tag:blogger.com,1999:blog-167963702009-02-21T16:43:04.020ZDiario desde el TerrenoLas experiencias del cooperante de la ONG RESCATE en Etiopía.RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.comBlogger17125tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1169026846324743672006-11-17T09:37:00.000Z2008-01-14T09:52:32.170Z<strong>Maldiciones</strong><br /><br />Suena el despertador. Son las cinco de la mañana y maldices al inventor de los despertadores. Todavía no te explicas porqué te tienes que levantar a estas horas cuando tu vuelo sale dentro de tres horas y que de seguro se retrasará. Sea como sea te levantas y miras a tu alrededor. La mochila está preparada junto al resto de bártulos que sabes no vas a utilizar pero que queda muy bien llevarlos. Saco, linterna, botiquín y demás abalorios. Piensas que sólo te falta el uniforme del Coronel Tapioca, con gorro incluido, aunque predices que verás a alguno de esos exploradores en el avión. Siempre pasa cuando se va a Somali. Sin darte cuenta, y sin tiempo a desayunar, en media hora te encuentras en el aeropuerto, luchando porque no se te caigan los pantalones en cada control de seguridad. Otro, otro, otro y al final llegas a la zona de espera donde, como no, tienes que esperar una hora mas por retraso. Perfecto. Te pones los cascos y te dedicas a observar a los compañeros de viaje. Etíopes de tierra alta que seguro van a hacer negocios, otros expatriados de los que intentas adivinar la nacionalidad, somalíes ricos que habrán llegado de los EEUU para ver a la familia, y turistas, muchos turistas. Esos seguro que se bajan en Dire Dawa. Nadie se adentra mas allá de Harar si no es por trabajo. Una pena piensas, seguro que Somali atraería a un montón de turistas, con la carne de camello como principal atracción. El mero pensamiento hace rugir al estómago. Tranquilo, mañana seguro que estarás devorando una pierna entera toda para ti. Te frotas mentalmente las manos y continuas con tu hobbie de observador.<br /><br />Después de una espera interminable el avión despega y caes rendido en el asiento. Ni siquiera abres los ojos cuando oyes el carrito arrastrado por las azafatas. Sabes que toca lo de siempre: un pudding que se podría utilizar para lapidar a su cocinero. Te haces el dormido y sigues pensando en lo que te toca en los próximos días. Tu trasero se resiente recordando los baches de la última vez. Es en esos momentos cuando te preguntas si este trabajo merece la salud de tu trasero, si de hecho merece la pena tanto por resultados pequeños en la gran batalla. Y te vuelves a dormir sin querer pensar demasiado en eso. Sólo las turbulencias te vuelven a despertar. Miras por la ventana y ves las montañas que separan Somali del resto de Etiopía. Desde aquí arriba se puede observar mucho mejor las diferencias entre un lado y el otro, y tienes la sensación de que son zonas y realidades completamente diferentes. Intentas reconocer el paso de Karamarra, el punto geográfico que te hace sentir mas cerca de Jijiga cuando se viaja en coche. Pero desde aquí no se distingue nada. Todas las montañas parecen iguales, igual de muertas. Y cuando te vas a volver a dormir te sorprende una visión nueva de Somali. En toda su basta extensión se distinguen enormes líneas verdes que antes no estaban. La época de lluvias ha dejado montones de terrenos anegados que en un par de meses se volverán a convertir en esas extensiones amarillas a las que te has acostumbrado. Pero hasta que eso ocurra los agricultores se han dedicada a cultivar en grandes líneas, pintando verde sobre amarillo y aprovechando el agua hasta la última gota. Eso es eficiencia. No concuerda con el calor sofocante que te aplasta nada más bajar del avión. ¿Alguna vez había hecho ese calor? No lo recuerdas pero en lo único que piensas es en que ahora matarías por esos pantalones cortos estilo Coronel Tapioca que viste el “faranji” de delante. Maldices tus vaqueros y a su inventor.<br /><br />Ahí están, el conductor y al que esta vez le ha tocado hacer de traductor, vistiendo su falda somalí y su sonrisa típica. Hace un mes y medio que no les has visto por culpa de las lluvias y la imposibilidad de desplazarse por las carreteras de tierra. Y eres consciente de todo ese tiempo por la efusividad de los abrazos y los besos. Adoras a los somalíes. A lo mejor por su personalidad tan “naive”, la misma que te trae loco a la hora de trabajar. Son tan agradables, tan majos y tan hospitalarios que Jijiga te vuelve a parecer tu casa. Mientras el coche te lleva a la oficina y Saeed, el traductor, te empieza a comentar las nuevas noticias de la zona, te pierdes observando la calle principal de Jijiga. Esas vallas tan suyas de los recintos, con piedras de colores y formas imposibles. Los dibujos de las tiendas. Los ancianos con su hena y su falda. Las talegas de chat. Las cafeterías y las conversaciones interminables. Las radios a todo gas con la BBC Somalí sonando. Los burro-taxis. La mezquita colosal. El mercado de camellos. Las tiendas de productos traídos desde Somaliland. Las carretillas con dátiles y frutas de todos los tipos. Reconoces Jijiga como una ciudad donde no te importaría vivir, sino fuera por la falta de cerveza, pero piensas que podrías superar la abstinencia con facilidad. Ahora mismo lo que menos te apetece es meterte en una oficina a preparar el viaje, pedir que te lleven a tal o a cual sitio y revisar todo lo que se ha hecho en un mes y medio de falta. Maldices la oficina, sólo quieres bajarte del coche y darte una vuelta por la ciudad. Pero eso sólo lo piensas para tus adentros y continuas dejando que Saeed te hable de la situación actual en Somalia.<br /><br />Tus mofletes y tus brazos están cansados de tanto saludar y tanto besar cuando sales de la oficina. Después de las conversaciones y las seudo reuniones, te encuentras con todas las invitaciones habidas y por haber para tomar café, ir a cenar, ir a mascar chat. Optas por la posibilidad de cenar pescado fresco traído desde el puerto de Berbere en Somaliland, en el nuevo hotel Al-Naja. Parece que en Jijiga las cosas empiezan a ir bien. Nuevos hoteles, construcciones, una nueva estación de servicio, la universidad en construcción. Te preguntas cuanto durará ¿Qué pasará si hay una guerra abierta entre Somalia y Etiopía?, ¿con el Movimiento de Liberación Somalí?, ¿qué pasará si los Tribunales Islámicos llegasen hasta Jijiga? Ni una sola de tus preguntas se resuelven durante la cena. Sólo hay una cosa clara para tus compañeros y es que Etiopía nunca debió meterse en los asuntos de Somalia. Y percibes una vez mas, pero de forma diferente que desde el avión, que Somalí es una realidad completamente diferente. Te estremeces ante lo que eso significaría si hubiese guerra abierta. Callas y decides disfrutar del pescado fresco que hacía tanto no probabas. Maldices la falta de pescado en Etiopía y no estar viviendo en Jijiga.<br /><br />A la mañana siguiente, todos tus miedos se hacen realidad. Salida a las 7 de la mañana, coche antiguo sin buena suspensión (y lo que eso implica para tu trasero), vuelta del calor sofocante y un dolor de estómago inminente por el full que te has metido entre pecho y espalda para desayunar (puré de judías pintas con cebolla y pimiento picante) Vuelves a maldecir, pero esta vez lo buena que está la comida somalí y la incapacidad para decir que no a los manjares que te presentan por las mañanas. El viaje se resume entre mas debate político, el lanzamiento mañana de la televisión Al-Jasira en inglés, información sobre proyectos, cambios en el planning del viaje, bromas y chistes verdes que tanto gustan a los somalíes. Cuando llegas a Harthe Sheik, son las 11 de la mañana y decidimos parar a charlar con los ancianos del pueblo cercano de Bayllaley. Allí La Caixa financió un proyecto de regeneración medioambiental, además de estar en proceso de conseguir financiación para construir una presa y un banco de forraje. Distingues a Muse y Brahan y Mohamud entre la multitud que llega con ganado para ser vendido en el mercado de Harthe Sheik. Son tres de los ancianos mas respetados y lloran cada vez que te ven llegar. De alegría esperas. Te sientas a tomar un café y hablar del futuro de su comunidad, cuando aparece Sadia, la representante de las mujeres. Adoro a esta mujer. Nunca se callará y nunca dejará que nadie le calle. Sin pensarlo te echa la mayor bronca de tu vida entre risas y bromas, por no haber conseguido ayuda para el taller de costura que tanto esperan. Sabe que las cosas llevan tiempo, pero le encanta picarte. Y cuando ha terminado contigo, la emprende sin miramientos contra los tres ancianos. Cuando se despide para hacer la compra del día, Muse, Brahan y Mohamud se miran y comentan que ha empezado una revolución feminista en su comunidad que no se parará. Sonríen y sentencian que las mujeres son mas fuertes que ellos. Esa escena en un pueblo musulmán perdido en Somali te llena de esperanza.<br /><br />Sin darte cuenta el tiempo se ha echado encima hablando con la gente de Bayllaley. Todavía queda un camino largo hasta Harshin por carreteras inenarrables, así que decides comer en uno de los restaurantes de Harthe Sheik. El que llaman “el gurage” es famoso por su especialidad en camello, aunque el que lo lleve no sea somalí. Se te vuelven a revolver las tripas cuando entras en la carpa. Es la sensación habitual que ha ido disminuyendo con el tiempo. Esas mesas con mas mierda que el palo de un gallinero, esas moscas del tamaño de buitres leonados, esos restos por todo el suelo. Pero aguantar merece la pena. El gurage llega con dos trozos de camello brutales. No puedes distinguir que parte es pero da igual. Fantaseas con que sea la joroba. Dos camareros toman posiciones en cada extremo de la mesa y empiezan a cortar frenéticamente trozos exactos que caben perfectamente en la boca. Es como una competición. Tu plato nunca está vacío. Una y otra vez van cayendo trozos que se van mezclando con especie, arroz, ensalada y sorbos de sopa. Antes se amontonaban por la falta de coordinación, pero ahora no. Has cogido el mismo ritmo que tus compañeros y el resto del restaurante observa que no es la primera vez que has pasado por “el gurage”. Te empiezas a sentir el “show”. Piensas tu nombre artístico: “El Gurage presenta comida espectáculo con el Increíble Faranji Devorador de Camellos” Se lo comentas a tus compañeros y alguno que otro casi se atraganta de la risa, pero para tus adentros maldices el no poder pasar inadvertido.<br /><br />Todavía con la coña del devorador, salimos para Harshin con el estómago mas que lleno. Por la noche tocará abstinencia y lo sabes. El sueño se quiere apoderar de ti y quieres dormir pero tus compañeros de viaje no te dejarán. Prefieren que nos dediquemos a discutir aspectos técnicos del proyecto. Nunca te acostumbraras a hacer eso mientras viajas, y menos aún en la tartana que te ha tocado esta vez. Maldices el coche y a su inventor. Y entre maldiciones distingues el árbol alto. El punto en la lejanía que índica que sólo quedan treinta minutos para llegar a Quala Ramalle, la zona del proyecto. El paisaje cambia una vez mas de sabanas y campos de pasto a tierras mas desérticas y arenosas, con bosques de acacias nilóticas aquí y allí. En mitad de uno de esos bosques es donde desde hace un año han estado construyendo una presa de 45.000m3. Has estado presente en todas las fases de construcción, desde el estudio y allanamiento del terreno, hasta el último viaje en que el primer depósito de cieno y el sistema de extracción se habían empezado a construir. En tu mente habías dibujado como sería el resultado final y siempre te había parecido una obra faraónica. Escalas las montañas de tierra que rodean la presa, toda ella sacada de la excavación del depósito principal. Nunca habías sido consciente de la cantidad de arena que han sacado hasta que has tenido que escalar esa mini montaña. En el futuro, estará cubierta de árboles y hierba autóctona, pero esa es otra historia. Lo que te preocupa ahora es ver el resultado de un año de construcción. Y cuando llegas a la cima, rodeado de tus compañeros y miembros de la comunidad, lo ves. Imponente, mecido por el viento, te encuentras ante un pequeño mar. Te quedas mirando embobado los márgenes y como las olas rompen contra él. “¡Hay olas!” Te sorprendes pensando. A uno de los ancianos se le saltan las lágrimas cuando se dirige a ti y te esfuerzas por no seguirle. Te llevan hasta el punto de recolección y ves surgir del grifo agua clara. ¡Agua clara! Miras el suelo arenoso y vuelves a mirar el grifo. No esperabas ese resultado. Reconoces para tus adentros lo escéptico que habías sido durante todos los viajes. Los somalíes tienden a exagerar pero esta vez estaban completamente en lo cierto. Y de repente, todas las maldiciones y todas las dudas se disipan. Ya no tienen importancia, ya no están ahí, ya no existen. Escudriñas en tu interior en vano. Lo único que importa ahora es mirar con orgullo las olas.<br /><br /><a href="http://www.technorati.com/blogs/[cooperante]" rel="tag directory">[vida del cooperante]</a><div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-116902684632474367?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1161949976321440772006-10-27T11:47:00.000Z2008-01-13T15:28:51.313Z<strong>10 años por 10 birr...