardos, las desnaturalicen.&lt;br /&gt;Es por ello que la mayoría de las actuaciones realizadas a lo largo de estos cuatro últimos años, por determinados jueces de la Audiencia Nacional, presididos, cómo no, por el ínclito juez Garzón, y de los Tribunales Supremos, sin olvidarnos del Constitucional, en clara connivencia con el estamento fiscal, además de ser una constante provocación a la inteligencia del ciudadano, produce vergüenza ajena.&lt;br /&gt;Pese a que en estos casos es difícil de aceptar, cualquier persona con el mínimo sentido común - elemental sentido que se le supone en profusión a los estamentos jurídicos - podría entender que puedan darse contradicciones por razones de estricta interpretación de los libros de leyes.&lt;br /&gt;Lo que ya no es tan fácil de entender y aún menos de asumir es que, partiendo de los mismos parámetros jurídicos, aquello que sirvieron para exculpar, o no sancionar en el mes de, pongamos por caso octubre, alcanzado el mes de febrero, y sin que se haya producido cambio alguno relevante en la documentación del proceso, provoquen la inmediata detención del procesado y su encarcelamiento sin fianza.&lt;br /&gt;A nadie se le escapa que las decisiones del egocéntrico juez Garzón, en esta ocasión descaradamente encaminadas a favorecer las aspiraciones del psoe de ganar las próximas elecciones del 9 de marzo, son provocadas y precedidas por intereses impúdicamente partidistas. El caso concreto del procesamiento de la cúpula de la mal llamada “izquierda abertzale”, más conocida como eta, sería, sino fuera por la incongruencia en si misma, de juzgado de guardia. Por desgracia, no es el único caso.&lt;br /&gt;Y uno, en su obligada “ingenuidad”, se pregunta por las razones que puedan justificar tan descaradas contradicciones en la aplicación de las leyes y, de manera especial, la incomprensible inoperancia de unos poderes judiciales que no se manifiestan con contundencia, para evitar desmanes de esta envergadura. Obsérvese la indolencia del Consejo General del Poder Judicial ante la desvergonzada manipulación que de la Justicia, desde hace mucho tiempo, viene haciendo este juez, en función de sus “conveniencias políticas”.&lt;br /&gt;Por ello, aunque me permita a través de esta tribuna advertir al impresentable “juez estrella” que ya no engaña a nadie con sus burdas artimañas ¿jurídicas?, no puedo, como ciudadano común, dejar de preocuparme, en extremo, lo que ya en su momento denuncié en el libro “La inJusticia en España”: el omnímodo poder de los jueces en España.&lt;br /&gt;De manera que frente a la seguridad que debería inspirar la justicia para el ciudadano, ¿cómo no sentirse inseguro, e incluso indefenso, ante una Administración de Justicia, que asume con toda naturalidad situaciones de esta envergadura, públicamente interesadas y descaradamente manipuladoras, de determinados jueces?&lt;br /&gt;¿Por qué frente a casos como el presente no saltan todas las alarmas, ni se observa, en la Judicatura, el más leve movimiento de preocupación en busca de caminos que permitan atajar tales desmanes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-2507132716330932187?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/2507132716330932187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=2507132716330932187&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/2507132716330932187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/2507132716330932187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2008/02/ese-casondeo-llamado-justisia.html' title='Ese “casondeo” llamado “justisia”.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R6rMYGF8R5I/AAAAAAAAAHM/FMN3V7Us2Ho/s72-c/Garz%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-6483423428477473149</id><published>2007-11-29T14:16:00.000+02:00</published><updated>2007-11-29T14:25:40.366+02:00</updated><title type='text'>Que alguien nos salve de los “salvadores”.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R06vrMAxOeI/AAAAAAAAAGU/5p299ffQx6I/s1600-h/Algor.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5138237381370001890" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R06vrMAxOeI/AAAAAAAAAGU/5p299ffQx6I/s200/Algor.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Cuando la estafa es enorme ya toma un nombre decente.&lt;/em&gt; Ramón Pérez de Ayala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El repetitivo y no por ello menos falso mensaje de “salvemos el planeta”, junto con la obsesiva campaña en defensa de determinadas especies en extinción, puede llevarnos a la sin razón y al paroxismo más absoluto.