tag:blogger.com,1999:blog-12818627.post-1119228427249088612005-06-20T02:32:00.000+02:002005-06-20T03:12:01.533+02:00Sobre el matrimonio...<div align="justify">Que revuelo se está montando con esto del matrimonio. Toda una institución en franca decadencia o en vías de reestructuración. La Iglesia debería alegrarse de que todavía haya gente que quiera acceder a casarse y no cerrarles las puertas para que sigan viviendo “en pecado” por más tiempo. Los elegidos a revitalizar esta antigua tradición son los homosexuales, ya que los heterosexuales preferimos vivir arrejuntaos o en concubinato.<br /><br />No entiendo la manifestación del sábado... El lema, algo así como que un niño necesita un padre y una madre… Yo me pregunto por los millones de niños sin familia y muriéndose de hambre, sino estarían mejor con una pareja sea hetero o homosexual que los cuidase. La hipocresía de esta gente y de la Iglesia católica no tiene límites.<br /><br />Dejando al margen esta cuestión de la adopción, ¿les parece mal que los homosexuales puedan legalizar su situación y casarse? ¿O tienen que seguir siendo bichos raros? No cabe duda de que el término matrimonio hoy por hoy no se ajusta a la nueva legislación. Solo hay que mirar el diccionario. Es más, mi manual de Sociología de Giddens define el matrimonio como “la unión sexual entre un hombre y una mujer legalmente reconocida”. Desde este punto de vista, la unión entre dos hombres o dos mujeres no se corresponde con la definición de matrimonio. Tal vez aquí el gobierno se precipitó un poco. Deberían haber consultado a los señores de la Real Academia de la Lengua o a los filólogos. A lo mejor hubiera sido necesario inventar una nueva palabra para definir esas nuevas uniones y tal vez no se hubiera montado tanto revuelo, aunque lo dudo… Algunas personas han dicho en algunos medios que no pasa nada por darle un nuevo significado a una palabra, cuando hay una nueva realidad social o una demanda por parte de la sociedad (no recuerdo muy bien), y efectivamente, no pasa nada cuando es el uso y la costumbre la que obliga a ese cambio, pero me parece algo grave que ese cambio venga impuesto por motivos políticos; estaríamos hablando de manipulación del lenguaje, algo no muy saludable para ninguna democracia. Si cada vez que hay un cambio de gobierno se dedican a cambiar las palabras vamos listos… Podríamos continuar con la manipulación de la Historia, de la que hablaré otro día, y completamos el cuadro de la pesadilla Orweliana de 1984... (esto tal vez sea exagerar un poco por mi parte, pero me sale de mis partes).<br /><br />Hay dos soluciones posibles. Una la que se ha tomado de aplicar el concepto de matrimonio tanto para heterosexuales como para homosexuales, aunque ello signifique cambiar todas las enciclopedias y diccionarios. Y otra solución, más drástica, de eliminar por completo esta palabra, al menos jurídica y legalmente hablando y pedirle a los filólogos que creen un nuevo término que defina esta nueva realidad social.<br /><br />Por mi parte aquí va mi redefinición del matrimonio: </div><div align="justify">“Unión entre dos seres humanos legalmente reconocida” </div><div align="justify">( Lo de sexual lo he quitado para no escandalizar a las viejas..) </div>antoninohttp://www.blogger.com/profile/11353840257342500831noreply@blogger.com