</strong><br /><br />Selam era uno de los mejores estudiantes de su clase. Los profesores siempre le felicitaban revolviendo su pelo, mientras una sonrisa de orgullo se dibujaba en sus labios. Selam sabía que algún día llegaría lejos como algunas personas de su aldea. Iría a Addis Ababa, a la capital y encontraría un buen trabajo. Eso si acababa los estudios y convencía a sus padres para dejar de cuidar el ganado. Esa era su principal tarea por las tardes, cuidar de los animales de la gente rica de su aldea, en la orilla este del lago Langano. Pero la muerte de sus padres no entraba en los planes de Selam. Sin su apoyo, fue incapaz de pagar los gastos de la escuela y de su alojamiento.<br /><br />En aquella época, adquirió una deuda de 10 birr para mantenerse...toda una fortuna. Nadie le ayudó a pagarla. Tuvo que huir de su aldea e iniciar un periplo como vagabundo que le llevó hasta Sudán. Allí, se convirtió en refugiado y durante un año, vivió en uno de los campos del ACNUR. Sin recordar cómo y porqué, y todavía siendo un niño, entró a formar parte del ejército de Meginsto, durante la época del Dergue. De Sudán, pasó a luchar en la guerra contra Eritrea, y sin darse cuenta, 10 años habían pasado desde que dejara su aldea.<br /><br />Sin dudarlo, Selam llora cuando recuerda esos años, sobre todo los que pasó en el ejército. Era una vida fácil, comida, un lugar para dormir y un salario ridículo, cualquier cosa era mejor que vivir en la calle. Pero sus lágrimas cuentan la gente que vio morir. Muchos amigos, muchos supuestos enemigos. 10 años de su vida, por una deuda de 10 birr. El día que dejó el ejército, creyó pagada con creces su deuda. Y por suerte así fue.<br /><br />Regresó a su aldea natal, donde el Consejo de Ancianos le proporcionó media hectárea de los que habían sido los terrenos de su familia. Trabajó muy duro durante dos años, haciéndolo esporádicamente también en Addis como estibador en Mercato. Llegó incluso a mendigar cuando el trabajo faltaba. Y cuando estuvo listo, retomó los estudios. Tres años más para terminar el instituto, del que salió con matrícula de honor. Las cosas nunca cambian, y él había vuelto a ser uno de los mejores estudiantes. Eso le sirvió para conseguir una beca para la universidad, donde eligió económicas. Muchos años de estudios, donde devoraba todos los libros que caían en sus manos. 10 años sin recordar cuánto le gustaba leer. En los años de universidad se resarció con creces. Muchas horas de estudio, muchas noches en vela que le llevaron a acabar la carrera con una de las notas mas altas de su promoción.<br /><br />Ahora Selam es profesor adjunto de económicas en la universidad de Addis Ababa. Pero no quiere detenerse ahí. Su lucha se desarrolla en dos frentes. Por un lado, poder estudiar su doctorado fuera de Etiopía. Por otro, conseguir que los profesores, sean extranjeros o etíopes, cobren el mismo salario. Siempre se pregunta porqué su compañero indio gana 10 veces mas que él. Mismo trabajo, mismo salario dice.<br /><br />Admiro a Selam, le admiro mientras cuenta esta historia abrazando a su hija de 7 años en el salón del pequeño apartamento que tiene cerca del campus. Su casa siempre está abierta a todos sus estudiantes, amigos e incluso desconocidos. Siempre hay una taza de café esperando, una esterilla donde tirarse, una buena conversación y una sonrisa. Ayuda a todo estudiante que ve con posibilidades. Le da pavor pensar que de no hacerlo, otra persona sufriría su misma historia por una deuda de 10 birr. Se desvive por ellos. No quiere que nadie vuelva a perder 10 años de su vida. De hecho, siempre te dirá que tiene 28 años, aunque su cara y su carné muestren 38. A pesar de todo, Selam es feliz, muy feliz. Y descubrimos como hacerle mucho mas feliz. Desde que nos contó esta historia, siempre que nos invita a su casa le llevamos como regalo un libro, muchas veces indescifrable para nosotros pero que él devora sin ningún problema.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-116194997632144077?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1161950828522928392006-10-19T11:53:00.000Z2006-10-31T09:22:55.810Z<strong>El apasionante mundo que habita debajo de mi cama</strong><br /><br />¡Hola a <a href="mailto:tod@s">tod@s</a>!<br /><br />Creo que nunca os he hablado del apasionante mundo de la fauna etíope. Esta vez, quiero referir a los animales que habitan mi hogar.<br /><br />Cuando me mudé a la preciosa Villa JC, me daba vértigo vivir solo. Tanto espacio (relativo) para mi, la primera casa propia, un jardín en condiciones...todo parecía tan grande y tan vacío al principio que durante mucho tiempo pensé que lo mejor hubiese sido compartir casa o hacerme con una mascota. Luego llegó mi Yusuf y las cosas mejoraron con creces, porque por lo menos tenía alguien con quien hablar, aunque no le entendiese al principio (ni ahora). Cuando todo parecía perfecto, empecé a ser consciente que ni mucho menos habitaba sólo en la casa...pequeños habitantes me rodeaban por doquier. Y no, no eran los Diminutos. Peor que eso...ni siquiera creo que sean insectos, sino seres infernales que pretenden hacerme la vida imposible.<br /><br />1. “El Bicho Bola del Averno”: ¿Os acordáis cuando éramos canis que siempre jugábamos con estos bichitos tan simpáticos? ¡Se hacían una bola cuando los tocabas y ya tenías una mini-canica nueva! Que entrañables y que simpáticos. Pero no, no os dejéis engañar. El poder de estos bichitos reside en aparecer debajo de tu pié descalzo en cualquier momento, especialmente en la bañera. Así que te levantas con toda la legaña puesta, abres el grifo de la ducha y cuando crees que cualquier ser indeseable ha sido tragado por el desagüe, pisas...y ¡crack!...un precioso bicho bola menos. Hay que tener en cuenta que aquí son el doble de grandes de lo que yo recuerdo.<br /><br />2. “Las Moscas de la Siesta”: Diréis: “Pues vaya, eso de las moscas lo hay en todos los países”. No, no como aquí. Sobre todo porque vienen en cuatro tamaños. Uno se acostumbra a los dos primeros: “La Mini-Mosca Cojonera” y “La Mosca de Toda la Vida”. El problema radica cuando ninguna de estas dos consiguen despertarte de la siesta. Entonces llaman por refuerzos y , aunque todas las ventanas estén cerradas a cal y canto y tú te hayas hecho fuerte en el salón, aparecen los otros dos tamaños. El tercero mas grande suele llegar en hordas: “La Mosca Verde de la Mierda”, la cual suele producirte mas asco que otra cosa. Pero la que acojona de verdad es “La Mosca Nodriza”. En mi vida había visto a un bicho tan grande, de verdad. Ha aparecido en mi vida últimamente y no sé, tengo miedo que pueda picarme, plantar huevos y acabar muerto rezumando mini-moscas cojoneras. Lo único bueno que tiene la cosa es que se la oye venir a 100 metros.<br /><br />3. “Hormigas Asesinas”: “Bah, hormigas” Pero, reparar en el adjetivo: ¡asesinas! Sí, sí, como lo oís. Su única misión es devorarte...y es que las muy guarras muerden a mala leche. ¿Visteis “Cuando Ruge la Marabunta? Pues así me siento muchas tardes, tomando el papel de Charlton Heston con bote de spray en mano. Dato: como buenos seres infernales, aparecen cuando anochece.<br /><br />4. “Hormigas Aladas, Marca Jódete” (atención, la descripción incluye vocabulario obsceno por el odio que las tengo): Esta versión de hormigas es menos voraz pero son mucho mas molestas, donde va a parar. La cosa es que suelen aparecer sólo una vez al año, y sólo una noche. Si bien no te producen daño físico directo, su misión no es otra que tocarte las narices. Me explico. Tú te acuestas una noche todo feliz porque te has tirado limpiando todo el día y la casa está como los chorros del oro. Es en ese día cuando hordas (y cuando digo hordas digo cienes y cienes) de hormigas aladas del tamaño como puños, se empiezan a colar por todas las rendijas de tu casa. Revolotean, se motan su orgía, y en lugar de irse, ¡las cabronas se mueren! Ahí, con dos cojones, en mitad de tu salón. Así que tú te levantas y te encuentras una alfombra de dos palmos de cadáveres de seres infectos. Y mientras te pones a barrer y a sacar montones y montones de estos bichos, piensas para tus adentros: “seguro que su última palabra fue ¡jódete!”.<br /><br />5. “Arañas”: así en general porque sería imposible hacer una descripción de todas ellas. En diferentes formatos, colores, olores y sabores, se dedican a acojonar, mas que nada. Porque tú ves una araña de buen tamaño y gordita encima de la cama. La intentas matar porque claro, a nadie le gusta dormir con una araña. El problema radica en que son indestructibles. Así lanzas un golpe al aire salen corriendo, se meten debajo del edredón y cuando te pones a buscarla ¡ha desaparecido! Así que te pasas toda la noche pensando en donde se habrá metido y rascándote a cada rato. En sí, a las arañas las he cogido cierto cariño, sobre todo porque son enemigas del peor de los bichos de toda la lista, que por supuesto aparecerá al final de todo...como buen archienemigo.<br /><br />6. “La Pulga Etíope”: en fin, qué decir de este bicho. Es inmortal, así sin mas. Lo hemos intentado todo: sol, permetrina, química varia, duchas de 100º, enfoscarnos en Relec, quemar la ropa, amaestrarlas etc, etc, etc. Es imposible deshacerse de ella aunque lo desees con todo tu alma y todo tu ser. El problema está en que cuando ella te abandona por voluntad propia (ya sea porque se ha cansado de tu sangre o porque no hay un centímetro de piel donde morder) puedes tardar cosa de 3 segundos en coger una nueva. Un taxi, un mendigo, una silla, un sofá, un hierbajo...están en todas partes y te vigilan. Dato curioso, me costó cosa de 6 meses saber cuál era su nombre en etíope, y es que la inmensa mayoría de los lugareños desconocen de su existencia, ¡porque no les pican! Otro dato curioso, tienen predilección por las lorzas de la gente.<br /><br />7 “El ArchiMosquito”: y llega el malo malérrimo, el ser que tiene el poder de dejarte toda una noche en vela. La eslora de estos bichos puede ser apabullante. Diría hasta 5cm pero me llamaríais exagerado. Sea como sea, estos bichos son la maldad personificada, además de ser inmortales también. O eso, o se organizan para realizar ataques escalonados que duran toda la noche. El problema está cuando te armas con una zapatilla y empiezas tu propia partida de caza. Ayer me tiré hasta las 6 de la mañana sin dormir, los perseguí, los aplasté, cerré todas las rendijas posibles, registré todo...y a pesar de ello, siempre quedaba uno con vida. Lo impresionante de estos bichos es el tamaño que adquieren cuando han chupado tu preciosa sangre. De verdad, el mosquito español es microscópico comparados con estas bestias pardas. Uno de ellos era tan grande que hasta salpicó la sangre cuando le aplasté.<br /><br />Una solución quiero que acaba con todos estos seres malignos. DDTs, sprays varios, armas de destrucción masiva...lo que sea. Se aceptan sugerencias.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-116195082852292839?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1161951464714885532006-09-15T12:12:00.000Z2006-10-27T12:20:17.953Z<strong>Reflexiones varias</strong><br /><br />Muchas cosas han pasado en la segunda temporada en Etiopía e intentaré resumirlo todo lo mejor posible y ordenar un poco las ideas, aunque va a ser difícil porque todo me viene a la memoria al mismo tiempo sin saber cuando pasó realmente. Sea como sea, ahí vamos.<br /><br />Cuando dejé Etiopía en Diciembre del año pasado, me iba con la incertidumbre de si volvería o no. En realidad, saber que volvería, lo sabía. Demasiado me había atraído este país como para no volver. La duda estaba en saber cuándo. Al final, aquí que estaba otra vez en Febrero dispuesto a arrasar. Sobre todo porque ya no era algo nuevo, conocía la cultura (o eso creía), la gente y sabía qué podía esperar y qué no. Con seis meses por delante esperaba conseguir muchas cosas que ahora parece que se pueden cumplir.<br /><br />Comenzando por el tema laboral, el nuevo proyecto que empezamos con la Agencia Española de Cooperación en seguridad alimentaria en la comunidad de Ramale, a 20km de la ciudad de Harshin, en el Estado Regional de Somali, me tenía completamente emocionado. Cuatro actividades básicas se tenían previstas: la creación de un vivero para regenerar medioambientalmente la zona, la construcción de una presa para la recogida de lluvia con una capacidad de 45.000m3 (o lo que es lo mismo, agua para 20.000 personas y 70.000 cabezas de ganado en un año con una sola época de lluvias buena), la creación de un banco de forraje para los animales de 100ha. cuya producción será almacenada y distribuida durante las épocas secas y de sequía, y por última la capacitación de la población en la conservación de todas las infraestructuras y en su capacidad organizativa y de gestión.<br /><br />En los meses que estuve aquí, 3 veces viajé a Harshin y me gustó lo que vi, me gustó mucho. Es esa sensación que produce el trabajo bien hecho. La última vez fui en Julio y para esa fecha el banco de forraje se había iniciado con 15ha. (aunque la producción de alfalfa no fuera muy bien por culpa de las lluvias), en el vivero crecían alrededor de 120.000 árboles y la presa casi se había terminado de excavar. Lo más impresionante era ver cómo arbolitos de mango y papaya crecían tímidamente. Cuando se piensa en Somali, uno ve extensiones de arena bajo un sol tórrido, pero no, eso no es lo que vi en el vivero. Sol, lo había, y tórrido, lo era, pero ni mucho menos sobre extensiones de arena muerta. Las plantas y los árboles crecen si se sabe como cultivarlos. Y aquí lo habían vuelto a conseguir. Eso mismo lo vi con el proyecto de regeneración medioambiental que financió La Caixa en otra zona, Bayllaley. Pero allí sólo pude ver los coletazos finales de 3 años de proyecto. Ahora lo estamos viendo desde el principio y si se consigue la mitad de lo que se consiguió en Bayllaley, me doy con un cantito en los dientes.