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ocasiones, uno se pregunta si la educación que tiempo atrás recibiera no es un serio obstáculo para responder con contundencia a todos aquellos que pretenden tomarnos el pelo.&lt;br /&gt;Y quizás porque uno mismo entienda que aquella fue, aunque algo cartesiana, correcta, intentará, siempre que sea posible, escuchar lo que los demás dicen, pese a que, en ocasiones, estos puedan resultar francamente insoportables.&lt;br /&gt;Así sucede con uno de los sectores sociales - aquel que dice preocuparse de la protección del medio ambiente - donde las exageraciones y la pesadez de sus comunicadores superan los límites de la educación recibida, desbordando la paciencia del sujeto receptor.&lt;br /&gt;Uno, insisto, pese a que lo educaron bien, comienza a estar hastiado de escuchar las sandeces que de manera continuada difunden estos emisarios del desastre y profetas de la desolación.&lt;br /&gt;Es evidente, y yo no tengo duda alguna, que se hace imprescindible que de manera ordenada y sistemática nos concienciemos de la necesidad de tratar con la máxima delicadeza a la madre naturaleza y a cuantos en ella convivimos. Pero en modo alguno justifica, salvo puntuales casos, el que se nos quiera vender innecesarios mensajes catastrofistas y, lo que aún es peor, culparnos de la muerte y extinción de determinadas especies de animales y plantas.&lt;br /&gt;La madre naturaleza nos ha mostrado, y nos muestra, de manera constante que ella, en su propia evolución, va creando las condiciones en las que el ser humano, como exponente máximo, va desarrollándose. Puede que no de manera perfecta – en el fondo la perfección puede significar la nada - pero en modo alguno debemos sentirnos culpable absoluto de cuanto desastre sobre ella se haya producido, o se pudiera producirse.&lt;br /&gt;De hecho nos lo impone nuestra propia condición de seres racionales. Nuestra tendencia a mantener lo más arreglado y pulcro posible nuestro entorno más cercano es una clara demostración de ello. Pero llegar a cuestionarse, o incluso afirmar de manera categórica que la gran mayoría de especies se encuentran en peligro de extinción sólo por culpa de las acciones del hombre, con franqueza, no es de recibo. Es, sin duda, una demagogia barata falta de toda consistencia. Una maniobra de distracción utilizada por todos aquellos, especialmente políticos, que no tienen alternativas a los graves problemas que a diario acosan de manera real al hombre.&lt;br /&gt;Puede que el mensaje haga mella en un gran número de conciencias, aún cuando estas se pregunten qué es exactamente lo que han hecho mal para que, hoy, se encuentre en peligro de extinción, por ejemplo, el armadillo gigante o el hurón de pies negros, en América; el kakapo o la foca monje, en Europa; el burro salvaje o el hipopótamo pygmy, en África; el Ibis nipón o el rinoceronte de India, en Asía, y por no resultar excesivamente cargante con la lista señalaremos por último, como ejemplos, la tortuga verde y el dragón de Komodo, en Oceanía. Naturalmente, esta no es más que una pequeña muestra de la larga lista que probablemente nos exhibiría un ecologista “al uso”. Vamos, de los que hoy se llevan.&lt;br /&gt;Pero si observamos con detenimiento la realidad de lo que se nos quiere hacer creer, con toda probabilidad surgirán de inmediato multitud de interrogantes de difícil respuesta para el sujeto en cuestión.&lt;br /&gt;La primera, respetando plenamente el derecho a la vida de cualquier ser vivo, sería, independientemente de si es o no culpable el ser humano, si la mayoría de estos animales cumplen alguna utilidad práctica en la vida del hombre. ¿Puede alguien explicarme para qué demonios se precisa un hipopótamo cuyo único objetivo es permanecer sumergido en el agua todo el día? ¿Y la ingente cantidad de cocodrilos a la espera de la presa en los ríos africanos? Supongo que resultara ocioso hacerse la misma pregunta sobre la desaparición, o no, de las pirañas, de los mosquitos y moscas, y qué decir de las avispas, arañas y demás insectos que tanto molestan al común de los mortales.&lt;br /&gt;Sé, perfectamente, que la pregunta supera los límites del pragmatismo más molesto y que cualquier iniciado en esta nueva liturgia me abordaría de inmediato con que todo cumple una función en la naturaleza, al formar parte del ecosistema. . Pero de no haberse desarrollado los acontecimientos del modo en que lo han hecho, lo cual demuestra que el ecosistema no es, ni debe ser inmutable, ¿cuál sería la situación?&lt;br /&gt;Traten de imaginar por un momento que todas y cada una de las especies extinguidas, y las que al parecer lo harán en los próximos años, se hubieran desarrollado del mismo modo que el ser humano. Cuesta poco llegar a la conclusión de que este planeta, ya de por si difícil y agresivo para el ser humano, se hubiera vuelto definitivamente inhabitable para él.&lt;br /&gt;Doy por sentado que es lamentable el hecho de que las futuras generaciones quedarán privadas de la “razonable” satisfacción de conocer de cerca, o cuanto menos haber visto alguna vez en su ambiente salvaje a los grandes felinos, a las inigualables ballenas, o a las majestuosas águilas, por poner algunos ejemplos de cada uno de los hábitats en los que se desenvuelve nuestra vida.&lt;br /&gt;Pero ello no me llevará al desvarío de cargar sobre nuestras conciencias, de manera global, la inevitable desaparición de especies afectadas por la propia evolución de la vida. A menos que los más fanáticos en la defensa de las especies en extinción planteé la necesidad de controlar la natalidad del hombre, frente a la de las demás especies, y a favor de estas últimas.&lt;br /&gt;No nos engañemos, llevamos cientos de siglos, miles de años viendo desaparecer especies afectadas por su propia evolución y la de la naturaleza, sin que la mano del hombre haya tenido nada que ver en ello. Y pese a todo, o quizás por ello, el hombre ha continuado con su imparable desarrollo.&lt;br /&gt;Si el ser humano hubiera podido evitar la extinción de los grandes carnívoros antidiluvianos, o los más cercanos y grandes felinos, como el tigre de bengala, o los leones africanos y especies similares, ¿podrían darme respuesta los profetas de la devastación de que es lo hubiera sido entonces del hombre? Seguramente serviríamos de desayuno comida y cena de todos ellos.&lt;br /&gt;En cuanto a la intervención definitiva del hombre sobre las demás especies animales, igualmente les preguntaría a los iluminados agoreros - que por cierto viven extraordinariamente bien de las subvenciones obtenidas de sus feroces campañas - ¿qué sucede con aquellas especies con las que, en este caso sí, el ser humano viene manteniendo una constante batalla por eliminarlas de la faz de la tierra, sin conseguirlo. Entiéndase, por ejemplo, cucarachas, ratas, reptiles e insectos que, salvo inspirar a los guionistas de los dibujos animados, para poco más contribuyen al bienestar del hombre.&lt;br /&gt;Seamos honestos. Una vez más la demagogia más burda y el engaño más sutil se instala en el mensajes de quienes, generalmente provenientes de una izquierda carente de una ideología felizmente naufragada, a falta de mejor oferta política y social, se erige en salvadores de lo que haga falta.&lt;br /&gt;En un inicio fueron los fracasados principios básicos del hombre para la convivencia. No hay más que observar el mundo a tu alrededor para darse cuenta del resultado. Después, la lucha por la igualdad y los derechos sociales. Huelga recordar los estrepitosos fracasos de los “paraísos socialistas”. Posteriormente los “terribles” daños provocados en la capa de ozono que acabarían por envenenar el planeta y que, finalmente, quedaron en nada. A continuación los “gravísimos” problemas provocados por la globalización, para llegar, por último y lo más reciente, el mensaje repetido hasta el hastío de “salvemos el planeta”, en donde el cambio climático y la extinción de las especies se han convertido en la columna vertebral de todo el movimiento.&lt;br /&gt;Por tanto, no se trata de exterminar por exterminar animales, cualquiera que estos sean, incluidas las antipáticas ratas, o los repulsivos escorpiones, ni provocar problemas climatológicos donde no los haya. Pero tampoco de llegar a concederles espacios de privilegios, como el reciente caso planteado por el socialista Pedro Pozas en el Congreso Español, sobre los derechos “humanos” de los grandes simios, mientras problemas de primerísimo orden en las necesidades de los seres humanos – vivienda, hambre, justicia, seguridad, naturaleza mal atendida y peor protegida, violencia de género, niños desamparados, enfermos terminales, etc. – continúan sin resolverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cantos, escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-6483423428477473149?