<br /><br />Sobre nuevas ideas y propuestas, qué decir. Han sido cientos las nuevas ideas para hacer proyectos. Todas ellas provenientes de las comunidades. No me dejo de sorprender de lo claro que tienen a dónde quieren llegar y como lo quieren hacer. Una sociedad desarrollada sin perder su rasgo mas identificativo: el desplazamiento en épocas secas. La gente pensará que una población seminómada no puede desarrollarse, pero ellos no piensan lo mismo. Y desde luego, a la luz de los resultados que consiguen con su trabajo, cada día estoy mas convencido de que otro tipo de desarrollo es posible. La solución es tan simple como adaptar los proyectos a sus necesidades reales y características propias. En el caso del desplazamiento es tan simple (y complejo) como dotar a las poblaciones de servicios que se desplacen con ellos: profesores, matronas, veterinarios, etc. Todo ello en el caso de servicios básicos. En el caso de servicios más complejos y especializados, construir las infraestructuras en las zonas donde haya mas desplazamiento y con acceso para el mayor número de personas. Lo mismo en el caso de puntos de agua, zonas de forraje, bosques comunitarios, etc. Todo ello sin olvidar el desarrollo de las comunidades ya asentadas, en parte a la fuerza o por haber perdido su principal fuente de alimento, ingreso, ahorro y status social: los animales.<br /><br />Os cuento dos casos que me han impresionado de verdad de estos viajes por el desierto de Ogadén. Fuimos a visitar algunas cooperativas con las que Hope For The Horn, nuestro socio local, había estado trabajando desde hace tiempo. En especial quería conocer el caso de dos de ellas. Una de ellas, cercana a la frontera con Somalia, se dedica a la producción agrícola y ganadera con medios tradicionales. Su principal problema era el ataque de las hienas a los rebaños por las noches y que los pájaros arramblaban con toda la producción de cereales. Los jóvenes de la comunidad son creativos a mas no poder y se les ocurrió la solución mas simple y a la vez mas eficaz. En el caso de las hienas, lo solucionaron capturando dos crías de hiena que han amaestrado y convertido en “perros guardianes” del ganado por las noches. Lo curioso es que ni mucho menos atacan a las hienas salvajes. Su mecanismo de defensa es emitir sonidos de peligro. Así que las hienas salvajes se confunden y se van. Algo parecido hicieron con el caso de los pájaros, pero en este caso han amaestrado halcones. Todo un ejemplo.<br /><br />La otra cooperativa que quería visitar es una creada por mujeres. Empezó hace 7 años en Horsheed y desde entonces se han convertido en una de la mas grandes de la zona. En si, el hecho de haber crecido en una zona dominada por hombres es un gran avance. Pero su principal logro es la reinversión de todos los beneficios que obtienen, no en su familia, sino en la comunidad al mantener proyectos educativos y sanitarios. Proyectos de los cuales se benefician otras comunidades cercanas. Y todo eso empezó con una inversión inicial de cada una de las participantes de 5 birr al mes (50 céntimos de euro). Acojonante.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-116195146471488553?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1161948078076274702006-09-12T11:02:00.000Z2006-10-27T12:08:29.773Z<strong>Viajes: Yemen<br /></strong><br />Hoy toca algo diferente. Lo bueno de vivir en Addis es que te permite visitar países por un módico precio en cuanto tienes alguna celebración. Durante el año nuevo etíope (11 de Septiembre) decidimos hacer una pequeña escapada a Yemen para comprobar in situ las maravillas que hablaban de este país.<br /><br />No sé si voy a poder describir lo que ha supuesto Yemen. Hacía mucho que no me sentía tan mal al irme de un lugar. Tal vez porque sólo han sido cuatro días. Muy bien aprovechados, eso sí. Pero qué cuatro días. Yemen es un paraíso. Ya no sólo por la cultura milenaria, la arquitectura, los restaurantes, los hamanes, la música, el qat (o chat), los narguiles, los pueblos de montaña, el comercio, etc, sino sobre todo por su gente. Es impresionante, de verdad...la hospitalidad a la enésima potencia, la sonrisa de oreja a oreja, el hablar con cualquiera, la felicidad de los niños, el buenrollo intergeneracional. Me encantaría poderos explicar lo que se siente paseando por las calles de Sana’a, pero es imposible. Lo he intentado escribir unas 10 veces y siempre me parecía pueril y sin sentido. Supongo que es lo que tiene intentar escribir sobre sensaciones.<br /><br />En fin, por contaros alguna cosa concreta, nos quedamos en el hotel Sana’a Nights. Lo lleva un amigo de un amigo. El sitio impresionante. Situado en la ciudad vieja, es el típico rascacielos yemenita, de los antiguos...de unos 4 o 5 pisos. Lleno de pasillos y habitaciones en cada recodo. Con ventanitas por todos lados con los rosetones típicos de cristales de colores. Todo sin muebles, sólo alfombras y tres colchones en el suelo. Pero eso basta...y sobra de hecho. La habitación de tres con un baño y un salón compartido salía a 24 dólares la noche con desayuno incluído. Y la gente que trabaja allí...increíble...más que trabajadores son amigos. Gente con ganas de bromear, de reírse, de hablar, de conocerte. Creo que es uno de los mejores hoteles en los que he estado en mi vida. Y está a dos pasos del mercado...bueno, en sí toda la ciudad vieja es un enorme mercado, lleno de vida y de actividad que por la impresión que nos dio nunca duerme. Incluso paseando a las 12 de la noche, la gente trabaja y tiene las tiendas abiertas. Hablando con las tiendas de al lado, bromeando con los que pasas, tomándose un té mientras mastican qat...haciendo negocio pero disfrutando con ello. Impresiona la zona de las especias, de las frutas, de las jambiyas (si es que se escribe así...vamos, el puñal típico), de los dátiles, los molinos de aceite de sésamo accionados por camello, las mini tascas con pollos asados y pescados a la brasa, los puestos de zumos naturales, de telas...todo un espectáculo para la vista y los olores. El mercado de Sana’a hay que verlo...a cada paso te encuentras escenas sacadas de la misma Edad Media que te dejan boquiabierto.<br /><br />Pero nada mas lejos de la realidad hablar de Yemen como un país atrasado. Es un país de comerciantes, con muchísima vida, anclado en un pasado pero en un pasado que les ha permitido mantener un nivel de vida aceptable, sostenible para su sociedad. La gente sigue vistiendo el traje típico por las calles, con sus puñales, sus chaquetas, sus futas y sus chals. Se sigue mascando qat y se sigue fumando en narguile. Se resguardando uno de las horas de sol y se sigue rezando todos los días a la llamada de la mezquita. Es una vida tranquila, como las de pueblo. Sin las necesidades que tenemos, sin el individualismo feroz, sin las ganas de “triunfar” que tenemos en nuestras sociedades. Es otra vida, otra cultura...que quieren cambiar. Me sorprendo todavía la campaña de desprestigio a Yemen. Un país de terroristas...en fin, no quiero meterme en ese tema.<br /><br />Por otro lado hay que comentar también los puntos malos..muy malos de hecho, del país. La mujer no existe...es un fantasma. La vida pública es completamente del hombre, y cuando ella se presenta en público, lo tiene que hacer de forma que nadie se fije en ella. Todo ello a partir de la pubertad...hasta entonces las niñas son exactamente iguales a los niños. Pero luego todo cambia. Se va viendo cierta apertura...pero es un país tan arraigado en las tradiciones que mucho tendrá que avanzar para que se vea un cambio. Y lo que es más curioso..toda esta marginación se nota sobre todo en las ciudades. En las zonas rurales es algo mas diferente. Caras y cabezas descubiertas...mujeres fuertes que trabajan la tierra y cuidan de los animales, y que hablan con los hombres de forma normal. Son los únicos sitios donde hemos podido hablar con ellas...o que se han acercado a decirnos algo. Eso es impensable en mitad de un mercado de Sana’a. Pero los hombres las respetan y las protegen...y mucho. Demasiado...hasta el punto de considerarlas propiedad y no un igual.<br /><br />Otro punto malo (y bueno a la vez) fue el haber ido en época de elecciones. Una movilización extrema de la población...cada persona apoyando a su candidato pegando carteles y pegatinas por toda al ciudad. Mal para las fotos, que los edificios estaban forrados hasta arriba con carteles de Julián Muñoz...si, si...el presidente de Yemen es idéntico a Julián Muñoz...de hecho estábamos pensado que se había escapado de la cárcel de Marbella y se había venido aquí a continuar con su carrera. Pero muy bien por el sentimiento democrático y por la importancia que le dan a las elecciones...vamos, igualitos que en nuestros países que la abstención es cada vez más patente. Eso si, como siempre el presidente no es un santo y seguro, seguro que vuelve a salir...y de los casos de corrupción mejor no hablar.<br /><br />Cambiando de tercio, las zonas rurales son una pasada. Por falta de tiempo sólo pudimos hacer Yemen norte...o la zonas de montaña. El espectáculo es brutal. Pueblos con 12 siglos de historia construidos en las montañas mas altas. No recuerdo bien los nombres....recuerdo Manaka, Kawkajan o Tula. Este último como el más impresionante, con un castillo en un risco de 3000 metros de altura y una ciudad a los pies donde se pueden ver ventanas originales de alabastro, cisternas antiguas, casas de los antiguos artesanos judíos y un largo etc. Restaurado por la UNESCO, se ha convertido en un centro turístico donde se empieza a notar un poco el agobio de los comerciantes...eso si, mendicidad cero. A pesar de ello, son zonas pobres y muy degradadas. En el interior de los pueblos se acumulan las basuras (y sino intentad poner un servicio de camiones de recogida de basura para una ciudad de 20000 habitantes a 3000 metros de altura...una locura...algo tendrán que inventar), aunque el agua corriente y la electricidad llegó hace tiempo. La gente es pobre...pero come...y muy bien. Ese es otro de los puntos de Yemen, su cocina tan variada y tan sumamente rica. El “salta” es el plato típico...una especie de potaje que en cada sitio es diferente. Unos con legumbres, otros con carne con salsa, otros con verduras....o todo junto a la vez. Pero además de eso tienes diferentes tipos de arroces, rehogados de verduras, carnes cocidas y asadas, pescados a la plancha, pasteles con miel, zumos y frutas de toda clase, yogures...y panes...panes de leña...de los de verdad...y pitas...y bueno, que creo que ya vale de comida. Creo que he engordado cosa de 5kg en tan sólo 4 días.<br /><br />Hay tantas cosas que contar de Yemen. Me encantaría poder contaros con detalle el estar en un hamman de 700 años de antigüedad o ver el baile típico de los puñales o descansar en la casa más alta del pueblo más alto de la montaña más alta. Sólo sé que quiero volver...a lo mejor en Noviembre si hay suerte. Quiero ver el Este...llegar hasta el desierto...y poder bajar al mar. Quiero ir a Socotra...una isla que hasta 1999 era de muy difícil acceso y que se mantiene casi intacta y virgen. Quiero volver a Sana’a y darme vueltas interminables por la ciudad. Lo que sí que sabía con seguridad era que no quería volver a Addis. Casi perdimos el avión por aprovechar hasta el ultimisimo segundo...pero no nos importaba...nos hubiésemos quedado una semana mas con tranquilidad. Pero el trabajo es el trabajo. Hoy me siento un extraño en Addis, con toda un resaca rodeándome por el año nuevo (ahora están en 1999)...pero me da igual. Hoy sigo soñando con Yemen...con lo que podría haber hecho si hubiese estado unos días mas...con la gente que he conocido allí.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-116194807807627470?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1161949487083587312006-09-07T11:22:00.000Z2006-10-27T11:44:47.096Z<strong>Testimonios: hoy, el hijo secreto de Haile...</strong><br /><br />Haile Helassie se dice que fue el último rey de la dinastía que provenía de la noche de lujuria que se montaron la reina de Saba y el rey Salomón (algún día contaré esa historia, que es muy curiosa...para quien le interese claro). La cosa es que este personaje, además de un dictador, era también un dios. Se puede ser un dios en muchas cosas, pero este en concreto adquirió su divinidad haciendo que lloviera en Jamaica con su mera presencia. Este hecho y otros, aunque el que nos interesa es el de la lluvia, llevaron a que le montaran una religión, el rastafarianismo (el Haile se llamaba Ras Tafari). Y Etiopía se convirtió en la tierra prometida para los rastafaris.<br /><br />Pero como en toda religión, siempre hay cosas que se intentan esconder o que se pueden reinterpretar según a uno le venga en gana. Lo que el rastafarianismo esconde no es otra cosa que Haile tuvo descendientes. Así como lo oyen. Descendientes que posiblemente tuvieron que huir del país cuando su padre fue asesinado por Meginsto, el siguiente “presidente” del Derge o el régimen comunista (después que se cargara también a otros dos presidentes que el mismo puso en el poder, Aman Andom y Tafari Banti). En fin, no mas divagaciones. Sea como sea, los descendientes de Haile acabaron en España. Seguro que acabaron allí, y no se sabe como, y porque obra milagrosa se unieron a la línea sanguínea de mi familia. ¿Porqué lo sé? Por el mero hecho que he heredado el poder de llevar la lluvia allí donde pongo un pie. Este poder podría molar e incluso ser útil si no fuera porque lo único que consigue el ser sobrenatural es problemas y mas problemas...así como un estrés desaforado.<br /><br />Pruebas tengo a montones. Cualquier ciudad etíope en la que he estado ha llovido a raudales, pero mi poder se ha mostrado con toda su plenitud durante este último viaje a terreno. A Jijiga que intenté llegar el domingo en avión. Normalmente en época de lluvias el aeropuerto funciona un 10% de los días...pero claro, no era época de lluvias y no había llovido en meses así que me dije ¿porqué ir a Dire Dawa para tragarme luego 150km de baches y malas carreteras si puedo ir directamente a Jijiga? ¿porqué? Pues porque nada mas llegar el avión a cielos jijiguenses empezó a llover con lo que nos desviaron a Dire Dawa. El que yo estuviera en el avión no tenía nada que ver, claro.<br /><br />Ya en Dire Dawa me dirigí a Harar para recoger a mis acompañantes, y de ahí a Jijiga. Que buena gente, por cierto. Y que buen tiempo oiga. Pero claro, buen tiempo porque el coche va mas rápido que las tormentas. Fue llegar a zona de proyecto, estar un par de horas viendo cosillas, tomarnos un cafelillo con las comunidades, hablar con una nueva asociación de mujeres...y sin darnos cuenta, quiero decir sin darme cuenta, desaté todo mi poder haciendo que el desierto de Ogaden se convirtiera en un océano (y eso que no había llovido en varios meses). En fin, que de ahí salimos hasta Harshin para dormir y poder ver otro proyecto al día siguiente (donde por supuesto llovió también) y después de vuelta para Jijiga y un par de comunidades en el camino (donde también llovió, sí, sí).<br /><br />El martes por la noche dormí en Harar. Estuve gran parte del tiempo con mi “hijo adoptivo” Salomón, al cual es obligado visitar (¿coincidencia que el hijo Salomón sea rastafari?). Muy buenos descubrimientos en relación con bares aquella noche. Hago un inciso de información para turistas. Además de tener que usar a Salomón como guía (todo el mundo le conoce y merece la pena, que el chico siempre se lo ha currado mucho...y que conste que no me llevo comisión por esta afirmación), si alguien va para Harar no se puede perder el Tourist Bar, que aunque su nombre no apetezca nada, es un sitio etíope, etíope de los de verdad regentado además por un gurague, por lo que la música de este tipo suena mas de lo habitual, con la alegría que eso implica. Otro para música en directo es el National Hotel...y a eso de la 1 de la madrugada está muy animado. La zona es lo que llaman La Boute. Acabado el momento guía, llovió en Harar toda la noche. Y toda la mañana del miércoles. En fin, nos dirigimos luego a Dire Dawa a coger el avión, con el estrés que estaba lloviendo a cántaros también allí. Por suerte paró un poco por la noche y de vuelta a Addis, donde no os lo vais a creer, pero estaba lloviendo a cantaros también.<br /><br />Y ese ha sido mi viaje a terreno que ha demostrado mi divinidad, así que espero una religión sobre mi persona antes de que acabe el año.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-116194948708358731?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1161946920944353742006-06-02T10:48:00.000Z2006-10-27T11:02:00.956Z<strong>Viajes: Lalibella</strong><br /><br />Lalibella es una de las atracciones turísticas que el gobierno etíope intenta fomentar por todos los medios. Hace 5 años sólo se podía llegar a ella cogiendo un taxi-burro desde la ciudad mas cercana, Dessi<strong>.</strong> Ahora hay vuelos directos casi todos los días y la construcción de la carretera va muy bien por lo que nos contaron. Eso sí, todo esto entraña un problema del que no había sido consciente hasta ahora y que más adelante relataremos. Ahora, vamos a lo bonito.<br /><br />Lalibella es una pasada sin más. En la misma ciudad (perdón, pueblillo) hay tres recintos con 13 iglesias en total, excavadas en la roca desde arriba hacia abajo. Si habéis visto Petra, posiblemente no os impresionen tanto, pero si no, es la primera vez en mi vida que he visto algo parecido. El tamaño de las construcciones es impresionante, aunque no la decoración. Son mas bien sobrias y muy pocas tienen frescos en el interior. Las que los tienen, desgraciadamente se han perdido porque no existe ningún tipo de restauración y todavía se siguen usando como centro de culto, que unido a la afluencia turística, esta destrozando una de las maravillas del mundo. En si Lalibella no tiene mas. Las iglesias son su principal y única atracción, eso sí, unas con mas atracciones que otras. En una te puedes encontrar al Increíble Cura que aún con gafas de sol en plena oscuridad ve a la perfección, la Increíble Columna que te hace desaparecer si la tocas, o el Increíble Trozo de Madera que si lo levantas seguro que vas al cielo pero que está prohibido tocarlo. Todo muy de creencias y fe, como la existencia del Arca Perdida (perdón, de la Alianza) en Axum, centro del rito etíope-ortodoxo. Por suerte, las prohibiciones sobre estos objetos, previenen que desaparezcan, porque lo que son los libros centenarios, las reliquias y las antigüedades, las usan y las meten unos sobes que vamos, en cincuenta años no queda nada con vida. Una pena. A pesar de ello, estoy convencido que las pulgas serán las que frenen el flujo de turistas porque eso si que es una atracción y el resto tonterías. La pulga de Lalibella es indestructible y no muere ni a tiros. Si una de ellas se aposenta en tus pliegues, vete preparando para sufrirla durante mucho, mucho, mucho tiempo.<br /><br />En sí la ciudad es un infierno. Siento decirlo así, pero es lo que hay. Desde la construcción del aeropuerto y la llegada habitual de turistas, una gran parte de la población ha preferido dejar sus trabajos y estudios para dedicarse a la mendicidad. Hordas y más hordas de gente pidiendo y queriendo hacer de guía. Unido a que es una ciudad santa, la afluencia de mendigos, lisiados y leprosos es también considerable. Y quien avisa no es traidor. Lalibella me tocó muy dentro, y mira que había visto ya cosas duras. Pero como ese pueblo, nada comparable.<br /><br />El mercado es muy recomendable, sobre todo por la parte de venta de sal y de especias, aunque si se es muy tiquismiquis con los olores mejor no pisarlo. La parte de animales también es muy chula y se puede ver la negociación entre comprador y vendedor con apretones de mano, de forma que los demás no sepan el precio final.<br /><br />En si misma, Lalibella se puede considerar una de las maravillas del mundo, pero sólo si hacen algo con el pueblo y con la gente que allí vive. Una pena que la apertura al turismo haya hecho de la ciudad un centro de mendicidad.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-116194692094435374?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1161946031131506412006-04-04T10:36:00.000Z2006-10-27T11:47:02.410Z<strong>Viajes: Gonder</strong><br /><br />Muy chulo el viaje por la Castilla etíope. Todo un descubrimiento eso de ver castillos en mitad de Etiopía, que bueno, para nosotros acostumbrados a España y su castillo por kilómetro cuadrado no es tan impresionante, pero para otros tiene que ser todo un shock. Es una pena que la mayoría de los edificios estén en ruinas y no estén siendo conservados, pero a pesar de ello uno se puede hacer una idea de lo impresionantes que llegaron a ser.<br /><br />(Momento historia): Bueno, no tengo la guía delante y lógicamente no me acuerdo de las fechas exactas ni de los nombres pero vamos a hacer un intento. Gonder se convirtió en la capital de Etiopía mediado el siglo XVI. Así hasta hace más o menos 100 años que Addis se convirtió en la capital. En total Gondar mantuvo su status unos 250 años que no es poco. Lo hizo un tal Fasilidas que fue el primero en construir su castillo. Se llevó la capital a Gonder desde el lago Tana porque era una zona muy fácil de defender. Su castillo es el que mejor conservado está y en el que se está haciendo algo de restauración por la UNESCO creo. Eso sí, no sé qué barniz han usado para reparar los suelos pero resbalan tremendamente y ahora lo que sería la sala de audiencias y el comedor es la sala de patinaje.<br /><br />En fin, que el recinto real que llaman está en mitad de Gonder. Es una mini ciudad amurallada donde están todos los castillos y palacios que fueron construyendo los reyes de Gonder. Menos el de Fasilidas mencionado anteriormente, el resto están como para que los declaren en peligro de derrumbe. Algunos fueron dañados en un terremoto a principios del siglo XVII y todos los bombardearon los ingleses durante la II Guerra Mundial porque ahí se habían instalado los cuarteles del ejército italiano. Todo un acierto. La verdad es que el recinto es chulo y mola perderse un poco entre las ruinas. Lo mejor (o peor) son los pocos turistas que vimos. Por un lado es una putada para la economía de la ciudad (basada en la cultura del “money, money” al faranji...como nunca jamás había visto, ni siquiera en Addis) pero por otro, es una de esas rarezas monumentales en que todavía la masificación turística no ha sacado de su contexto histórico (porque ya ves tú que gracia tiene ir a ver las Pirámides, por ejemplo, y estar rodeado de 200.000 turistas con gorros y crema solar, tenderetes con pirámides en miniatura, autobuses de agencias de viaje y guías pesados).<br /><br />En fin, sea como sea, el recinto me gustó. Mucho más impresionante y con más encanto es el palacio de la emperatriz Metenbaw, una de esas ruinas que te dicen que no merece la pena ver y que luego descubres que son la leche. Situado en una colina, es la casita que se hizo la Metenbaw, regente de su hijo XXX a finales del Siglo XVII (creo recordar). La susodicha se montó una choza impresionante, con su palacio, su sala circular para las oraciones y su comedor. Este palacio en cuestión está destrozado y no se hace ningún tipo de restauración, sobre todo porque es propiedad de la iglesia y bueno, parece ser que utilizan lo que sacan de los fieles en otras cosas (esperemos que mendigos) A pesar de ello, está en bastante buenas condiciones y las vistas son una pasada.<br /><br />Pero mucho mucho mucho más impresionante (y lo que más me ha gustado desde que estoy en Etiopía) es la iglesia de Debre Birhan Selasie (si es que ese es su verdadero nombre) La construyó uno de los sucesores de Fasilidas (a saber cual) allá por el siglo XVII y es una pasada, no sólo por la construcción en sí, sino por las pinturas de dentro que relatan pasajes de la Biblia (ya se sabe, vida y obra de Jesús, vida y obra de María, vida y martirio de los apóstoles, etc, etc, etc) Lo curioso es ver pinturas específicas de la iglesia ortodoxa etíope, como la de ese santo que está cubierto completamente de pelo y que nunca llevó ropas, y que Dios le envió leones y leopardos para que le protegieran. Precioso el techo con tropecientos ángeles dibujados (y en puertas y ventanas), haciendo alegoría de que todos tenemos un ángel que cuida por nosotros. Lo más curioso es que la primera vez que llegamos a la iglesia en cuestión estaban en pleno servicio religioso y tuvimos la posibilidad de verlo y estar en medio como el jueves, dentro de la misma iglesia. Toda una experiencia, sobre todo siendo vísperas de semana santa. Hay otras muchas iglesias pero no tan impresionantes como esta. La mayoría fueron reconstruidas después de la invasión musulmana que arrasó con las iglesias ortodoxas.<br /><br />Otras cosas que vimos menos impresionantes fue la piscina que se construyó el Fasilidas. Al parecer hay una fiesta en la piscina a finales de Enero, sin pelotas de playa ni colchonetas ni barbacoa, que al parecer es muy religiosa (como todo en este país). También hay una aldea, Woleka, donde se dice que se estaban los felashas, aquellos descendientes del rey Salomón y la reina de Saba, o lo que es lo mismo, etíopes judíos. Actualmente se dice que sólo queda una mujer que está desesperada por irse para Israel. Lo cierto es que todo fueron rescatados de la gran hambruna por Israel y que ahora no queda nadie. Ahora la aldea es una atracción turística con tiendas de souvenirs donde se puede comprar resquicios de mala calidad de alfarería felasha.<br /><br />Mucho más bonito que lo anterior son las Simeon Mountains. Por falta de tiempo no pudimos llegar hasta ellas y no pudimos hacer senderismo, pero eso es algo pendiente para el futuro. Lo que si hicimos fue alquilar un coche e ir hasta uno de los puntos donde se tiene una vista privilegiada de toda la cadena montañosa. Muy chulo el mini senderismo que hicimos por unas dos horas con un pastor como guía. El único problema es que llegó un momento en que alguno parecía Don Bosco rodeado de niños pastores.<br /><br />Sobre la ciudad en general, los italianos se la cargaron con unas construcciones que en la guía se dice que son art decó y que en la realidad son unos mamotretos como ellos solos que no pegan ni con cola. De todas formas poco importa. La ciudad es de las más sucias, con más mendigos y más estresantes que he visto. Todo un coñazo y un auténtico acoso al faranji (normal en cualquier ciudad turística de este país). Gonder es un centro de la cultura del “money, money”, en algunos casos hasta de forma violenta. Y poco más de la ciudad, nos quedamos en un sitio muy chulo, el Fogera, con buena comida, casitas individuales y vistas al lago artificial de la ciudad. Fue además el centro de operaciones del partido fascista italiano. Impresionante las vistas del hotel Goha, del cual sólo eso merece la pena porque es el típico hotelazo para faranjis. Eso sí, los camareros son lo más borde y lo más lento del mundo. Nada que ver con la gente del Fogera que era más majos de los birrs. Todo un ejemplo de que el dinero no hace la calidad.