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/6483423428477473149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=6483423428477473149&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/6483423428477473149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/6483423428477473149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2007/11/que-alguien-nos-salve-de-los-salvadores.html' title='Que alguien nos salve de los “salvadores”.'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/R06vrMAxOeI/AAAAAAAAAGU/5p299ffQx6I/s72-c/Algor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17403777.post-3144106596233551876</id><published>2007-10-13T12:46:00.000+02:00</published><updated>2007-10-13T13:13:45.725+02:00</updated><title type='text'>La mediocridad de Zapatero, ¿un valor en alza?</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/RxCoTy1C-6I/AAAAAAAAAGM/tA0pYX32sS8/s1600-h/Zapatero-maragall.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5120777834335501218" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/RxCoTy1C-6I/AAAAAAAAAGM/tA0pYX32sS8/s200/Zapatero-maragall.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje.&lt;/em&gt; Aldoux Huxley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún cuando a lo largo de una vida todo ciudadano que se precie como tal pueda sentir, ocasionalmente, la necesidad de tomar conciencia del papel que le ha correspondido representar en la sociedad a la que, le guste o no, pertenece, hay momentos en que esa necesidad se convierte en una obligación.&lt;br /&gt;Salvo para aquellos que se dejen cercar por la más despreciable de las indolencias, inexorablemente, para el resto surgirán situaciones en las que se hace obligada una mínima reflexión que nos debería mostrar la auténtica realidad de una escenario, cuanto menos, complicado. Sin duda, salvo para los insensatos - algunos imbéciles crónicos y otros imbéciles sin saberlo, que no se qué es peor - las difíciles circunstancias por las que en estos momentos transita España es una de ellas.&lt;br /&gt;Una vez más, y van…, reitero mi absoluto desinterés por cualesquiera de las alternativas políticas que en la actualidad se barajan en España. No he sido jamás seguidor directo de ningún partido, mi opinión sobre ellos, y los políticos que los representan, es harto conocida. De manera que cuando escribo sobre estos temas intento poner mi “pluma”, por encima de cualquier otra cosa, al servicio de la coherencia. Utilizar el sentido común, desgraciadamente el menos común de los sentidos, es mi objetivo primordial. Aunque no siempre es posible conseguirlo, es el único modo en el que poder emitir un razonamiento mínimamente imparcial, alejado de las influencias partidistas.&lt;br /&gt;Se preguntarán que a qué demonios viene esta larga introducción. Es muy simple. Asentado en lo expuesto anteriormente, me he permitido hacer un análisis, tan amplio como ha sido posible, sobre la labor realizada por el señor Rodríguez Zapatero a lo largo de su legislatura; no como gobernante y político en activo, sino como la persona que se encuentra “dentro” de ese personaje que le ha tocado representar. El resultado es, además de sorprendente, espeluznante.&lt;br /&gt;No hay duda que las actitudes mostradas por Rodríguez Zapatero se han visto, y se ven, condicionadas en su faceta de ciudadano/político; de igual manera que sucede a la inversa, político/ciudadano. Pero ello no es óbice para que concluyamos que lo que aceptamos de este sujeto, como político, sería imposible hacerlo como ciudadano, como vecino o, no digamos ya, como amigo o familiar.&lt;br /&gt;A lo largo de estos años, el personaje en cuestión ha demostrado ser una persona en la que no es posible confiar. Desde que “Bambi” asomara la patita, sin el menor de los escrúpulos, ha ido dejando en el camino – la cuneta dirían en el argot mafioso – a cuantos se dejaron seducir por “sus encantos”.&lt;br /&gt;Soy consciente que muchos de ellos, yo diría que la gran mayoría, merecieron ser engañados del mismo modo que lo son aquellos que pretenden aprovecharse del supuesto “tonto” del timo de “la estampita”. Pero ello no devalúa en absoluto los “méritos” del ínclito zp. Más bien los acrecenta.&lt;br /&gt;No es necesario exponer como ejemplo lo que, lamentablemente, es moneda de curso legal en cualquier mala democracia que se precie: maltratar a su más directo rival, la oposición. El señor Rodríguez Zapatero no ha tenido empacho alguno en, liándose la manta a la cabeza, maltratar a cuantos socios y colaboradores, más o menos cercanos, ha tenido. Comenzando por los Pascual Maragall, los Artur Mas, los José Bono, los Miguel Sebastián y tantos otros para, pasando por los socialistas navarros, por significados responsables socialistas de algunas de nuestras más importantes instituciones, por algunos jueces de los llamados “vizcochables”, por los batasunos euskaldunes – a su manera eta incluida – hasta, lo que hace escasos meses era impensable, alcanzar a sus incontestables amigos, socios y más allegados colaboradores en la parcela mediática, el Grupo Prisa, con el ínclito Juan Luis Cebrián a la cabeza.&lt;br /&gt;La verdad es que resulta difícil entender como es posible que un personaje de estas características, con una mezcla de insensatez y maldad, fácilmente identificable pero malamente administradas, haya lograda tamaña “hazaña”. Dudo mucho que Maquiavelo y Rasputín a “la limón” fueran capaces de alcanzar cotas similares.&lt;br /&gt;Pero lo más terrible es comprobar que pese al peligro que encierra el personaje, capaz de haber provocado que de nuevo España se divida, por el momento ideológicamente, en dos frentes, todavía quedan personas, al parecer legión, que confían en él.&lt;br /&gt;Como mero observador podría entender, evidentemente dejando en el camino la mayor parte de mis escrúpulos, que toda la camada que vive en las cercanías de la política, del empresariado, o de las Instituciones del Estado, para no perder sus prebendas, se mantuvieran “fieles al líder”. Sin embargo, lo que resulta imposible de comprender, al menos para mí, es que el ciudadano de a pie, visto lo visto en estos tres largos años de gobierno zp, aún pueda tener dudas con respecto al peligro que encierran las decisiones de este “presidente”.&lt;br /&gt;Tal vez aquí se cumpla la máxima en el engaño. Aquella de que el último en enterarse, siempre, es la “otra parte”. Y, lamentablemente, ese papel le ha tocado jugar a los votantes de este hombre incapaz de mostrar dos rasgos seguidos de cordura y honradez.&lt;br /&gt;De otro modo sólo cabe pensar que, como a los “masocas”, a los votantes de este hombre, socialistas o no, les va la marcha o, peor aun, su capacidad de reflexión se encuentra bajo mínimos, o es inexistente.&lt;br /&gt;Qué otra consideración cabría otorgar a quienes en su vida privada no darían cobijo, ni tan siquiera saludarían al cruzarse con él en la escalera de su portal - ¡buenos somos los españoles ejerciendo de críticas porteras! - y sin embargo son capaces de votarlo para convertirlo en el personaje más poderoso en la vida pública española.&lt;br /&gt;Lo crean o no, carezco de una ideología definida. No me interesan los fundamentalismos, por discretos que estos pretenden ser. Me apoyo en las humanidades para llevar a cabo mi vida de una manera razonablemente digna. Por esa razón, siempre, me ha traído sin cuidado a dónde dirijan los ciudadanos su voto: derechas, izquierdas, centros, o lo que les venga en gana.&lt;br /&gt;Lo que sí me preocupa es que ese voto vaya destinado a quien, alejado en exceso de la razón, ha demostrado sobradamente ser un indigente intelectual, incapaz de cumplir con uno sólo de los parámetros que se le suponen a un buen dirigente político, del que siquiera cabe esperar de él que, además de retorcido, sea inteligente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Felipe Cantos.&lt;br /&gt;Escritor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17403777-3144106596233551876?l=filosofiadebolsillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/feeds/3144106596233551876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=17403777&amp;postID=3144106596233551876&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/3144106596233551876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17403777/posts/default/3144106596233551876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://filosofiadebolsillo.blogspot.com/2007/10/la-mediocridad-de-zapatero-un-valor-en.html' title='La mediocridad de Zapatero, ¿un valor en alza?'/><author><name>Felipe Cantos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02982527974594933664</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06327783939275225113'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3uhJwLd0rd0/RxCoTy1C-6I/AAAAAAAAAGM/tA0pYX32sS8/s72-c/Zapatero-maragall.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry></feed>