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-116194603113150641?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1135245462896307062005-11-24T09:55:00.000Z2005-12-22T10:00:06.150Z<strong>Primer viaje al terreno</strong><br /><br />¡Hola a todos!<br /><br />El trabajo de oficina te come cuando estás en Addis. En sí, toda la ciudad te come si pasas mucho tiempo metido en ella. El tráfico, el agobio, el caos...y sobre todo el estar trabajando por comunidades que tienes a tiro de piedra pero que todavía no conoces. Siempre estás deseando ir a terreno y cuando vas por primera vez, tu perspectiva de las cosas cambian radicalmente. Sobre todo es un empuje para tu trabajo porque es mucho más fácil escribir y plasmar la realidad en palabras cuando le has puesto cara a la gente. Ahora todo es mucho más claro.<br /><br />Todo empezó con un viaje de fin de semana a Harar, en el Este del país y a escasos 100km de Jijiga, la capital de la región de Somali. Es allí donde el socio local Hope for the Horn desarrolla sus proyecto, en concreto en los distritos que se encuentran en la frontera con Somalia.<br /><br />Harar fue un viaje de placer y una buena forma de acostumbrarse a otra realidad. Fue como una cámara de despresurización de Addis. Es una de esas ciudades viejas, con callejuelas pequeñas, recodos, cuestas...de esas en las que te puedes perder y encontrarte mil veces en el mismo día. Cuenta con una muralla con sus cinco puertas, cada una de ellas con su historia y su mercado. Es uno de los centros musulmanes, con 99 mezquitas desperdigadas por la parte nueva y la vieja. Pero no sólo viven musulmanes, son cosa del 90%...también hay ortodoxos...y lo bonito es que conviven casi todas las etnias en paz y armonía. No sé, me dio muy buen rollo este sitio. Todo muy tranquilo...sería el sitio ideal para retirarse. Que es lo que más o menos ha hecho un español, Carlos, que se ha venido a esta ciudad. Se casó con una chica de Harar y aquí que se ha venido a pintar...muy chula su obra...el tío la verdad es que es un genio. Debe ser que la ciudad los atrae, porque otro genio que he conocido aquí ha sido a Rimbaud...un poeta francés, de esos que llamaban los malditos. La diferencia con Carlos es que este está muerto y enterrado. Tiene un museo precioso, la antigua casa donde vivía...restaurada por el gobierno francés. La principal atracción de la ciudad es el Hombre Hiena, hasta Perez Reverte se vino a hacerle un reportaje. Está en las afueras de la ciudad y todas las noches se dedica a alimentar las hienas que pueblan los alrededores de Harar. Se dice que es por tradición religiosa...pero personalmente me quedó con que están más amaestradas que la perra Lassie y que es un reclamo para sacarle pelas al faranji. Eso sí, muy chulo tener a las hienas al lado tuyo...así muy en plan rollo safari park...eso sí, sin vallas y sin protecciones, que conste. Otra atracción muy curiosa de Harar es el chat....la droga oficial de este país, muy parecida a la hoja de coca. Aquí es impresionante la cantidad de gente que la toma y el daño que les ha hecho...por las aceras hay auténticos despojos humanos que comparten los restos de las ramas con las cabras (y sí, utilizo despojo porque hay personas que llegan a perder todo lo que son...es como si el chat les sacara el alma y sólo quedasen bolsas de huesos y piel cuyo único interés es seguir mascado y mascando hasta perder los dientes...es impresionante como la sociedad puede aceptar tan bien esta droga aún a pesar de ver sus efectos a diario).<br /><br />Bueno, sobre Harar habría mucho más que contar...muchos sitios y mucha buena comida....bueno, muchos buenos huevos porque es lo único que he comido en este sitio :-p El lunes me vinieron a buscar para ir de Harar a Jijiga...muy majetos los de la oficina de Jijiga...el viaje mazo chulo, sobre todo por las vistas de especial interés para los geólogos...bueno, en especial para las geólogas por la forma de las rocas :-p El Valle de las Maravillas lo llaman. Los paisajes son además tremendos...sobre todo cuando se llega a los planos de antes de entrar en la región de Somali....es todo plano y verde...con un montón de plantaciones desperdigadas y rebaños de bueyes y camellos por todos lados. De repente aparecen unas montañas imponentes delante con una carretera que cruza la parte más baja...el paso de Ganarra...el que lleva a la ciudad de Jijiga y a la región de Somali. Y cuando pasas las montañas el paisaje cambia radicalmente...mucho más calor, mucho más amarillo, mucho más polvo...todo es más desértico, mas plano y más extenso...es una visión que acojona un poco...más que acojonar supongo que agobia tanta amplitud. Y en medio de toda esa inmensidad se vé la ciudad de Jijiga, un conglomerado de casas bajas que ha ido creciendo según llegaba gente de las zonas rurales afectadas por la sequía, contrabandistas de artículos de electrónica provenientes de Somalia y multitud de otros comerciantes, entre ellos los de chat. La gente es menos amigable que en Harar, están menos acostumbrados a los faranji, porque esto no es una ciudad turística...es un centro de negocios somalí. Muy curiosos los mini-buses de aquí....carros tirados por burros....inundan las calles y los coches escasean.<br /><br />El punto flaco de la zona es su cocica: pasta, arroz o carne....es lo único que sirven la mayor parte de los restaurantes...ensaladas y frutas escasas...así que hay que ceñirse a una dieta alta en proteínas e hidratos de carbono. Eso sí, me encanta esto. Ayer paseé por el mercado y es la tremendo. Mucho mejor que Mercato, mucho mejor que el de Harar (exceptuando la parte de las especias)...tiene mogollón de encanto...al igual que toda la ciudad...no hay nada que ver, no es bonita, no tiene sitios para salir, no tiene comodidades...pero tiene encanto y mucho. Tampoco se porqué...a lo mejor por las pinturas que cubren todas las tiendas...si es de música te pintarán unas notas, un CD o un radiocassette...si es de cosméticos pues un champú y un par de pintalabios...si es una peluquería pues ya os lo imaginais. Eso le da mazo de colorido a todo, a lo que se unen las falditas en plan rollo pareo de los chicos y las telas con las que van vestidas las tías, preciosas.<br /><br />Durante la estancia en Jijia fuimos a visitar uno de los proyectos cercanos, en la comunidad de Harre, a 30km. Con 300.000 EUR se ha cambiado la vida de miles de personas...que tienen un montón de necesidades....pero ahora por lo menos tienen agua, comida y educación....y todo eso se ha conseguido en un paraje destinado a convertirse en un desierto...hay que ver lo que la voluntad y los buenos proyectos pueden conseguir.<br /><br />Al día siguiente salimos hacia Harte Sheik, uno de los antiguos campos de refugiados del ACNUR, a 100km de Jijiga. Es un viaje bastante tranquilo hasta que se pasa el campo de Kebri Bayeh. A partir de ahí la carretera está asfaltada con socavones y no se puede recorrer si no es en Land Rover. Ahora entiendo el porqué de las partidas de mantenimiento de vehículo. La visión al entrar en Harte Sheik es tremenda...no hay nada. Lo único que dejaron los refugiados fue suciedad, bolsas de plástico incrustadas en el terreno por 7 años de estancia, letrinas llenas por todas partes y la deforestación de toda la zona. Sólo existe un mercado floreciente de artículos de contrabando desde la frontera con Somalia y desde Djibouti...todo tipo de cosas a precios bastante más baratos que en Addis, excepto los productos básicos que son más caros por ser de importación. Una de las noches, uno de los ancianos de la comunidad me dijo: “Esa Coca Cola que te estás tomando cuesta en otras partes 2 birr. A nosotros nos cuesta 6 por venir de Djibouti...esa es la máxima expresión de nuestra marginación”. En Harte Sheik no hay servicios sanitarios, ni veterinarios, ni agua potable. La electricidad proviene de un generador que cubre las necesidades de una mínima parte del asentamiento y se apaga a las 22:30 para ahorrar. A esa hora salen a la calle los guardas con sus metralletas a proteger el asentamiento de bandidos y de hienas. Nosotros dormíamos en una de las pocas construcciones que no tienen formato chabola...el antiguo compound del ACNUR. No me hubiese importado dormir en esas “chabolas” porque por dentro son la leche de acogedoras...es lo que tienen las casas típicas somalíes: cutres por fuera, cojines y alfombras por dentro. Pero ya se sabe, la seguridad lo primero. A pesar de ello el compound se componía de una caseta de guarda y dos mini habitaciones sin ventanas con un par de colchones en el suelo...ni ducha, ni baños, ni agua, ni enchufes...vamos, el Seraton de Harte Sheik.<br /><br />La comida, bueno...un caso a parte...arroz, espagueti y carne de camello...todo junto en macro bandejas....montañas de ello....y bueno, no apto para estómagos débiles ni gente escrupulosa. Intentad comer espagueti con una sola mano (porque usar la izquierda está mal visto)...o arroz. El truco está en coger una gran cantidad con los dedos y luego darle vueltas hasta que todo quede depositado en la palma...una vez eso hecho el resto es fácil, pero no agradable...por lo menos para los faranji. No sólo por la velocidad a la que come la gente, los ruidos y los sorbos, sino porque además es señal de respeto dar de comer al invitado...y no, no es agradable que el alcalde te meta un trozo de carne de camello en la boca con sus dedos rechupeteados. La primera vez cuesta pero bueno, a las siguientes te acostumbras y piensas: “si en la primera no me cogí una diarrea, ahora tampoco me la voy a tener porque coger”...y realmente luego ves que la limpieza de las manos antes de comer es extrema...así que no hay problema en ese sentido...el único problema viene de nuestra educación respecto a lo que es comer y como actuar. Realmente el único problema con la comida vino por la carne de camello y de cabra...demasiado fuerte para lo que estamos acostumbrados...aún todavía tengo ese sabor metido en la nariz. Lo mismo que con la leche...y peor aún, con el hígado...ese es el desayuno típico....hígado de camello....y eso es lo que tuve que desayunar. Lo único bueno es que te daba energía para aguantar carros y carretas. Por cierto, que también he probado la otra comida típica...vamos, el chat. Más malo que la madre que lo parió...cogeros unas hojas de parra y poneros a mascarlas porque es el mismo sabor.<br />Lo bueno es el rollo en que se toma...todos sentados en una habitación, relajaos y hablando de todo....es así como muy social......el efecto una tontería, como tomarse un par de cervezas....aunque bueno, yo tomé relativamente poco por el sabor tan amargo que tiene. Sobre otros efectos derivados de meterse un arbusto entero ya no comento nada :-p Comer chat es una obligación más que un placer, sobre todo porque a partir de las 15:00 no habrá nadie trabajando y estará todo el mundo mascando chat...así que si se quiere tener una reunión a partir de esa hora no queda otra.<br /><br />Pues bueno, a 10km de Harte Sheik está el proyecto que tenía que visitar...en Bayllaley...y joer que sorpresa. Cuando te vas acercando a la zona empiezas a ver los resultados de tres años de regeneración medioambiental: bosques comunitarios y campos de pastos por todas partes. Es una sensación rara ver esos arbolitos en mitad de las llanuras estas...parece que es una acción tan pequeña comparado con la inmensidad de este país. Pero luego ves a la comunidad y hablas con la gente y esa sensación cambia porque es la gente el centro del proyecto, no el espacio que les rodea. Eso lo notas con mayor intensidad cuando te llevan a ver su mini bosque privado. Imaginad una llanura amarilla enorme de pastos...y en mitad una cabaña y un pequeño oasis verde al lado...es impresionante ver lo que se puede sacar de esta tierra con un poco de esfuerzo. En mitad de ese oasis, te enseñan con una sonrisa de oreja a oreja los árboles más preciados y más valiosos: papaya, mango, aloe vera, ruma y guava...junto a cultivos experimentales de tomates que no necesitan agua, patatas, páprika y cebollas. ¿Qué tienen un montón de necesidades todavía? Pues sí...y esto ha sido un pequeño parche...pero no dejo de pensar en que esa tierra sería igual que el campo de refugiados de Harte Sheik...una tierra baldía destinada a acoger a muertos de hambre. Ahora esta peña se lo está currando para salir adelante con una cooperativa...tienen miles de ideas para seguir avanzando....y lo mejor de todo es que lo van a hacer como ellos quieran y desde una perspectiva comunitaria. Y si se les puede llevar más recursos económicos mejor que mejor.<br /><br />Fue una suerte visitar el proyecto justo cuando se realizaba un taller de intercambio de experiencias que se hizo con miembros de todas las comunidades cercanas con las que HFH tranaja...se contaban que es lo que estaban haciendo cada uno, cuales eran sus planes de futuro y cómo se podían ayudar unos a otros. Una experiencia muy bonita aunque triste. Tantas buenas ideas, tantas posibilidades de desarrollo, tanta predisposición y buena voluntad....y tan pocos recursos a los que acceder. Pero supongo que todo expatriado tendrá esa sensación con las comunidades con las que trabaja.<br /><br />De Somali hay poco más que contar. El viernes regresé a Dire Dawa en coche, a 50km de Harar, y pasé allí la noche. Una pasada de ciudad...la segunda más populosa de Etiopía...y es preciosa...limpia, con un cierto orden en sus tiendas y calles, arboledas enormes y un tiempo envidiable, sobre todo por las noches. Mucha gente joven y muy buena vida nocturna. El sábado siguiente a las 15:00 ya estaba en Addis otra vez con más pena que gloria. Addis ahora me parece el paraíso comparado con cualquier otro lugar y la guesthouse, la cosa más limpia, más acogedora y más bonita del mundo. Ahí que ver lo que cambia nuestra perspectiva de las cosas. Todavía recuerdo la noche que me dejaron en el hotel y me daba cosa tocarlo todo ante los miles de mitos e historias que tenía dentro de la cabeza: que si las enfermedades, que si el agua, que si los bichos, que si las sabanas, que si la falta de higiene...me hubiese gustado verme esa primera noche en los sitios donde he dormido estos días.<br /><br />Y nada más por el momento. ¡Seguiremos informado!<br /><br />Un saludo a todos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-113524546289630706?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1131442909132941452005-11-08T09:38:00.000Z2005-11-08T12:31:34.696Z<strong>Disturbios</strong><br /><br />Muertos, tensión, enfrentamientos con la policía, encarcelamientos...no, no es París. Es Addis Abeba, pero esta última no es noticia. Mínimas son las informaciones que llegan al resto del mundo de lo que está pasando en el país. La BBC es un monográfico de los enfrentamientos en París y de la fiebre del pollo, y lo de aquí se menciona tímidamente en las noticias que salen en la parte inferior. Según se ha desarrollado el conflicto hasta han aparecido imágenes por cosa de 1 minuto y una mini entrevista con uno de los miembros del CUD, el partido de la oposición. Todo un logro, demasiado tiempo para ser un conflicto africano.<br /><br />Es mucho más preocupante esta falta de información cuando la situación política está en tensión desde las elecciones de Mayo en donde se acusó al gobierno de falta de transparencia en los resultados y presiones e intimidaciones sobre los votantes. Poco le importaba esto a la comunidad internacional. Etiopía tiene muchas posibilidades comerciales y grandes expectativas de desarrollo. Ya se vio como Blair hace cuatro meses recibía al recién “elegido” presidente Meles y le felicitaba por la buena marcha de la política del país. Eso buena marcha se reflejaba en manifestaciones de estudiantes que culminaron con la muerte de 36 personas.<br /><br />Todo se calmó cuando gobierno y oposición empezaron a negociar, por presión de las embajadas, pero todo era fachada. Los pulsos entre gobierno y oposición eran constantes. Después de las muertes de Junio, el siguiente momento tenso se vivió en Septiembre, durante las celebraciones ortodoxas por la Vera Cruz. Una supuesta celebración tranquila en la Plaza de Meskel (cruz en amarico). Miles de policías llenaban las calles y miles de personas avivadas por la oposición llenaban la plaza. Toda una bomba de relojería que terminó por estallar después de que el presidente hablara. La gente se enfrentó a la policía militar, hubo varios heridos y todo se quedó en un conato. Luego vinieron amenazas con huelgas generales que terminaron por no celebrarse. El Ramadán calmó la situación pero sólo para reavivarse después de la fiesta. Un mes de supuesta calma. El 1 de Noviembre, justo antes del fin del Ramadán, la oposición incitó a los taxistas a hacer una pitada de 30 minutos como primer pulso al gobierno. Eso resultó en el encarcelamiento de varios de ellos (30 en total) ante la prohibición desde las elecciones de Mayo de cualquier tipo de manifestación política. Al día siguiente varias zonas de la ciudad estaban cortadas y tomadas por estudiantes manifestándose. Sobre todo Mercato y Piassa era un hervidero en protesta a los encarcelamientos del lunes. Ese martes, el balance fue de 8 muertos y 20 heridos. La gente se consolaba diciendo que no habían sido 36 como la última vez. Pero lo peor estaba por llegar.<br /><br />Durante la noche del martes al miércoles, líderes de la oposición, simpatizantes, jóvenes, directores de periódicos, periodistas y muchos inocentes fueron encarcelados indiscriminadamente. 2000 se dice que fue la cifra aproximada. Todo por la noche. El miércoles se vivieron auténticas situaciones de conflicto por todas las zonas de la ciudad. Barricadas, quema de neumáticos, lanzamiento de piedras, destrozo de transporte público...y a eso se correspondió con represión....y mucha. Las cifras oficiales más altas son 48 aunque varían de un lado a otro. Entre 100 y 200 es la que corre por las calles pero eso nunca lo sabremos. Cerca de la embajada contaban que el día álgido, los tiros se oían al aire al principio...suenan como petardos. Luego empezaron a sonar sordos...como si chocaran contra algo. Si ese algo eran pechos de personas (la gente murió por disparos en el pecho en su mayoría...tiraron a matar) no se sabe, pero los gritos de la gente hacían pensar que sí. Historias de muertos hay a montones pero ninguna fácil de contrastar. Y mientras todo esto pasaba se veía al presidente Meles en Alemania, recibido por la comunidad internacional. Hipócritas. A pesar de ello la oposición tampoco es mucho mejor. Sigo convencido que buscan poder al igual que el gobierno lo quiere mantener. Si bien hay gente muy válida en la oposición, la parte radical no negociará y no parará con las movilizaciones. Más preocupante es la movilización que están haciendo basada en el odio a la etnia del gobierno. Muy propio de los poderosos utilizar lo que sea con tal de llegar al poder. Si quieren una guerra civil la tendrán, y la culpa no será de uno u otro...sino de los radicalismos, como siempre. Mucha movilización violenta y mucha revolución...luego pagarán los de siempre. Aquí la vida de la gente no vale nada...son un medio para conseguir poder. Cómo en nuestras sociedades...aunque en nuestro caso nos usan/compran a través del voto...aquí lo hacen a expensas de la vida de la gente. Aunque bueno, nosotros nos mantenemos a expensas de la vida de esta gente también. En el fondo no somos tan diferentes.<br /><br />El jueves 4 de noviembre fue el día de fiesta del Ramadán y las cosas fueron más tranquilas: sólo 2 muertos. El viernes ya las informaciones llegaban con cuentagotas y eran realmente difíciles de contrastar. Al parecer la maquinaria para ocultar la realidad empezaba a funcionar perfectamente. El fin de semana se presentó tranquilo, o eso dicen. Los tiros todavía se podían escuchar todavía. Pero lo peor del fin de semana fue la espera por la huelga general que el lunes 7 comenzaba. Siete días de parón total, algo que no iba a ser muy diferente desde que empezaron los enfrentamientos. El día en que empezó todo, se entró en una especie de toque de queda improvisado. Todo cerró de repente y la gente dejó de salir a las calles como antes. En una ciudad donde la vida se hace toda en la calle, donde la gente se gana la vida (en la mayoría de los casos) como puede deambulando por las aceras, donde en las terrazas de cafetería nunca faltaba gente tomándose un café, donde el tráfico caótico de los mini-buses llena la ciudad....un toque de queda se nota y mucho. La gente y el tráfico desaparece en su mayoría. Los pocos sitios que abren, lo hacen hasta que empieza a anochecer, y los que abren más allá de las 6 de la tarde, lo hace con dos hombres con kalasnikov en la puerta. Lo peor es la falta de transporte, si no se tiene coche es casi imposible llegar a ningún sitio, sobre todo teniendo en cuenta la falta de seguridad. Parte del parón que sufrió (y que aún sufre) la ciudad se debe a esta falta de medios para desplazarse.<br /><br />El lunes realmente hubo huelga. Muchos sitios cerraron y el abastecimiento de ciertas cosas escaseaba: gasolina, pan, leche y mantequilla las más habituales. Era un día raro, realmente no se sabía a donde iba a desembocar todo...o explotaba o se calmaba. Y hoy martes parece que se ha calmado. Sobre todo porque el gobierno ha amenazado a los comerciantes con retirarles las licencias si no abren...muy democrático todo. Por lo menos empieza a haber transporte y se ve más gente por la calle. Esperemos que todo se quede en un conato. Pero esta situación no sólo se vive en la capital. Gonder, Dessi, Harar, Gambella...ciudades y regiones donde la represión policial ha sido bastante más dura. Las más belicosas al parecer son las regiones del Sur y Amhara.<br /><br />Más preocupante son las movilizaciones de tropas a la frontera con Eritrea. Pero ese ya es otro tema...o no, todo está demasiado relacionado.<br /><br />Poco más que contar hasta el momento. Un saludo a todos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-113144290913294145?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1130934725574569782005-10-20T12:25:00.000Z2005-11-02T12:32:57.076Z<strong>Guía del ocio de Addis Abeba.</strong><br /><br />Ser cooperante tiene la parte negativa de las jornadas laborales de 24 horas. Si se acumula el trabajo no queda otra que sacarlo adelante con los medios con los que se cuente. Pero no todo es trabajo y la parte de conocer los sitios para salir es la mejor parte. Sobre todo si se conocen sitios para gente local. Aquí va una lista de sitios dignos de ser visitados e incluso convertirse en un habitual:<br /><br />- Ché Guevara: situado en Araq Kilo, la zona de estudiantes, es uno de los centros de reunión de etíocubanos. Ideal para salir un poco de la rutina de hablar inglés o amarico todo el día. Música típica, R&amp;B y salsa se mezclan constantemente. La gente que lo frecuenta es altamente recomendable, sobre todo por las conversaciones si se tiene la suerte de encontrar a alguien al que no le hayan hecho mella los vapores etílicos. 0,50 EUR por una cerveza...ríete tu de las ofertas del Carrefour.<br /><br />- Bares aledaños al Ché Guevara: saliendo a mano izquierda y torciendo la primera a la derecha se encuentra una calle llena de bares donde los nombres brillan por su ausencia. Mismo precio, misma música pero clientela de Addis y otros países africanos. Bailes mucho más frenéticos y gente dispuesta a enseñarte hasta el último movimiento de hombro. Ideal si se quiere aprender a distinguir todos los tipos de baile de Etiopía.<br /><br />- Al-Mendi y Al-Baraka: situados en las cercanías de Dumbel Building y Mega Building (Bole Rd) respectivamente, son los mejores restaurantes musulmanes que hasta la fecha he visitado. Comida en abundancia (sobre todo en tiempos de Ramadán), gente increíblemente agradable y reservados para comer en el suelo. 5 EUR por persona es lo máximo que he pagado con todo incluido. La calidad de la comida es indescriptible, en el buen sentido de la palabra.<br /><br />- Carnicerías de Churchill Avenue: a mitad de la Avenida Churchill existe una calle donde se apiñan muchas de las carnicerías de la ciudad. Eliges la cantidad y la res que devorarás. Carne a la brasa de cordero o ternera con salsas picantes e injera para empujar por precios mínimos. Uno de los mejores lugares donde he comido en la vida. Eso sí, no apto para los que no les gusten las moscas y los sitios cutres.<br /><br />- Central de Distribución de la Cerveza Meta: una de las principales marcas de cerveza del país. La Central se encuentra cercana a Churchill Avenue, por la calle que se encuentra en frente del Instituto Francés. Es una nave industrial con una barra y mesas...poco más se puede encontrar excepto una muy buena cerveza de barril. Para los amantes de la cerveza es el mejor lugar para pasar la tarde. Pedir un “jambo draft” si se quiere pasar uno horas y horas bebiendo de la misma jarra.<br /><br />- Restaurante populares de Mercato: nunca he podido volver a ellos sin la ayuda de una persona de la ciudad experta en la zona. No tienen nombre, no hay nombres de calles y llegar a ellos implica callejear por tiempo indefinido. Injera y tibis típicos en un plato comunitario del que come todo el mundo. ¿La forma de pago? 0,10 birr (1 céntimo de euro) por cada vez que se coja del plato. No apto para estómagos débiles.<br /><br />- Shagam: restaurante indio situado en Bole Rd. Comída muy tradicional del país y muy picante pero bueno a rabiar. Caro para los standares etíopes pero ideal para una buena celebración.<br /><br />- Habesha: en frente del Shagam. Es un hotel con comida tradicional etíope. A partir de las 20:00 hay baile y música en directo. La comida muy buena...sólo hay que tener cuidado con lo que se pide para beber.<br /><br />- Hotel Lalibella: uno de los primeros hoteles que se construyeron en la ciudad. Cenar ahí es como un viaje en el tiempo. El sitio es muy recomendable no sólo por su historia pero también por su comida. Muy buena injera y muy copiosa, genial si se va con mucha gente. Los jardines son de lo más tranquilo de la ciudad<br />- Ice Blue: uno de los restaurantes de moda de Bole Rd. Comida muy buena y muy barata. Eso ya de por sí es un punto a su favor pero lo mejor de todo son sus camareros. El mejor ejemplo de hospitalidad etíope. Gran parte de los amigos de Addis han salido de ahí.<br /><br />- Forbidden Palace: situado en una zona cuyo nombre ha sido olvidado. Cualquier ciudadano chino de la ciudad te indicará su lugar felizmente. Comida muy típica, nada que ver con la comida que se sirve en los restaurantes chinos a los que estamos acostumbrados. Si se va en grupo y se tiene tiempo, pedir un hot pot. La comida cruda se va cociendo en un cuenco en el centro de la mesa: verduras, carne laminada, hortalizas, tripas, fideos, tofu y un sinfín de ingredientes a elegir. La salsa de cacahuetes con perejil es muy recomendable para acompañarlo todo. Si te molan las sensaciones fuertes, pedir pene de buey con el hot pot.<br /><br />- Divine e Illusion: dos discotecas de precio moderado-alto...sólo recomendables si se quiere continuar la noche después de bares.<br /><br />Pero los mejores sitios siempre serán los pequeños y desperdigados por la calle. Siempre están encantados de tener a gente extranjera y se desviven por explicártelo todo. Las conversaciones son continuas, y de especial interés las de la gente más mayor. Si uno quiere conocer a fondo la historia del país y sus entresijos, sólo hay que pedir un café y escuchar.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-113093472557456978?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1130933342768204612005-10-10T12:04:00.000Z2005-11-02T12:33:14.876Z<strong>ETIOPÍA</strong><br /><strong>De compras por Mercato.</strong><br /><br />Los pronósticos se han cumplido...y como muy bien ha dicho Dani en un comment anterior, una cosa es nuestra percepción de lo que podemos hacer y otra muy diferente la capacidad y el tiempo real del que disponemos para hacerlas. No ha habido Ché, ni Entoto, ni móvil...pero ha habido Mercato. Y joder que experiencia.<br /><br />Se dice que Mercato fue el primer mercado de todo África. Suena exagerado pero una vez visto comprendes porqué lo dicen. ¡Es enorme!. Miles de tiendas por todos lados dispuestas en calles principales y millones de calles pequeñas y estrechas, a la que se unen los cientos de comerciantes ambulantes cuyo chiringuito es una manta. Se ordenan por tipos: zapatos, ropa, joyas, más zapatos, especias, carne, lavanderas, curtidores, limpiadores de zapatos, frutas, café y té, plásticos, libros, herramientas, más zapatos, chat (droga típica), tugurios para mascar chat, animales, piezas de coches, productos típicos, etc, etc, etc. Se ve de todo y se puede comprar de todo...la tapa para una lata, un zapato si te falta un miembro, ropa de 12ª mano, un cuchillo raído, chapas...da igual. Todo es susceptible de ser comprando y vendido. Toda una filosofía económica para y por el pobre basada en el reciclado de materiales ante la falta de recursos. Increíble la imaginación de la gente de este pueblo. Por supuesto luego existe la parte más turística dedicada al comprador con recursos donde los precios se multiplican. Pero en esta zona el reciclado de materiales no se estila...y el encanto se pierde. Poca gente se adentra en las zonas para pobres...no es recomendable si eres faranji (hombre blanco). Por suerte el guarda de la ONG me acompañaba...y como me repitió varias veces mientras se daba golpes en el pecho:”You don´t worry...me a man...a real man”...aunque eso me hiciese sentir como un pobre europeo desprotegido con guardaespaldas, se lo agradezco, porque en el fondo lo era.<br /><br />¿El mejor momento?<br /><br />Un zapato con un agujero en la suela: 0,50 birr<br />Una chapa del mismo tamaño que el agujero: 0,05 birr<br />Incrustar y sellar el agujero con la chapa: 0,20 birr<br />Limpiar el zapato: 0,10 birr<br />Mutilado por mina con zapato recién arreglado: 0,95 birr<br />Ver este proceso en vivo y en directo: no tiene precio :-p<br /><br />¿Otros mejores momentos?<br /><br />- Pasar por los tugurios para mascar chat (la droga nacional) con toda la gente mazo feliz y con un buen rollo de impresión. Ahora sé que Mercato es el Ámsterdam de África<br />- Lo majos que son algunos para hacerse fotos...aunque otros se tapan la cara y eso te frena un poco en el afán fotográfico.<br />- Ser rodeado por una manada de burros formato Platero y Tú y tener que ser rescatado mientras todo el mundo se despollaba...”mira al gilipollas del faranji” supongo que fue la frase más utilizada. Cabe decir que yo también me despollé.<br />- Regatear durante 30 minutos para conseguir una melena de león negro. De 700 birr a 150 birr...personalmente me hubiese plantado en los 250 pero el guarda no me dejó y a pesar de acabar casi a ostias, se consiguió una rebaja de 100 birr jurando que era familia del guarda, habiendo perdido mi color negro por culpa de la contaminación y el mal tiempo de España. Cabe destacar que gran parte del regateo se hizo en amarico(n). La capacidad con la que manejo los números dejó pillado a más de uno.<br />- Comer en un sitio típico, típico, tipiquísimo. La injera es como un campo de fútbol y todo el mundo come del mismo sitio. ¿La forma de pago? 0,10 birr por cada vez que metas la mano en el plato. Ideal para gente sin recursos y muy propicio para la extensión de enfermedades gastrointestinales. Me la jugué y a día de hoy el estómago sigue en perfectas condiciones...veremos qué dicen los análisis cuando vuelva.<br /><br />Poco más sobre Mercato...es el sitio ideal para encontrar cualquier cosa y encontrarlo por un módico precio si se sabe (y te gusta) regatear. Ese es uno de los principales problemas...el “faranji price” (precio para gente blanca)...pero eso es algo común a todas las zonas de la ciudad.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-113093334276820461?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1130933036990153982005-10-04T12:00:00.000Z2005-11-02T12:03:56.990Z<strong>Lo diferente duele...</strong><br /><br />Ya había comentado que Etiopía es un país con una identidad y una sentimiento nacional propio y muy marcado. Aquí la gente se siente etíope (al mismo tiempo que oromo, tigrano, afar, somalí, etc...es lo que tienen los Estados multi-étnicos) y se siente orgullosa de ello. No hay más que ir a cualquiera de sus bares o restaurantes que con un poco de predisposición, la gente empezará a hablar contigo y a contarte todo sobre su cultura, comida, bailes, bebidas, política, religión...da igual cualquier aspecto cultural o social que se elija, aquí todo tiene su punto etíope que lo hace diferente.<br /><br />Cualquier otra cosa que no sea etíope, se nota...y mucho. Addis Abeba es una capital grande, con las mismas comodidades que cualquiera otra ciudad africana e incluso europea. ¿La única pega? Que ni mucho menos está al alcance de todos, ni siquiera para la clase media-alta de la ciudad. Existen sitios como el Seraton, un hotel en las laderas de las montañas Entoto, cuyo edificio ya de por sí impresiona. Piscinas climatizadas y con hilo musical, restaurantes de lujo, tiendas, agencias de viajes, librerías, cafeterías, gimnasios, centros de masaje y estética...todo eso y más al parecer se puede encontrar dentro del enorme recinto del Seraton. Este es el ejemplo más extremo de la ciudad, pero como ese sitio existen a pequeña escala bares, cafeterías y restaurantes destinados casi exclusivamente (el único requisito para entrar es el dinero que tengas) a los extranjeros. Son las zonas “pijas” de la ciudad...y entrar en uno de esos sitios dejando atrás a un número indefinido de niños, niñas y mendigos...duele, y mucho.<br /><br />Supongo que sitios así existen en todas las ciudades del mundo. En algunos lugares habrá más gente que pueda acceder a ellos y en otras, como Addis, casi nadie. El sí de su existencia no es lo que duele...choca, pero no duele. Desigualdades ha habido siempre...y ricos y pobres....y cada uno es libre de hacer lo que quiera con su dinero, bien (o mal) ganado. Lo que duele es que dentro de esos sitios hay gente que va a pasar mucho tiempo aquí y que no se le pasa por la cabeza mezclarse con los “locales”...que en muchos casos la relación con ellos va a durar lo que tarden en traerles la cuenta. Y es una pena porque con una vez que conociesen la hospitalidad etíope de sus bares “cutres” no creo que nadie quisiera volver al Seraton ;-)<br /><br />Un saludo a todos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-113093303699015398?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1130932811360961272005-10-04T11:59:00.000Z2005-11-02T12:00:11.376Z<strong>ETIOPÍA</strong><br /><strong>La persona más inteligente que conozco...</strong><br /><br />Demin Adderu Nen a todos,<br /><br />Dicen que los países los hacen sus gentes y que según a quién conozcas así percibirás como es el país. Si eso es cierto, ya puedo decir que Etiopía es el país donde vive la gente más inteligente.<br /><br />Nunca consideré al inteligente como aquel que sabía mucho o que pudiese hablar sobre temas complejos. Para mi la inteligencia siempre estuvo relacionado con la experiencia y con la capacidad para aplicarlo a tu propia vida y a compartirlo con los demás.<br /><br />La persona más inteligente que he conocido hasta el momento es el portero del hotel donde vivo. Su nombre es difícilmente pronunciable pero suena a algo parecido a Gervasio. Es el hombre más inteligente que conozco hasta la fecha porque es la persona que más idiomas habla del mundo. Y como idiomas también meto los dialectos de este país. El hombre tiene algo así como 70 años, lo cual ya de por si demuestra su inteligencia al haber sobrevivido en un país donde la media de vida es de 40 años si no tienes los medios económicos suficientes. Ha vivido en casi todo el país y ha hecho de todo en su vida. Es pequeñito, con barbita y su pronunciación recuerda mucho a lo de esos seres entrañables que eran los Ewok. Vamos, que es para comérselo. Y la comunicación con él es difícil, muy difícil. Lo mismo te habla en oromo, somalí o tigrano, que en árabe, que en amarico, que en un inglés adaptado, o un francés o un alemán. Y si todo eso no funciona, pasa al lenguaje universal de los signos. Y muchas veces utiliza todos a la vez. Es como aquel personaje de El Nombre de la Rosa que hablaba todos los idiomas y ninguno. La comunicación no es fácil, pero sólo por mi parte. Él parece entenderlo todo y es capaz de contestar cualquiera de tus preguntas, lo que a mi siempre me deja a la altura del betún comparado con él. Aunque a él no le importa, porque siempre hace todo lo posible para hacerse entender, y si no puede... recurre a las sonrisas...muy diferente a nuestra frustración cuando alguien no habla nuestro idioma. Si hiciesen un idioma global para todos los pueblos del mundo, debería ser el de Gervasio.<br /><br />Es un hombre increíble. Es la típica persona que te alegra la mañana cuando sales a las 8 para el curro. Lo mejor es que me ha enseñado la palabra comodín para cualquier conversación: ishee. La traducción viene a ser así como “vale”, pero lo puedes utilizar para cualquier cosa, todo depende del tono y los gestos con lo que lo acompañes. Por ejemplo, ¿qué te paran para ofrecerte tabaco de contrabando?, pues tu mueves la cabeza negativamente y sueltas un ishee. ¿Qué cruzas la calle sin mirar y un mini-bus te pita?, pues tu sueltas un ishee así en plan lo siento. ¿Qué te piden tu opinión sobre la pesca de la ventresca en aguas noruegas?, pues lo mismo...un ishee así en plan niño pollo y sales del paso. Y la pronunciación también puede como a uno le venga en gana: ishee, ishi, ise, is, iiiii, etc, etc. Vamos, que es un chollo de palabra. El portero suelta un sonidito en plan iiiiiiii así con voz aguda de viejecito.<br /><br />Pero no sólo con el idioma y los dialectos. Los etíopes tienen que lidiar con dos calendarios diferentes y dos sistemas para dar la hora. Imaginaos el caos que eso supondría en nuestros países. Aquí se apañan a las mil maravillas. Y lo mejor de todo es que pueden utilizar cualquiera sin ningún tipo de problema...eso también es inteligencia. Actualmente es 1999 en calendario etíope y lo celebran en septiembre. Y la hora es un mundo a parte. Sólo sé que si fuesen las 12:00, para ellos son las 6:00 de la mañana, y si son las 24:00, para ellos son las 18:00 de la tarde. Seis horas menos siempre. ¿Porqué? Todavía no lo he conseguido comprender pero creo que va según el inicio del día, desde que amanece (las 6:00 de la mañana habitualmente por nuestro horario). Bastante lógico.<br /><br />Un saludo a todos<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-113093281136096127?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1127898590729974492005-09-22T09:08:00.000Z2005-09-28T09:09:50.730Z<strong><span style="font-size:130%;">ETIOPÍA: El apasionante mundo del transporte.</span></strong><br /><br />Dicen que no se conoce una ciudad hasta que no se ha probado su transporte público. En centro de Addis Abeba no es muy grande, y con una buena caminata se puede llegar a cualquier parte de las zonas principales. ¿Lo único malo?, que es una ciudad montañosa, y las cuestas son de órdago. Por eso siempre es bueno saber como moverte de un lado a otro. Desde hace unos días me he dedicado a aprender como usar uno de los transportes más curiosos de esta ciudad: los mini-buses. Por supuesto no podría haberlo logrado sin los compañeros de la ONG Hope for The Horn, que se desvives para enseñarme cosas sobre la ciudad.<br /><br />Antes hay que repasar los otros tipos de transporte:<br /><br />Coche propio: sólo para gente con cierto nivel económico y extranjeros (menos yo claro). Me he informado del alquiler así por hacerme una idea por si alguna vez me lanzo a conducir en este caos (poco recomendable) y sale a 500 birr al día (50 euros). Así que no creo que conduzca en esta ciudad. Dato curioso es que aquí no se cumple ninguna norma de circulación...cada uno va a lo bonzo y ahí te las apañes. Otro dato curioso, todavía no he visto un solo accidente ni una pelea ni un nada...y los pitidos son mínimos...ya podríamos aprender en nuestros pueblos.<br /><br />Taxi: bastante apañado pero caro a la larga, sobre todo siendo extranjero.<br /><br />Autobús: muy barato, mucho menos de 0,10 euros por trayecto. ¿Problema?, ¿habéis soñado alguna vez que moríais aplastados por una avalancha de personas?, pues bueno, eso es posible que pase en un autobús. Eso si, la gente muy cívica (exceptuando los ladrones claro)<br /><br />¿Y que tienen de bueno los mini-buses frente al resto de transportes? ¡Qué son el invento del siglo!, ¡deberían existir cacharros de estos en toda ciudad!. Son furgonetillas para 8-9 personas que van a todos los puntos de la ciudad. El mecanismo es sencillo. Te vas a la acera en la dirección a la que quieres ir. Miles de mini-buses estarán pasando y si tienen sitio libre, irán gritando por la ventanilla hacía que parte de la ciudad se dirigen: Arak Kilo, Bole, Piassa, Mercato, Soro Medaetc, etc, etc. Y nada, tu te subes, pagas 1 birr y ale, a disfrutar del trayecto. ¿Contras? Que si no va lleno se irá parando a cada paso para recoger a gente, e incluso se esperará en una zona hasta estar lleno...inclusive el trayecto puede variar inesperadamente si ven más gente esperando por otra calle....ya se sabe, maximizar beneficios. Además, sólo suelen ir hacia una zona, si quieres ir a otra más lejana toca hacer trasbordo. Otro contra es que aquí pasar la ITV no se lleva mucho, así que la combustión de la mayoría de los coches no es muy buena...si te toca al lado de una ventana prepárate para tragar todo el humo del mundo. Pero eso mismo pasa paseando por la acera...en un mini-bus por lo menos vas sentado. Por último, que también es un pro, cada uno se baja donde quiere...sólo hay que decir la palabra mágica: Wera Jala, y te paran. Si no recuerdas la palabra siempre puedes conformarte con bajar cuando alguien lo pare, siempre cuando esté cerca de donde vas.<br /><br />Eso sí, la seguridad brilla por su ausencia. No hay cinturones de seguridad y si no estás acostumbrado puedes temer por tu vida. La velocidad no es muy grande, pero los adelantamientos, los cambios de sentido y los cruces son dignos de cualquier montaña rusa.<br /><br />¿Lo mejor de todo? Es un lugar ideal para iniciar conversaciones, inclusive si no se sabe amarico y la otra persona no sabe inglés. Es parte de la hospitalidad etíope. Y además, se aprenden palabras nuevas...demin adderu (buenos días) o demin wallu (buenas tardes). Eso si se lo dices a un grupo de gente...la formula cambia si se refiere a individuos, hombres o mujeres. Todo un mundo a explorar esto del amarico.<br /><br />Una cosa más conquistada en esta ciudad. Bueno conquistado...todo sea que un día me suba en uno que me deje en los mismisimos arrabales de la ciudad...pero, ¿quién dijo miedo? :-p<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-112789859072997449?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1127897359042779112005-09-20T08:42:00.000Z2005-09-28T08:49:19.046Z<strong><span style="font-size:130%;">Un restaurante etíope</span></strong><br /><br />Ir a un restaurante típico etíope es toda una experiencia. El trato, el ambiente, la comida, la música en directo, los bailes típicos...es algo que querrías que viera todo el mundo para demostrar lo rico que es este país culturalmente hablando.<br /><br />La comida es algo increíble. Fuentes enormes con “injera” (pan ácido) y diferentes tipos de cosas para empujarla con la mano. Son los “tibis” o “tebes” o como sea la trascripción al castellano. En este caso probé los de costillas con “alicha wat” (salsa/acompañamiento poco picante), lo cual es bastante difícil teniendo en cuenta que sólo se puede comer con la mano derecha, usar la izquierda no se ve muy bien. Sólo un consejo: nunca pedir vino u otro tipo de bebida alcohólica sino viene el precio en el menú. La sorpresa cuando llega la cuenta puede ser considerable.<br /><br />Lo mejor de estos sitios es el espectáculo: música y baile en directo. La música es típica etíope, pero no típica en el sentido de tradicional, sino música moderna etíope. Y el baile...el baile es increíble. Movimientos espasmódicos de los hombros al ritmo de la música, saltos frenéticos, movimientos de cuello dignos de los mejores efectos especiales de película de Hollywood...ya querrían muchos go-go poder moverse así.<br /><br />Si de algo me estoy dando cuenta es que Etíope tiene una identidad muy marcada y muy definida, lo cual lo hace un país mucho más atractivo. Muchas veces se ha relacionado el desarrollo de un país con su grado de modernización a la occidental. En Etiopía es diferente: lo moderno se ha combinado con lo tradicional. Addis Abeba no se puede considerar “occidentalizada”, aunque cuenta con muchas de las facilidades de grandes ciudades occidentales. El inglés lo han adaptado a sus propias necesidades lingüísticas. El transporte dentro de la ciudad es característico. Se ha fusionado la comida occidental y la tradicional. La marcha nocturna es propia. Todo se puede considerar moderno y todo se puede considerar etíope. Eso es lo que dota a esta ciudad de un atractivo especial.<br /><br />Addis Abeba no es el paraíso. Llegar a amarla creo que es difícil. La miseria, la pobreza, la suciedad, los charcos, el barro, el humo de los tubos de escape con mala combustión, las jaurías de perros hambrientos, la delincuencia, la humedad, las largas esperas para cualquier cosa...pero a pesar de todo ello engancha. La gente, su cultura propia, su hospitalidad, sus cafés, sus comodidades, su lengua, la sonrisa de la peña...es una de cal y otra de arena.<br /><br />Un saludo a todos.<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-112789735904277911?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-16796370.post-1127896590699363012005-09-18T08:35:00.000Z2008-01-13T15:28:07.804Z<strong><span style="font-size:130%;">ETIOPÍA: Primeras impresiones</span></strong><br /><br />Mucha gente me dijo que un viaje de este tipo cambia a la gente. La verdad es que nunca me tomé muy en serio tales advertencias, supongo porque todo el mundo se considera fuerte. Al final ha resultado que la gente que me decía esas cosas tenía muchísima razón. Llevo sólo 2 días en Addis Abeba y han sido dos de los días de mi vida más difíciles con diferencia. No por cosas concretas que hayan pasado sino por la cantidad de sentimientos y sensaciones que te pasan por la cabeza constantemente. He llegado a la conclusión de que son por tres cosas.<br /><br />Por un lado la diferencia cultural. Cuesta mucho acostumbrarse a un lugar que sabes que no es el tuyo...y que además la mayoría de la gente que te rodea te recuerda que no es el tuyo. Las miradas son constantes y no amigables la mayoría de las veces. El ir acompañado de al menos 3 niños pidiéndote un birr (10 céntimos de euro) casi constantemente es otra cosa que te hace sentir diferente. Ser abordado por lo que llaman “plonkers”, chavales que intentan llevarte a la ceremonia típica etíope para cobrarte luego una pasta, y ser acompañado por ellos aunque tu no quieras a todos los sitios es otra muestra de que eres diferente. Pasar por una calle y que en un trayecto de 5 minutos al menos te hayan gritado desde 10 puntos diferentes: “Hey!!! You!!! Hello!!! Halo!!!”, también te hace sentir raro. Y menos habitual, que te cruces con alguien, normalmente joven, y te grite o te diga por lo bajo: “faranji” (o en su traducción: “extranjero”). Pues todo ello te hace sentir mal, muy mal. Pero al final supongo que te terminarás por aprender a lidiar con ello. De poco sirve hacerse el fuerte porque acostumbrarte supongo que nunca te puedes acostumbrar.<br /><br />Por otro lado la pobreza y miseria. Es impresionante la cantidad de chavales, adultos y ancianos que llenan las calles de la ciudad mendigando. Da igual donde vayas, siempre estarán allí. Sólo los cafés, restaurantes y bares que llenan las aceras son refugios para escapar de la realidad. En ellos se ve gente muy fashion, comida por todos lados, MTV, billares, camareros arreglados y con una sonrisa de oreja a oreja, anuncios sobre las últimas tecnologías, películas o productos para el cabello. El choque es impresionante. Y cuando entras en uno de estos sitios para huir de una situación con la que no puedes (léase una docena de niños siguiéndote o un plonker de esos), te sientes un “cagado”. Los primeros días no estas preparado para lo que te vas a encontrar y sientes que el único sitio donde puedes estar seguro es en la habitación de tu hotel. Por suerte, eso ha cambiado poco a poco y cada vez te atreves a aventurarte más en la ciudad y a tratar con la gente. Acostumbrarte a la realidad que te rodea y a lo que ves...espero que nunca suceda...y si me acostumbrase me preocuparía.<br /><br />Por último la soledad. Los primeros días tienes mucho tiempo para pensar...muuuuuuuucho tiempo, con lo que ello implica. Caminas solo (los niños y los plonkers no se pueden considerar compañía), comes solo, entras a los sitios solo, decides solo lo que hacer y lo que no hacer...y esperas que no llegue el momento en que hables solo. Y toda la soledad te puede. No hay a quien llamar y con quien hablar. No hay con quien irse de cañas. No hay quien no te hable sin que creas que luego te va a pedir dinero. No hay quien te trate como a un igual. Pocos son los que no te tratan como el Banco de España. Y es entonces cuando poco a poco te demuestran la verdadera hospitalidad etíope y te hacen sentir como en casa. Tus compañeros de trabajo, la gente del hotel, personas que te ven sólo y te invitan a tomar algo o a cenar con ellos. Esa gente te la encuentras a cada paso que das y se agradece mucho su compañía. Y en especial quiero agradecer a Wander y Hirush, una pareja de etíopes, que hicieron que una noche de sábado fuera de lo más entretenida y amena.<br /><br />Y al final siempre se sacan fuerzas para decir: “Qué cojones, voy a comerme esta ciudad”. E inevitablemente la ciudad te come a ti...pero cada vez menos.<br /><br />Pasear por la ciudad se convierte en toda una experiencia. Espero poder subir unas fotos pronto. No son muchas porque todavía me da palo hacer fotos a la gente, pero bueno, supongo que también aprenderé a lidiar con ello. Además que es muy típico que cuando vas a hacer una foto aparezca alguien para decirte que está prohibido y que por 15 birr (1,5 euros) te deja. Fotos que tengo pendientes:<br /><br />- Las tiendas de ataúdes...suena macabro pero son la bomba.<br />- Las hordas de cabras entre los coches.<br />- Las caravanas que celebran una boda...algunas con motoristas acróbatas a la cabeza.<br />- Los suburbios...la ciudad se divide en grandes avenidas donde están las tiendas. Las zonas que quedan entre las avenidas son como pueblos vallados donde vive la mayoría de la gente.<br />- Los maromos y maromas que me cruzo por la calle...porque los hay <a href="mailto:fe@s">fe@s</a> pero los que son <a href="mailto:guap@s">guap@s</a> ...joder.<br />- El mercado de la zona que llaman Piaza...y me han dicho que al ser domingo estaba poco animado.<br />- La zona de autobuses en Ambassador...es increíble ver como la gente se apiña para coger el centenar de autobuses que hay...y ni una sola pelea, ni un solo mal rollo...la gente se ayuda a subir, dejando los mejores sitios a los ancianos, aunque ello suponga morir asfixiado. Todo un ejemplo de civismo.<br />- El interior del recinto de convenciones...porque me han querido obligar a pagar 20 birr por pasar la cámara (teniendo en cuenta que al único que han parado y han registrado la mochila ha sido a mi) y aunque son sólo 2 euros, me ha jodido tanto que he pasado de entrar.<br /><br />Comentaros también lo increíble de la comida aquí. Normalmente salgo por 30 birr (menos de 3 euros) con todo incluido (bebida, un plato suficiente para saciar a un elefante y café). Hoy me he atrevido a probar comida etíope...el miedo al picante, ya se sabe. Pero no, no es tan picante como lo pintan. La cosa es bastante simple...te dan un pan que se llama “injera”...es como goma y con un sabor ácido....y a pesar de la explicación está genial. Luego te traen lo que hay que comerse con la “injera” (normalmente con la mano)...la chica del restaurante me ha estado explicando algunos tipos de rellenos (tibis). Los hay de pollo, de cordero, de judías, de lentejas, etc, etc. Se suelen hacer con pimientos, cebolla y tomate...y acompañados con la salsa picante (wat). Yo lo he comido de ternera (chick mai tibi wat) y ha sido tremendo. Sobre todo porque te lo pasas como un enano comiéndotelo. No me iré de aquí sin probarlos todos....excepto el “kitfo”....uno de los platos más típicos echo a base de carne cruda...mas que nada porque me han hablado de la existencia de unos parásitos que están en es tipo de platos y que te van comiendo por dentro...así que mejor no tentar a la suerte. Y comentar que el café y el té son increíbles. Fijo que lo voy a echar mazo de menos...no es comparable a ningún café que haya probado. Y los precios varían mogollón. Hoy he encontrado un garito mazo apañado con terraza en la parte superior en el que me han cobrado 0,60 birr (6 céntimos) por un té con limón tremendo...ayer me cobraron 5 birr por otro té más mediocre. Supongo que la diferencia se debe a que en la cuenta ponía “Night Tea”...deben ser los ciclos lunares que sube los precios...como las mareas :-p<br /><br />Nada más por el momento, el fin de semana ha sido intenso y supongo que continuará así el resto de los 3 meses que dure el viaje. A partir del lunes empezaré a trabajar de lleno en el proyecto y en todas las cosas que hay que hacer, así que el turismo se va a acabar me da a mi.<br /><br />Un saludo a todos.<br /><br />José Carlos Herías<br />Cooperante de RESCATE en Etiopía<div class="blogger-post-footer"><img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16796370-112789659069936301?l=ongrescate.blogspot.com'/></div>RESCATEhttp://www.blogger.com/profile/04224025356346858576noreply@blogger.com2